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Economía

Dimite Domingo Ureña por los problemas del A400M

Fernando Alonso le sustituye como responsable de Aviones Militares dentro de la división Airbus Space and Defence, anuncia Airbus, que añade que Ureña ocupará un nuevo puesto en la compañía.

el 29 ene 2015 / 14:25 h.

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FRANCIA - FERIA AERONAÚTICA Domingo Ureña, John Leahy y Tom Enders Domingo Ureña, hasta ahora presidente de la división de aviones militares (Military Aircraft) del Grupo Airbus y CEO de Airbus Operaciones en España, ha presentado su dimisión ante el presidente del consorcio europeo, Tom Enders, quien la ha aceptado, por los nuevos problemas detectados en el avión de transporte militar A400M, que se ensambla en Sevilla, y los retrasos en las entregas a los países clientes. Airbus acaba de anunciar en un comunicado que le sustituirá en el cargo Fernando Alonso a partir del próximo 1 de marzo. Hasta entonces, Bernhard Gerwet, CEO de Airbus Defence and Space, mantendrá esa responsabilidad de forma interina. Alonso es desde 2007 jefe de Ensayos en Vuelo de Airbus. La renuncia de Ureña, que llevaba un año en este cargo tras la reestructuración global acometida en el grupo que supuso la unión de la división de Airbus MIlitary (aviones militares) con las de Defensa (Cassidian) y Espacio (Astrium), se produce después de las duras declaraciones vertidas por el presidente de Airbus, Tom Enders, el pasado martes en Londres, donde pidió disculpas por las demoras de este programa estratégico y aseguró que éstas tendrían consecuencias tanto en el ámbito de la dirección como en la organización del programa. Según esa información, recogida por Financial Times, Enders señaló que la compañía "aprenderá la lección" y remarcó que hará todo lo que sea necesario para que el Reino Unido tenga a finales de 2015 siete aviones A400M en servicio. A día de hoy, ya se le ha entregado uno de los 22 encargos. Parte de los cambios organizativos que avanzaba Enders se traducen en una reestructuración del programa "para permitir unas operaciones más eficientes dentro de la compañía y para colocar al A400M y a su proceso industrial en una posición en la que mejoren los déficits actuales" que presenta, reza el comunicado del constructor europeo. De este modo, la responsabilidad para todas las actividades relacionadas con el ámbito industrial pasarán a estar bajo la tutela de la división de Operaciones, que comanda la española Pilar Albiac. Y todas las actividades relacionadas con el programa como el desarrollo y las entregas a clientes permanecerán en la unidad de negocio de Military Aircraft, bajo la supervisión de Rafael Tentor, jefe del programa del A400M. La filial de aviones militares depende desde enero de 2014 de la división Airbus Defence and Space tras la citada reestructuración de los negocios, y que se tradujo en una pérdida de responsabilidad para Ureña, que se mantenía al frente de todos los productos propios de transporte militar: C212, C295, CN235 y el programa estrella, el A400M, que tiene comprometidos 174 aviones de siete países clientes, pero que aún no ha conseguido ninguno contrato de exportación. Desde febrero de 2009 y hasta el 1 de enero de 2014 había sido presidente y CEO de Airbus Military, que englobaba entonces a Defensa y Espacio. En la nota, el CEO de Airbus D&S, Bernhard Gerwert, reconoce que "la integración de las capacidades militares y el aumento de la producción industrial o ramp-up no se han conseguido al nivel que esperábamos de ellos", algo que considera "inaceptable" y que "vamos a arreglar". En su última comparecencia ante la prensa en Madrid, el pasado mes de diciembre, Domingo Ureña relataba los desafíos de este 2015 para el programa, acuciado de nuevos problemas, sobre todo en la cadena de suministro (Alemania, donde se fabrica el fuselaje, era señalada como uno de los puntos de origen de las dificultades) que generarán cuellos de botella que se dejarán sentir en el programa, advertía, a partir de la segunda mitad de este año, coincidiendo con el aumento de la cadencia de producción. Además, el retraso en el desarrollo de ciertas capacidades en los aviones ya entregados ha suscitado las críticas de clientes como los alemanes. A principios del pasado diciembre ya se escenificaron algunos cambios en la FAL de Sevilla, en la que Prudencio Escamilla, director del Centro Bahía de Cádiz (CBC) de Airbus Defence and Space asumía también la dirección de la planta de ensamblaje final de San Pablo, para solventar las tensiones surgidas en la línea de producción y en la cadena de suministro. Escamilla llegaba para reforzar así la cúpula de la FAL, que mantenía a Juan Silva al frente.  

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