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Ataque mortal al poder judicial

Las últimas declaraciones del portavoz de Justicia del PSOE constituyen una declaración de guerra abierta al Poder Judicial, ya que se pretende en primer lugar atacar y hundir el escaso prestigio del Consejo, cuya legitimidad ahora resulta que, ya abiertamente, se reconoce en el Parlamento...

el 15 sep 2009 / 20:40 h.

Las últimas declaraciones del portavoz de Justicia del PSOE constituyen una declaración de guerra abierta al Poder Judicial, ya que se pretende en primer lugar atacar y hundir el escaso prestigio del Consejo, cuya legitimidad ahora resulta que, ya abiertamente, se reconoce en el Parlamento, es decir en el propio Poder Ejecutivo que lo domina por aquello de las mayorías y disciplina de voto.

Los jueces, por desgracia, ya sabíamos que eso era así, mas al menos se mantenía una situación de entente cordiale, reconociendo a nuestro órgano de gobierno una, al menos, virtual legitimación, que sólo puede proceder del propio poder independiente que representa. Bueno, pues ya ni eso... las cosas claras y el chocolate espeso, pues resulta que ahora esos representantes elegidos por el sistema de listas cautivas y cerradas, se sienten defraudados por la confianza que han prestado al Consejo electo, y que en verdad habría de haber sido elegido por los propios miembros del Poder Judicial. Ya no se permite la independencia del Poder Judicial ni por definición. La división de poderes ha muerto.

El mal se arrastra desde 1985, cuando se configuró el sistema de elección de los vocales del Consejo. Realmente llevamos 28 años sin gozar de independencia, siendo ese el origen, en gran medida, de los males congénitos que arrastramos, pues al ser dependientes somos siervos de los dictados de otro poder que además nos desprecia... pero que también nos teme. De ahí que nos intente minar con el armamento que mejor domina, el de la guerra sucia mediática y populista. El caso Tirado ha sido una excusa ideal para poner en práctica esa vergonzosa estrategia, que puede hacer resquebrajarse los pilares del mismo Estado de Derecho.

Mas una cosa es de agradecer, dado que ese ataque ha conseguido unir, por fin, a la Carrera Judicial, tan poco proclive a la unión y al corporativismo. ¡Gracias!

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