Arenas precipita su marcha del PP-A

El líder popular no opta a la reelección como presidente del PP-A en el congreso de julio y prepara su marcha a Madrid.

el 11 jun 2012 / 10:18 h.

Javier Arenas, Juan Ignacio Zoido y Antonio Sanz tras el anuncio del presidente del PP.

Javier Arenas se marcha. El líder más carismático del PP andaluz dice adiós a la política autonómica después de llevar las riendas del partido en Andalucía durante 14 años y tras cuatro intentos fallidos como candidato a la presidencia de la Junta. El último, el pasado 25 de marzo, el más amargo , con una victoria histórica en Andalucía pero insuficiente que lo condenó una vez más a la oposición en el Parlamento. Arenas ha precipitado su salida, los acontecimientos políticos y económicos de la última semana han sido decisivos. No optará a la reelección como presidente del PP-A en un congreso regional que se celebrará finalmente los días 13,14 y 15 de julio. Su sucesor se desconoce. Ésa será la gran incógnita a desvelar en los próximos días, definitivos para el futuro del partido.

Arenas se marcha a Madrid, dicen que no dejará de momento su escaño autonómico, aunque sobre su futuro político más inmediato aún quedan muchos detalles por conocer. Ocupará su cargo de vicesecretario de Política Autonómica en la calle Génova. Su fiel número dos, Antonio Sanz, seguirá sus pasos. Fue el encargado ayer de anunciar una decisión que pilló por sorpresa a muchos en el partido. Sanz, que es senador, no tiene ningún cargo orgánico y aún deberán de buscarle un hueco en el organigrama del PP nacional.

El líder del PP-A grabó ayer una despedida en su videoblog y envió una carta dirigida a los militantes de su partido. Aseguró que lleva meses meditando esta decisión y que había hablado con Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal . Hace tan solo dos semanas Arenas trabajaba con otra hoja de ruta. Planeaba retrasar su marcha de Andalucía y aseguraba que optaría a revalidar su cargo como dirigente del PP-A. Sus planes eran un congreso en septiembre, repetir en el cargo y posponer su sucesión a una fecha más próxima a las elecciones autonómicas previstas en 2016. Fuentes cercanas al dirigente popular aseguraron ayer a este periódico que lo ocurrido en la última semana ha sido "decisivo".

Posiblemente la crítica situación del país y el rescate a la banca española, el momento más difícil vivido por el Gobierno de Mariano Rajoy, le han empujado definitivamente a adoptar la decisión de hacer las maletas y marcharse a Madrid. Aunque Arenas aseguró ayer en una carta dirigida a su Junta Directiva que "en ningún caso" se ha planteado "asumir nuevas responsabilidades en la política nacional" y su entorno insiste en que en su desembarco en la cúpula nacional del partido se situará en "una segunda fila", esta hipótesis es de todas la menos probable. Arenas es un hombre fuerte de Rajoy. El andaluz ha sido posiblemente uno de sus mayores aliados políticos y en él el presidente del Gobierno tiene depositada una gran confianza. Nada hace pensar que el diputado andaluz dé el salto a Madrid para no tener protagonismo. Habrá que esperar a las próximas semanas para ver de verdad su futuro.

Se baraja la posibilidad de que Rajoy abra una crisis de gobierno y que Arenas ocupe un Ministerio. Es pronto desde las elecciones generales de noviembre, han pasado apenas seis meses pero de una intensidad tal que el desgaste del Gobierno es evidente. Tampoco hay que descartar que Arenas asuma la portavocía del PP y la tarea de coordinación con el Gobierno. Muchas voces en el partido admiten que esta figura es necesaria por más que ese papel supusiera restar peso y protagonismo a la poderosísima secretaria general, María Dolores de Cospedal. Ayer la responsable del PP auguró un papel muy importante para el líder andaluz pero restringido a la Vicesecretaría de Política Local y Autonómica.

También alabó su "magnífica labor" en Andalucía. Cospedal aseguró que Arenas tiene "una gran tarea por delante" y una "función importantísima" que limitó a su actual cargo en el PP, informó Europa Press. Negó rotundamente que el partido vaya a recuperar en su organigrama la figura del coordinador general. El congreso nacional del PP celebrado el pasado febrero en Sevilla ya hizo aflorar la rivalidad entre Cospedal y Arenas. El dirigente andaluz ocupó el número tres del organigrama frente a la poderosísima secretaria general. Ya entonces fue apuntado como el único contrapoder interno a la también presidenta de Castilla-La Mancha.

SUCESIÓN

Al margen del futuro de Javier Arenas, para el centro derecha en Andalucía se abre una etapa histórica. Arenas fue presidente del PP-A desde 1993 a 1996 y volvió a ocupar ese cargo en 2004. Pero pese a su paréntesis en la política nacional -Arenas fue tres veces ministro del Gobierno de Aznar- nunca dejó las riendas del partido en Andalucía.

Durante la etapa de Teófila Martínez, el político sevillano siguió tutelando el PP-A en la sombra. Precisamente ayer Arenas insistió en que se va de verdad y que no ejercerá "tutelas". Difícil de creer conociendo su incontestable poder interno. Para ratificar sus palabras articuló una fórmula que implica que de forma inmediata deja la presidencia del partido. Lo entrega transitoriamente al alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido . Él será el encargado de conducir al PP-A hasta el congreso. Será un cónclave decisivo. Suenan muchos sucesores aunque Arenas señaló ayer a sus más próximos que "no está decidido". El flamante portavoz parlamentario, Carlos Rojas , que ayer dejó la alcaldía de Motril para dedicarse plenamente a su cargo autonómico, es uno de los mejor situados. Pero no es el único. De esa generación hay muchos nombres. Tampoco hay que descartar al alcalde de Sevilla, que podría "consolidarse" en la presidencia, o a la delegada del Gobierno, Carmen Crespo. Pero ya se sabe, con el PP andaluz últimamente fallan todos los pronósticos.

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