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Cayetana cumplió su sueño: ser la esposa de Alfonso Díez

Cientos de sevillanos se congregaron en la calle desde temprano para seguir el enlace, al que sólo acudieron cuatro de los seis hijos de la duquesa.

el 05 oct 2011 / 09:59 h.

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El 5 de octubre de 2011 pasará a la historia de la Casa de Alba por ser el día en el que Cayetana Fitz-James Stuart se convirtió en la señora de Díez. Un sueño hecho realidad. Esta grande de España, de 85 años de edad, que siempre ha destacado por hacer lo que ha querido sin importarle el qué dirán, tuvo que luchar como una leona para poder desposarse con Alfonso Díez Carabantes, un funcionario del Estado de 60 años, soltero, de refinados modales y buena educación, al que conocía de antiguo pero en el que, según las crónicas sociales, no se había fijado hasta hace tres años cuando se reencontró con él en un cine de Madrid.

Cuando esta relación salió a la luz pública fueron numerosos los comentarios, especialmente, en contra, del noviazgo; pero, sin duda, los que más se opusieron a los deseos de la duquesa de Alba fueron sus propios hijos, que no veían con buenos ojos esta amistad y mucho menos que su madre se casase por tercera vez con un hombre 25 años más joven que ella.

Pero la duquesa no desfalleció e incluso repartió la herencia entre sus seis vástagos para lograr su objetivo: casarse. Y al final lo consiguió. Este camino lleno de obstáculos, la diferencia social y de edad arrastró ayer a cientos de sevillanos y turistas a la calle para arropar a Cayetana de Alba. Pero la expectación no se redujo a Sevilla. La boda del año, como se la ha calificado, congregó a más de 200 periodistas nacionales e internacionales y diarios como The Guardian, The Telegraph, Times of India, Sidney Morning Herald, New York Post y The New York Times dedicaron ayer un espacio a este enlace. Además, televisiones como la RCN de Colombia enviaron a su corresponsal para que contase todos los pormenores del evento: "En América la boda ha llamado mucho la atención. Se está siguiendo con mucho interés por la diferencia de edad y de clase social entre los contrayentes", comentó el periodista de la RCN Iñaki Berrueta.

Al enlace acudieron ayer cuatro de sus seis hijos: Carlos, Alfonso, Fernando y Cayetano. Sólo faltaron la pequeña, Eugenia, que está ingresada en la clínica Rúber de Madrid por sufrir varicela, y su tercer hijo, Jacobo, con el que la relación es más que distante a raíz de unas declaraciones de Cayetana en las que tachó de "mala y envidiosa" a la mujer Jacobo, Inka Martí. La duquesa pidió disculpas públicas por sus declaraciones, pero éstas no han ablandado el corazón ni de su hijo ni de su nuera.

Estas ausencias ensombrecieron el enlace, pero el resto del reducido grupo de invitados, unas 40 personas, no le fallaron. Incluso las ex de sus hijos como María de Hohenlohe, exmujer de Alfonso; Genoveva Casanova, ex de Cayetano -al que se le vio muy cariñoso con Genoveva-; y María Eugenia Fernández de Castro, ex de Jacobo, acudieron a la cita. A este selecto grupo se sumaron el ex de Eugenia, Francisco Rivera Ordóñez, y su hermano Cayetano, que asistió acompañado de su novia Eva González. Por parte de Alfonso tampoco acudieron muchos familiares a pesar de pertenecer a una familia más que numerosa. Sólo asistieron dos de sus ocho hermanos y una sobrina con su esposo, Felipe Zuleta.

Lunas tintadas. Desde muy temprano en la calle Dueñas se agolpaban los curiosos que querían tomar las primeras posiciones para no perder ni un solo detalle de los invitados. Pero su gozo en un pozo. A los invitados prácticamente no se les vio. Había un pequeño pasillo para que pudiesen acceder a pie hasta el palacio, pero era tal el número de personas que se agolpaban en la calle que la mayoría de los privilegiados optó por entrar en coche, casi todos con cristales tintados.

Al que sí se le vio acceder poco antes del mediodía fue a Cayetano que iba junto al sacerdote que ofició el enlace, Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, íntimo amigo de la familia Alba.

También se dejaron ver el novio, que iba acompañado de la madrina, la fiel amiga de la duquesa y esposa del torero Curro Romero, Carmen Tello, que vestía un elegante vestido rojo -de los diseñadores sevillanos Victorio & Luccino, que también confeccionaron el vestido de la novia- y mantilla color crema.

Y cuando parecía que ya habían entrado todos los invitados aparecieron los hermanos Rivera Ordóñez y Eva González, que sí se bajaron del coche y saludaron al respetable. La calle comenzó a gritar "guapos, guapos". No era para menos. Este gesto amable de los toreros sirvió para que los curiosos aguantasen la hora larga que duró la ceremonia religiosa bajo un sol de justicia, más propio de un día verano más del mes de octubre.

Pero la espera tuvo sus frutos. Poco después de las 14.00 horas la duquesa, ya como señora de Díez, salió a la calle junto a su flamante esposo para saludar a sus admiradores y transmitir a sus incondicionales su alegría: "La boda ha sido muy bonita, muy sevillana", dijo.

Prueba de ello es que el grupo Siempre Así, que cantó durante la boda la Salve Rociera y varios temas del gusto de la duquesa, salieron a la calle junto a la pareja y se arrancaron a tocar una sevillana que Cayetana no dudó en bailar sin zapatos, ya que previamente uno de ellos se le había salido y optó por quitarse el otro.

Y como en toda boda que se precie la novia no dudó en arrojar su ramo de flores a la multitud, en este caso de rosas de pitiminí, que recogió una joven.Tras este encuentro de los recién casados con sus fans, la pareja entró en el Palacio de las Dueñas para acompañar en el convite a sus cerca de 40 invitados. El menú, muy sevillano, estuvo compuesto por gazpacho, ajo blanco, tortilla de patata, ensalada con angulas y caviar, arroz con bogavante, solomillo, ave al limón en su jugo, tocino de cielo y arroz con leche.

A la boda no le faltó ni un detalle. La capilla estaba decorada de forma sencilla por Victorio & Lucchino, en rosa y blanco, con flores de Marta Pastega, de la floristería Búcaro.

La guinda a este feliz día de Cayetana y Alfonso la pondrá el tradicional viaje de boda que, según todo apunta, tendrá como destino Tailandia.


 

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