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Cultura

Andrés Neuman conquista el Premio de la Crítica

el 17 abr 2010 / 19:33 h.

Andrés Neuman, una carrera meteórica.

El escritor argentino Andrés Neuman se acordó de “todos los hijos de inmigrantes que viven en España” al conocer que es el ganador del Premio de la Crítica por su novela El viajero del siglo porque, pese a que lleva casi 20 años en este país, nació en otro lugar.
“Yo soy un inmigrante, vivo desde niño en España, pero nací en otro país y me emociona especialmente haber sido considerado un ciudadano de este país. Así que en cuanto me dieron la noticia me acordé de todos los hijos de inmigrantes que viven en España”, explica. También se acordó de su madre, “que ya no vive” y cuyo fallecimiento le hizo dudar si seguir o no con El viajero del siglo, pero al final decidió terminarla y dedicársela.
El escritor, afincado en Granada, recibió la noticia del premio “con cierta perplejidad muy placentera” porque él “hubiera apostado por muchos otros” de los candidatos. “Había grandes autores en la nómina y aún me pregunto por qué me ha tocado a mí, no lo esperaba. En todo caso, este lamentable error, si es un lamentable error, no pienso rectificarlo”, bromea Neuman.

El autor consideraba que su edad y el hecho de que El viajero del siglo, una novela escrita “con mucho esfuerzo y mucho amor” a lo largo de seis años, hubiera ganado el Premio Alfaguara jugarían en su contra. “Es un intento de hacer un homenaje experimental con un lenguaje contemporáneo a la novela clásica del XIX, de tratar de conciliar ciertos experimentos que se están haciendo ahora con la novela con el ritmo y la construcción de personajes y la atención en las descripciones y todo eso que disfrutamos de las novelas clásicas”, agrega.

Neuman sostiene que los galardones no animan a seguir, más bien tranquilizan al autor respecto a su trabajo: “Un escritor tiene que seguir, gane o pierda, porque los escritores escribimos para sobrevivir, no para ganar premios, aunque nos guste ganarlos”, ha apuntado.

Entiende la creación literaria como un “modo de vida y hasta de salud” y asume que un autor necesita “tener ficciones en su cabeza para entender la realidad” y su propia existencia, pero Neuman considera que esa concepción vital no depende de la suerte que corran sus libros.

“Cualquiera que haya escrito un libro sabe que lo que uno tiene en la cabeza es el siguiente, el que está haciendo. Ése es el que nos desvela y el que realmente nos impulsa a seguir”, afirma. En unas semanas, el escritor publicará Cómo viajar sin ver, un libro de viajes que es “una especie de ensayo a toda velocidad por Latinoamérica”. Además, ha expresado su deseo de encerrarse a escribir en verano: “Tengo muchas ideas en la cabeza, pero, como dijo Mallarmé, la literatura no se escribe con ideas en la cabeza, sino con palabras en las manos”.

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