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Deportes

Bajar la masa salarial equivale a la permanencia como objetivo del Betis

Gordillo ya dice claramente que el objetivo será "quedarse en Primera".

el 21 may 2012 / 20:02 h.

Paulao salta sobre la piña en el Betis-Barcelona.
El Betis todavía no ha definido el objetivo que perseguirá en la temporada 2012-13, a la espera como está de confirmar que mañana firmará el convenio de acreedores. A partir de ahí, el club sabrá qué fondos puede destinar al capítulo deportivo y Pepe Mel se enterará de por qué deberá luchar en la próxima campaña. Pero hay indicios y declaraciones que admiten una sola conclusión: la meta volverá a ser la permanencia. Ya se lo dijeron al entrenador el pasado verano (dos años para consolidarse en Primera) y el consejero José Antonio Bosch adelantó hace poco que el objetivo "no será muy distinto" del que han tenido en el curso 2011-12. Y hay más. La intención del club es seguir aminorando el techo salarial de la plantilla, los famosos 20 millones de los que tanto se habló el año pasado, y hasta Rafael Gordillo lo explicitó ayer en público: "El objetivo es quedarnos en Primera División".

"Presión cero no; pasta cero. Hay muchos que tienen más que nosotros. A lo mejor trae uno a jugadores que no le gustan a la gente pero sí a nosotros. Ahí está el caso del Levante: si nosotros traemos algunos de esos jugadores, la gente nos pega", ejemplificó el presidente de la Fundación en Radio Sevilla. "Si estamos igual que ahora, habrá que librarse lo antes posible. Si esta vez han sido tres jornadas antes del final, que sean diez. ¿Cómo vamos a hablar de UEFA?", razonó.

Los argumentos del club se ciñen a lo económico más que a lo futbolístico, de ahí su propósito de rebajar el coste salarial de la primera plantilla por segunda vez en tres años. En 2010 fue seguramente uno de los principales logros de Luis Oliver, que presumió de acortar la masa a 12 millones gracias a traspasos como los de Mehmet Aurelio o Sergio García; tras el ascenso se situó en esos 20 millones aproximadamente; y ahora, tras consultarlo con la dirección deportiva, el consejo piensa que es viable disminuir esa cantidad sin dañar el nivel competitivo de la plantilla. La reducción no será drástica, pero por ejemplo ya se ha reflejado en la oferta a Iriney, unos 100.000 euros inferior a lo que cobraba hasta ahora.

El objetivo del Betis no afecta a futbolistas con contrato en vigor. Lo firmado es lo firmado y el concurso de acreedores obliga a pagarles cada euro. Pero sí se puede conseguir con la salida de jugadores (Goitia, con una de las fichas más elevadas, es el caso simbólico por excelencia) y los contratos de quienes estaban cedidos, por ejemplo Santa Cruz. Y, como es natural, se aplicará a quienes vengan fichados. Una de las alternativas, y Bosch ya se ha referido alguna vez a esta fórmula, consiste en ofrecer una ficha relativamente baja y cláusulas que la aumenten en caso de alcanzar objetivos individuales: partidos jugados, goles... Por cierto, Mel admitió ayer que lo normal en el stage de China será ver "pocas caras nuevas". "La concentración importante es la segunda, ojalá tenga ahí al 80% de los jugadores", añadió.

ARQUITECTURA CONTABLE. Los dirigentes del Betis están realizando auténtica arquitectura contable para compatibilizar la construcción de un equipo fiable, el cumplimiento del convenio de acreedores y la elaboración de un presupuesto ajustado a la difícil realidad del club. Ya en marzo adelantaron los administradores concursales que entre el 50 y el 55% de los ingresos previstos en el presupuesto 2012-13 se destinaría a contratar refuerzos pero también para el pago de las fichas de todos los futbolistas del primer equipoo, los sueldos del cuerpo técnico y la dirección deportiva y los gastos de la cantera. En total, unos 20 millones de euros en Primera División.

Esta política de austeridad también puede verse en los contratos firmados durante el mandato del actual consejo. En todos se contempla una importante disminución de la ficha en caso de jugar en Segunda. O eso o la carta de libertad perdonando todas las cantidades pendientes hasta el final del contrato, claro.

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