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Veraneando

Del Titanic al museo de Ayamonte

La muñeca que perteneció a la superviviente del hundimiento más sonado de la historia se expone en el Museo de Muñecas de la localidad onubense.

el 15 ago 2014 / 09:30 h.

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Titanic / EFE La muñeca aparece en una foto con su dueña antes de embarcar en el Titanic. / Julián Pérez (Agencia EFE) Eva Hart tenía siete años cuando embarcó junto a sus padres y con su inseparable muñeca en el Royal Mail Steamship Titanic en el puerto de Southampton. Fue el 10 de abril de 1912 cuando el transatlántico británico, el mayor barco del mundo en el momento de su botadura, partió en dirección Nueva York. Había sido diseñado con todo tipo de lujos y comodidades, con piscina, restaurante y gimnasio en sus instalaciones, así como grandes camarotes para viajeros de primera clase. Pero entre sus pasajeros no solo estaban algunas de las familias más ricas del mundo, también viajaban cientos de británicos e irlandeses en busca del «sueño americano». Sin embargo el 14 de abril llegó la fatídica noche en aguas del Atántico Norte. Al impacto con un iceberg se sumó la mala organización y fallos en comunicación. El hundimiento conmocionó e indignó al mundo entero por el elevado número de fallecidos y los errores cometidos y originó la leyenda del Titanic. La pequeña Eva fue una de las supervivientes. De hecho en sus memorias escritas posteriormente, refleja su recuerdo sobre cómo tuvo que salir de forma precipitada del barco. Y en esa huída dejó su preciada muñeca en el camarote, una muñeca que se convirtió en objeto de culto cuando fue encontrada de forma casual por un atunero en 1977.   titanic El Royal Mail Steamship Titanic partió de Southampton el 10 de abril de 1912 con dirección Nueva York. / El Correo Museo de Ayamonte. El hallazgo lo hizo Abel Federico Nogueiras, un pescador que la vio entre sus redes. Al principio no le prestó mayor atención, pero poco después comenzó a sospechar de su importancia al encontrarla cerca de la zona del hundimiento del transatlántico. «Él siempre supo que era un tesoro lo que tenía en casa. Cuando murió en 1992, su familia la conservó como una reliquia, hasta que su hijo contactó conmigo», cuenta Teresa Martín, la directora del Museo de Muñecas Antiguas de Ayamonte; un museo que abrió hace cuatro meses, que es el único en Andalucía dedicado a las muñecas y uno de los pocos de España. No obstante, contar con la muñeca no ha sido un proceso fácil, «hice muchos estudios para constatar que iba en el barco, busqué toda la documentación de niñas que iban con muñecas, y todo lo que estudié me llegó a Eva Hart, incluso un análisis del molde que se usó para hacer esa muñeca, que coincide perfectamente con la que tenemos nosotros», afirma Teresa. La propietaria de este tesoro no ha hecho pública la cantidad que pagó por la muñeca, pero para ella ha diseñado uno de los mejores rincones del museo ayamontino. El icono se muestra en un junto a un gran cartel que explica su historia, e incluso sobre una plataforma rotatoria que permite al público verla desde todos los ángulos.

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