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¡Ay, mis dedos!

THQ vuelve a poner en escena como cada año a los mejores luchadores para deleitar a sus más fieles seguidores.

el 27 ene 2012 / 12:42 h.

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Djokovic, tras ganarle al escocés Murray en el Abierto de Australia.
Como cada año, la franquicia principal del catálogo de juegos de lucha libre de THQ ha vuelto. Para no caer en la candidez sedentaria que anualmente ofrece esta saga, se han incorporado esta temporada muchas mejoras dentro del juego en donde los luchadores, escenarios y circuitos han subido un peldaño para hacerlo aún más llamativo de cara al jugador.

Un apuesta que sigue en su línea continuista y con algunas modificaciones en su jugabilidad. El estudio encargado del desarrollo, Yuke's, sigue dando la máxima realidad a todo el conjunto del título con la nueva Predator TechnologyTM, una experiencia de juego revisada y con una nueva presentación más televisiva que promete una simulación más fluida, dinámica y auténtica para tener más control que nunca sobre la WWE.

Los seguidores de esta ficción de lucha libre verán que a los personajes del circuito no les falta ni un perejil en sus modelados torsos llenos de musculatura, tatuajes, ropa y algún que otro complemento característico. Cada jugador arranca con una presentación eléctrica y cinematográfica donde cada luchador tiene su correspondiente minuto de gloria dentro de la industria del deporte de entretenimiento.

El año pasado la franquicia incorporó el modo Universo. Una manera más dinámica de seguir la historia y en donde nuevamente Yuke's ha dado un pasito más en este modo para tomar el control de la carrera dentro de la WWE, con un universo más grande, más duro y mejor. Una influencia vital y que se basa en la acciones del jugador que forjarán el deslizante destino para darle forma a la experiencia, ya que todo el entorno (historia, los combates, las alianzas y rivalidades) se basaran en las decisiones del jugador.
Los controles han sufrido también un cambio a la hora de manejar a estos fornidos luchadores. Un nuevo sistema que ha cambiado la manera de ejecutar los golpes con respecto a los que se estaba acostumbrado, para acabar de hacerlos más instintivos y sensibles. Es como coger un coche inglés: al principio, tener el volante a la derecha y la palanca de cambio a la izquierda puede crear escepticismo al conductor, pero con rodaje y habilidad todo queda en una nueva experiencia que lleva siempre a la manejabilidad de la continuidad.

El modo Exhibición abarca combates que van desde lo más simple, como un uno contra uno, a los masificados Royal Rumble (peleas masivas), entre otros. En la opción de la Wrestlemania, el jugador vuelve a meterse en el papel de una de las estrellas de la Superstars de la WWE y estará llena de géneros para perfilar como la acción, desafíos históricos y muchas sorpresas más. Solo falta afinar los pulgares para jugar a este festival de esteroides humanos y gritar ¡Ay, mis dedos!

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