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Economía

"Aquí no existió la crisis, que sí me permitió seleccionar al mejor personal"

Media Interactiva es una empresa sevillana que triunfa en Norteamérica y que, en plena crisis, busca nuevos trabajadores. Su fundador, Samuel Brocal, salió al exterior hace quince años y hoy lidera una firma que es un referente internacional en un campo casi desconocido en España: la educación electrónica.

el 02 nov 2014 / 12:30 h.

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Samuel Brocal, en las oficinas del Polígno PISA. / Pepo Herrera Samuel Brocal, en las oficinas del Polígno PISA. / Pepo Herrera Samuel Brocal (Cartagena, 1978) –Sam cuando sale fuera de España–, llegó a Sevilla tras «moverse de un sitio a otro» porque su padre es militar. Con 18 años decidió irse a estudiar a Dublín y, cinco años después, volvió a Sevilla «porque no aguantaba más la lluvia». Fue entonces cuando fundó una empresa que crea «educación electrónica» y que es «mucho más conocida en Norteamérica que aquí». Tras ampliar sus instalaciones hasta en cuatro ocasiones, ahora tiene una plantilla de 44 trabajadores y una firma en crecimiento. ¿Cuándo nació Media Interactiva y cómo surgió? En enero de 2011. Básicamente fue una necesidad. Me fui a Irlanda con 18 años, estuve cinco años viviendo allí, estudié y empecé a trabajar en una empresa haciendo desarrollos de simulaciones. En 2002 regresé a Sevilla, pero seguí trabajando para Skillsgroup desde aquí. Uno de sus principales clientes era la americana Certiport y nos ofreció a mí y a una pareja irnos a trabajar directamente con ellos. Estas dos personas se fueron a Dublín, pero yo me quedé en Sevilla. Así que en 2005 empecé a trabajar como autónomo para ellos. Fui contratando gente y resolviendo proyectos. En 2010 me plantee la constitución de la empresa para ofrecer más servicios a Certiport. Acabé siendo la unión entre India, una empresa en la que Certiport externalizaba todo el trabajo, y América, así que entrenaba a todos los indios, me encargaba de supervisarlos… y a mediados de 2010 pensé hacer ese trabajo por mi cuenta. Se lo planteé a Certiport y le pareció una buena idea. ¿Y cómo progresó tanto? En el primer mes me dediqué al cien por cien a la formación de dos trabajadores. La selección fue muy exhaustiva, pero me guié por el tipo de persona, no por los conocimientos. Les enseñé todo lo que sé. Y Certiport, viendo que funcionaba, me dio más trabajo. A finales de 2011 tenía a doce personas, 2012 lo terminé con 26 y el año pasado lo acabé con 33 trabajadores. Ahora somos 44. Y tengo que contratar en breve a cinco personas más. ¿Dónde tiene sedes? En Sevilla, Madrid, Bilbao, Nueva York, Atlanta, Nuevo México y también en Florida. ¿Ha contado con financiación pública o privada externa? Nunca, cero financiación pública o privada. Lo monté con ahorros. ¿Cómo le explica a su vecino o a cualquier persona de la calle qué es lo que hace Media Interactiva? Lo que hacemos es desarrollar plataformas educativas y la construcción de diseño instruccional ¿Qué es eso? todo lo referente a contenidos educativos para una editorial, para un curso que quiera dar una empresa, crear preguntas para su uso en test prácticos... Creamos educación electrónica. Pasamos el texto, los libros, a lo digital. Las preguntas de un libro a formato digital y también réplicas de software para testear los conocimientos adquiridos sobre ese software o sobre el mundo de la tecnología en general. ¿Cuáles son sus clientes? Gran parte de nuestro trabajo se lo hacemos a Pearson Vue, una editorial multinacional que compró Certiport, y construimos los exámenes oficiales de Microsoft, para HP, Adobe, Autodesk, Cisco… Estas empresas tienen un departamento educativo y, además, existen las certificaciones. Para que una persona pueda decir que su conocimiento de Adobe Photoshop es equis tiene que lograr esa certificación, que la construimos nosotros aquí en inglés. Hasta 25 idiomas hemos llegado a trabajar aquí. ¿Le afectó la crisis? Aquí no existió la crisis. En los peores momentos es cuando más contrataciones estaba haciendo yo. A mí la crisis incluso me permitió seleccionar al mejor personal. Su campo de trabajo casi no está desarrollado en España. A nosotros nos conocen más en Norteamérica que aquí. Efectivamente, ahora estamos atacando a las editoriales españolas para pasar el libro al formato digital. ¿Aplica en Sevilla la forma de trabajar en Estados Unidos? Sí, aquí nadie pica. Premiamos al trabajador. Se reconocen públicamente los logros que ha conseguido esa persona o equipo y si repercute en la empresa económicamente se conceden regalos o, por ejemplo, días libres. Los viernes, sobre todo. Aquí la jerarquía es muy plana, no hay jefes supervisando, cada miembro de un equipo es responsable del trabajo. Me resulta chocante ver cómo otros tratan al empleado. El personal es lo primero, yo sé que sin mi equipo yo no soy nadie. Y yo he visto el uso de la crisis como una amenaza para el trabajador. ¿Cuál es su próximo reto? Tenemos Media Interactiva Software y Media Interactiva Formación y estamos implantando a nivel nacional las certificaciones que desarrollamos para el mercado norteamericano. Está costando, pero nos hemos aliado con las Cámaras de Comercio, ya han firmado 20, como Castilla-La Mancha, Castilla y León, Bilbao, Navarra… Van a empezar a comercializar el contenido educativo nuestro, cursos con las certificaciones que hacemos a Certiport y Pearson Vue. En Inglaterra, Irlanda o América son conocidos en todo el mundo, menos en España. ¿Por qué pasa eso? Por desconocimiento y por miedo al fracaso del empresario, el profesor de universidad o colegio… Con las Cámaras de Comercio ha cuajado porque son entidades certificadoras por sí y les encanta el proyecto. Me niego a que España esté a la cola en el mundo en las certificaciones. Basta ya de decir que soy experto en Photoshop sin tener una certificación que lo avale porque luego esa gente se va fuera de España y son rechazados. ¿Tiene planes de expansión? Vamos a adquirir una empresa americana, estaba revisando el contrato. Se llama Measure Up y se dedica al mundo de los test prácticos. ¿Qué diferencia al empresario español del americano? La diferencia es abismal en mentalidad. Allí los niños ya inventan cosas para vender a sus vecinos. Esa cultura de esforzarte para ganar dinero, de trabajar lo llevan en la sangre. Aquí se vive muy bien, se disfruta del tiempo libre, pero esa consciencia de esforzarte y trabajar para lograr cosas no lo veo aquí como fuera. El esfuerzo y la actitud es la clave del éxito. ¿Se va a presentar al Premio Alas de Extenda? Sí. Extenda ya nos seleccionó cuando la Junta y Telefónica se unieron para ayudar a ocho empresas a externalizarse e implantarse en Silicon Valley, así que estamos haciendo con ellos la acción formativa para captar nuevos clientes y hacer el marketing en Norteamérica.

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