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"Aún recuerdo su cara de odio saltando sobre la víctima"

Un testigo siguió al autor del crimen del Pumarejo hasta que fue detenido. El acusado negó los hechos y dijo que el autor es un "extranjero".

el 22 mar 2010 / 15:40 h.

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La sala de la Audiencia en la que se celebró el juicio, con el acusado sentado a la derecha.

Hace 15 meses José Vázquez perdió la vida en la plaza del Pumarejo después de recibir dos puñaladas en el cuello asestadas con un destornillador de grandes dimensiones, lo que le provocó la muerte horas después. Ayer su presunto asesino, José Luis G., dijo en el juicio ante un jurado popular que el autor de la muerte fue "un extranjero que no conocía" con el que discutió y que él incluso se quedó "a socorrerlo".

Sin embargo, en la vista celebrada en la Audiencia Provincial, dos testigos corroboraron que el acusado fue el autor de las puñaladas que acabaron con la vida de José el 23 de diciembre de 2008. La pareja había quedado con unos amigos en la plaza sobre las 21.30 horas y cuando salieron de la calle San Luis vieron cómo dos personas discutían "por unos perros". "Uno estaba reculando y el otro, el más bajito, en actitud amenazante", explicó el primer testigo, quien añadió que "daba lástima porque le estaban dando y no hacía nada por defenderse".

El hombre dijo que pensó en ir a mediar, pero vio cómo en ese momento el acusado sacó un destornillador del pantalón del chandal y "levantó la mano izquierda con la clara intención de clavárselo en el cuello", pese a que la víctima era mucho más alta que él. Fue entonces cuando, según estos testigos, el acusado le propinó una patada en los testículos y José se dobló por el dolor, momento que "aprovechó para pegarle otra dentellada".

La víctima cayó fulminada al suelo sobre un charco de sangre. "Llamé directamente a la Policía porque pensé que estaba muerto" dijo el testigo. Entre tanto, José Luis "comenzó a darle patadas en el estómago y, no contento, le pisó el cuello y la cabeza". "Su cara era de odio, sobre todo cuando saltaba sobre él, que es la imagen que mejor recuerdo", dijo la testigo.

Nadie se atrevía a acercarse "porque sabíamos que tenía un destornillador", hasta que un joven comenzó a decirle "déjalo ya en paz, y se apaciguó". José Luis supuestamente se guardó el destornillador en una bolsa y lo escondió en su pantalón, huyendo a paso normal por la calle San Luis. El testigo le persiguió, "porque pensé que no se podía ir de rositas y que con el móvil podía darle las indicaciones a la Policía". Una patrulla se cruzó en su camino "me acerqué y les conté lo que había pasado". Acto seguido los agentes le detuvieron y le quitaron el destornillador. "No hay duda que la persona que detuvieron era la que cometió el crimen porque no le quité la vista de encima", dijo el testigo.

El juicio, que comenzó una hora tarde debido a que una jurado fue sustituida porque es vecina del Pumarejo y conoce al procesado, continuará hoy con la declaración de los forenses. El acusado se enfrenta a los 20 años de prisión que reclama el fiscal por un delito de asesinato y a una indemnización de 100.000 euros para el hijo del fallecido.

El acusado dijo que el autor fue «un extranjero»

José Luis entró en la sala comiendo chicle, con la mirada muy alta y aparentemente tranquilo. Una serenidad que mantuvo durante su declaración porque, según dijo, en ese momento tenía "la conciencia muy tranquila porque no había hecho nada" y que por eso incluso auxilió a José.

El acusado, con muchas dificultades para expresarse, reconoció que consume "todo tipo de drogas" desde hace "32 años" y que tenía "antecedentes penales, pero normales, por droga y cosas así". Sin embargo, el día de los hechos aseguró que estaba "bien, bien. Fíjate si estaba bien que hasta ayudé a meterlo en la ambulancia", señaló.

El acusado ha negado desde su detención la autoría y, según su versión, la víctima, a la que dice conocer desde "niño", estaba discutiendo por un tema de droga con "un extranjero que no era habitual en el Pumarejo". Los dos, según afirmó, estaban tras él y cuando miró ya estaban peleando. "Cómo le iba a hacer eso a un amigo mío desde niño", aseguró.



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