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El alcohol lleva la muerte a la carretera

Acontramano, sin luces y bajo los efectos del alcohol por la Ronda Supernorte. Sucedió anteanoche. Ni los más denodados y hasta extravagantes intentos de los agentes de policía por detenerlo, sacudiendo porra en mano la furgoneta...

el 16 sep 2009 / 07:16 h.

Acontramano, sin luces y bajo los efectos del alcohol por la Ronda Supernorte. Sucedió anteanoche. Ni los más denodados y hasta extravagantes intentos de los agentes de policía por detenerlo, sacudiendo porra en mano la furgoneta desde la ventanilla de su patrullero mientras ambos vehículos iban en marcha, lograron hacer entrar en sus cabales al protagonista del último suceso sevillano relacionado con el alcohol y el volante; un episodio que, más allá de su rango de anécdota estrafalaria, pudo acabar en tragedia. Como de hecho acabó, esa misma madrugada, el choque de un camión contra un turismo en la A-4 por idéntica causa: la bebida, una de las principales causas de que en el último año se hayan matado más de 2.000 españoles en las carreteras.

La indiferencia de aquel conductor ebrio ante los ostensibles avisos de los policías que iban a su lado es una imagen muy elocuente del drama de los accidentes de tráfico producidos por el alcohol y sus funestas consecuencias. Con ella se ilustra de qué poco sirven las campañas informativas, las medidas disuasorias y los programas de sensibilización y educación vial si donde de verdad se decide todo, en el asiento del conductor, no existe la menor disposición no ya a hacerles caso; ni siquiera a prestarles atención.

Con todo, la acertada política de Tráfico ha logrado que en el breve lapso de diez años se haya reducido a la mitad la cifra de víctimas mortales en accidentes. En estas semanas, además, se han duplicado los controles y las campañas de concienciación con miras a mejorar esos resultados. Parece que, entre tantos millones de desplazamientos y en comparación con otros años, suena a buena noticia que el número de muertos en agosto apenas ronde los 80. Pero es una responsabilidad ciudadana, antes que de esas autoridades que difícilmente podrían hacer más, impedir que los conductores bebidos sigan convirtiendo la carrete

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