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Economía

«Dragar es beneficioso, pero no a costa de los agricultores»

Una semana después de ser elegido presidente de Feragua, tiene claro que el Puerto debería pagar parte de la modernización del arrozal si quiere dragar, que luchará por rebajar la factura energética de los regantes vía impuestos y por evitar el cierre de pozos

el 19 dic 2014 / 12:01 h.

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Imagen 2503 José Manuel Cepeda Sanz copiawebJosé Manuel Cepeda fue elegido presidente de la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua) el pasado día 11 con el aval de poseer muchos años de experiencia en el movimiento asociativo del regadío y en el mundo rural sevillano. En estos cuatro años intentará, entre otras cosas, reducir el coste energético y evitar un dragado que dañe al sector. —¿Se puede llegar a un acuerdo sobre el dragado? —Habrá que llegar a algún acuerdo. Las administraciones públicas y los interesados no pueden pretender que se drague perjudicando las márgenes y el sistema de riego del arroz. Los arroceros no pueden pagar. Primero hay que arreglar las márgenes del río, posteriormente o a la vez, el sistema de riego del arroz y, como último, dragar. Es bueno, es beneficioso para el Puerto y para Sevilla, sin duda, pero no a costa de los agricultores y arroceros. —¿Por qué el Puerto dice que la afección es mínima, que hay estudios que lo avalan, y ustedes lo contrario? —La salinidad en la dársena se regula con aportes de desembalses, si la dársena se aumenta también lo hacen los aportes y, o quitamos agua de una cuenca deficitaria para mantener la salinidad del arroz, lo que no es viable, o arreglamos el sistema del riego antes de provocar mayor salinidad en la dársena. Y no se tiene en cuenta que las márgenes ya están erosionadas por los barcos que entran, Si éstos son más grandes y pesados, los daños serán mayores. Es un disparate meter barcos mayores sin haber arreglado antes las márgenes. —¿Irán a los tribunales si se licita la obra del dragado? —Sin duda. El Puerto y la ciudad de Sevilla no pueden pretender que los agricultores paguen los platos rotos. Dar un beneficio al Puerto a costa de un perjuicio para una riqueza ya establecida no es lógico. —Piden un proyecto de recuperación de márgenes no sólo para Doñana. —Sí, creemos que lo están redactando. Hacer lo que pretenden sólo en las márgenes de Doñana es un parche. —La presidenta del Puerto les acusa de querer aprovechar el dragado para arreglar un problema sectorial. —Y ella posiblemente intenta arreglar los problemas del Puerto a costa de la cartera de los arroceros y los regantes de la cuenta. Hay que sentarse en una mesa. —¿El problema radica en la falta de dinero? —Desconozco la dotación, pero sin el dinero necesario no puede llevarse a cabo. Cuando se hace una autovía primero se expropia y se actúa sobre los servicios afectados, con un presupuesto para ello. Dinero para el dragado de 85 centímetros dicen que tienen, pero para modernizar el regadío, no. —Esa mejora del regadío del arroz costaría unos 180 millones de euros, ¿cuánto pagaría cada parte? —Un 80 por ciento serían fondos Feder si se consiguen, si no es así sería inviable, y el 20 por ciento restante lo aportarían los arroceros. Si bien también la Junta y el Puerto tendrían que pagar. Tiene que aportar una parte. El 50 por ciento lo debería sufragar la obra del dragado y el resto, los arroceros. —Pero el Puerto dice que no es de su competencia. —Sí, y además los fondos Feder se están dedicando a la depuración de aguas. Se da dinero al dragado, pero no a la modernización del regadío, de momento (recalca). El alcalde de Sevilla también está luchando por ello con (Cristóbal) Montoro. Sin fondos europeos es imposible. —¿Qué queda por modernizar en la cuenca del Guadalquivir? —Obras grandes por iniciar sólo quedan algunas en Jaén y, sobre todo, el sistema del arroz. Algunas obras están en ejecución, como las del Viar, y quedan zonas pequeñas, pero lo más importante ya está, excepto la zona arrocera. —¿Cómo fue la campaña de regadíos que se cerró en octubre? —Sin problemas. Tuvimos dotaciones suficientes y la producción agraria de algodón y maíz, por ejemplo, fue buena, por encima del pasado año. Pero fue catastrófico en el tema de ventas y precios. Maíz y algodón están por debajo del coste de producción, igual que la naranja. Tenemos fama de llorar, pero hay una realidad. En 1982 el maíz se pagó a 32 pesetas, este año, su equivalencia con el euro, a entre 26 y 28 pesetas. Si le dijéramos a Seat que tiene que vender sus coches por debajo del precio de 1982, ¿qué nos diría? Que tiene que cerrar la fábrica. No es llorar, es que tenemos por delante un negocio catastrófico. —¿Cómo se están afrontando los incrementos de los costes energéticos? —A base de tener pérdidas. Pusimos en marcha la Central de Compras de Energía, pero lo logrado es totalmente insuficiente. Se redujo un 10 por ciento el coste de la energía, que es una parte de la factura. Y se logró rebajar el impuesto eléctrico. Ahora yo planteo que baje el IVA. No pedimos un IVA especial, sino el mismo trato que a otros sectores para que aminore este impuesto un 50 por ciento. —¿Facilitará la CHG el pago del canon que no pagaron por el conflicto de competencias entre Junta y Estado? —Parece que esa parte del canon de 2011 se podrá pagar en dos años. —¿Mejoró la gestión de la Cuenca del Guadalquivir desde que el Estado recuperó las competencias? —(Entre titubeos) No hubo grandes variaciones. —Además del dragado y la rebaja de la factura energética, ¿qué otros retos tiene? —Las inscripciones de las comunidades de regantes en el registro de riego afectan al regadío más antiguo. Hay un problema en el tratamiento de los pozos privados y públicos y su convivencia con las aguas superficiales. Queremos que sean compatibles, que convivan, que el agua subterránea complemente a la superficial. Pretenden que cerremos los pozos y es una burrada. Y también hay un problema en la dotación de riego, totalmente deficitaria para algunos cultivos, como el de la fresa. Pedimos lo necesario, no más, para poder cultivar y crear empleos. ~

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