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De la Cruz a la Alcaldía

La pedanía de Alcalá del Río, San Ignacio del Viar, recrea la Pasión Viviente con su candidato a alcalde encarnando a Jesús de Nazaret.

el 20 mar 2010 / 23:05 h.

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San Ignacio del Viar tiene su propio Monte Calvario en la calle Ronda de las Escuelas. Lo que en su día fue el colegio de esta pedanía de Alcalá del Río, da techo durante unas horas al prefecto romano Poncio Pilatos y al sanedrín presidido por Caifás.   

Por sus calles, ayer sufrió, padeció y murió un Jesucristo que curiosamente en unos días aspira a convertirse no en el rey de los cristianos, sino en alcalde pedáneo de la pequeña localidad (no es que  San Ignacio tenga previsto adelantar las elecciones, sino que ha sido propuesto para relevar al actual primer edil).

Así transcurrió, a grandes rasgos, la primera Semana Santa viviente de este pequeño pueblo de la Vega de Sevilla, de apenas 600 habitantes, situado a 25 kilómetros de la capital, que ayer provocó que, durante unas horas, se duplicase su población.Tres meses de trabajo, de ensayos, de preparación de textos, de montaje de decorados, caracterizaciones... desembocaron en un emocionante relato de la Pasión del que son artífices un grupo de religiosas pertenecientes a la congregación de las Misioneras Rurales, que han revolucionado el pueblo desde su llegada el pasado mes de septiembre.
“Se nos ocurrió implicar a todo el pueblo y comenzamos a seleccionar a los personajes. Realmente empezamos las pruebas y los fuimos eligiendo según su voz. Hay que tener en cuenta que había que interpretar al aire libre y era muy importante que encajase”, explica la hermana Inmaculada.

Un total de 57 vecinos y vecinas  se metieron en la piel no sólo de Jesucristo, de Caifás o de Poncio Pilatos (este último interpretado por Francisco Barranco, policía local de profesión). Estaban la Virgen María, Simón el Cirineo y María Magdalena. “Es la primera vez que hacemos teatro, quizá lo más difícil ha sido aprenderse los textos o saber en qué momento me tocaba intervenir”, explica el agente, metido en la piel de quien permitió la muerte de Jesús, todavía nervioso, a pesar de haber recibido sonoros aplausos de parte de sus vecinos al término de la representación.

En cambio, para el protagonista, Jesús –o lo que es lo mismo, el alcalde pedáneo en ciernes por Izquierda Unida, José María Fernández Martínez–, “lo más complicado fue subirme a la cruz, y tener que hablar e interpretar desde ahí arriba”, relata. Asegura que, para lograr la inspiración y transmitir el sufrimiento, “recordé la tristeza que siento por un familiar que ha fallecido recientemente”.

Un millar de personas no sólo de San Ignacio del Viar, sino de todos los pueblos de los alrededores acudió a presenciar una representación de la que sus responsables cuidaron hasta el último detalle.Visto el éxito, en el pueblo lo tienen claro: El acto de ayer ya se puede considerar el pistoletazo de salida a una nueva tradición en la localidad que debe perdurar en el tiempo:

“La voluntad es celebrar la Pasión todos los años a partir de ahora”, cuenta la hermana Inmaculada. Seguro que en este propósito, tendrán el apoyo del nuevo alcalde pedáneo. Eso sí, tendrán que esperar al tercer día, hasta que llegue el momento de la Resurrección.

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