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Detenido el padre de un niño de tres años rescatado en la cornisa de un balcón en Alcalá

El padre quedó en libertad con cargos por un supuesto abandono del menor. Los progenitores están separados y en ese momento era él el encargado de vigilarlo.

el 23 nov 2010 / 11:41 h.

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Dos personas señalan al balcón del tercer piso donde ocurrieron los hechos.

Los vecinos de la calle Gracia Sáenz de Tejada, en la parte norte de Alcalá de Guadaíra, tenían todavía el susto metido en el cuerpo después de haber presenciado la madrugada del pasado lunes cómo un niño de 3 años colgaba peligrosamente del balcón de un tercer piso, hasta que fue rescatado por agentes de la Policía Nacional de este municipio de Los Alcores. El menor se encontraba solo en la vivienda, por lo que su padre, que era quien estaba a su cargo el pasado fin de semana, fue detenido poco después de haber sido rescatado el niño, si bien quedó en libertad con cargos horas después.

El vecino del bajo izquierda del bloque de pisos en el que se encontraba el niño, en el número 7 de la citada calle, fue el que dio la voz de alarma avisando a los servicios de emergencia cuando se dio cuenta de que el menor, semidesnudo y tiritando de frío, lloraba desconsoladamente aferrado a los barrotes del balcón. Todo indica que el niño se despertó poco después de la medianoche y se desplazó hasta el balcón (cuya configuración con un cerramiento hecho a posteriori se aprecia perfectamente en la fotografía que ilustra esta página) y aprovechando que la persiana estaba ligeramente levantada trepó y se pasó al lado exterior, sin conseguir volver a entrar y, por fortuna, agarrándose con la suficiente fuerza y por puro instinto de supervivencia a los barrotes hasta que fue rescatado. Sólo una pequeña cornisa de metal que hay debajo de los barrotes del balcón le servía de apoyo porque, de lo contrario, de puro cansancio hubiera terminado cayéndose porque entre que entre que el niño comenzó su arriesgada maniobra, se percató el vecino y llegaron las fuerzas de seguridad pudo transcurrir un mínimo de media hora.

La vecina del bajo derecha del mismo bloque de pisos, Amalia Borrero, relató a este periódico cómo varios de los residentes en el complejo, tras percatarse de lo que sucedía, "sacaron mantas y colchones de sus viviendas para intentar detener al pequeño si éste se precipitaba al suelo" mientras esperaban a los servicios de emergencia, entre la angustia y los intentos para calmar al niño y evitar que se pusiera más nervioso.

De todas maneras, no podía ocultar la impresión que a ella le causó presenciar la escena: "Cuando oí las sirenas fui incapaz de acercarme hasta el balcón, estaba aterrada ante la posibilidad de que el pequeño se cayera", lo que no ocurrió "de milagro y por la rápida intervención de los agentes".

Tras recibir el aviso de varios vecinos, los primeros en llegar fueron los policías nacionales, que subieron al domicilio en el que se encontraba el menor (el tercero F) y, tras llamar varias veces sin que nadie abriera la puerta, procedieron a derribarla para poder acceder y rescatar al niño. Una vez en su interior pudieron recoger al menor, que se encontraba descalzo, semidesnudo y con evidentes signos de hipotermia, por lo que solicitaron a través de la emisora la presencia de los servicios médicos. De hecho, el niño fue atendido por los servicios sanitarios del 061 en el propio piso.

Tras recuperar y atender al menor, que se encontraba muy asustado, la Policía Nacional inició las gestiones pertinentes a fin de localizar a sus progenitores y esclarecer cómo habían ocurrido los hechos. De este modo, poco después fue detenido el padre, de origen boliviano, según precisaron fuentes de la investigación. Se da la circunstancia de que éste se encuentra separado de la madre y el pasado fin de semana estaba al cargo de su hijo, al que al parecer había dejado solo en la vivienda mientras hacia unas "gestiones" en la calle, según apuntaron las mismas fuentes, que no fueron más precisas sobre qué ocupaciones tenía a esas horas, ya que la voz de alarma saltó en torno a la 1.00 horas.

El niño, que tras las atenciones médicas se encontraba en buenas condiciones, fue entregado a su madre tras ser localizada por la Policía Nacional, de manera que se hizo cargo del menor.

La Policía Nacional sí aclaró que el hombre, cuya edad e identidad no se facilitaron, se encuentra en situación irregular en España, por lo que también se le incoará el correspondiente expediente de expulsión. Tras tomarle declaración, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Alcalá de Guadaíra lo dejó en libertad con cargos, ya que se le imputa un presunto delito de delito de abandono de menor, porque en el momento del suceso era el que estaba a su cargo.

Los vecinos contaron que el padre del niño es el dueño de piso donde se encontraba el niño y que lo subalquila por habitaciones. "Entra y sale mucha gente, pero casi nunca hablábamos con él", relataron al respecto los vecinos, que no manifestaron ninguna queja en relación a su comportamiento en la rutina diaria de la comunidad.

Por otra parte, los vecinos destacaron la rapidez en la intervención de las fuerzas de seguridad desde que dieron el aviso, lo que evitó que el caso terminara en tragedia. Y es que tras la llamada de auxilio los agentes se presentaron de inmediato en el lugar, pese a que los minutos se les hicieron eternos a los que, desde la calle y desde los demás balcones, presenciaban la escena.

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