miércoles, 14 noviembre 2018
01:32
, última actualización
Local

El atracador no tenía hijos

El vecino que se disculpaba en sus robos en Écija aludiendo a su descendencia vivía con sus padres.

el 13 feb 2012 / 21:59 h.

TAGS:

Al final era una justificación más falsa que el arma de aire comprimido con que llevaba a cabo sus robos. El autor de cuatro robos la semana pasada no robaba porque tuviera muchos hijos, como decía, sino para pagar deudas hipotecarias y por adicción a las drogas. M.A.G., el vecino de Écija detenido tras confesar ser el autor de los atracos pistola en mano, ni siquiera tiene hijos.

Es más: según fuentes policiales, está separado de su mujer y vive con sus padres en la Ronda de los Molinos, en la barriada de Las Huertas. En el padrón no consta que tenga hijos, con lo que no es creíble la justificación que daba para cometer sus atracos, el latiguillo con el que pedía perdón por robar: "Lo siento, pero tengo muchos hijos". Algunos vecinos y conocidos de este hombre en Las Huertas dicen que vivía con sus padres, y que estos habían pedido un crédito para ayudarle a pagar deudas hipotecarias y otras contraídas por compra de drogas durante una época, ya que M.A.G. había sido toxicómano.

En definitiva, un parado, con hipoteca, separado de su mujer y que mantenía una deuda a consecuencia de su adicción a las drogas. "Todo eso se le vino encima, se le cerraron puertas", afirman algunos vecinos. Por eso, en opinión de la policía, se decidió a atracar establecimientos con una pistola de aire comprimido que compró apenas días antes de su primer robo, el lunes de la semana pasada, en un supermercado local. Lo hizo tan mal en esa su primera vez delictiva que perdió la mayor parte del botín de su debut, que se le cayó por el suelo al salir huyendo del local, al hacerle frente los empleados, que se dieron cuenta que alguien robaba la recaudación encañonando a la cajera.

Esa falta de profesionalidad y la frase de disculpa (el "lo siento, pero tengo muchos hijos" que ya es conocido en Écija) fueron la firma con que la policía empezó a buscar al ladrón, que volvió a robar veinticuatro horas después en otro supermercado de la misma firma local y en un estanco de la ciudad. Dos robos en una hora de los que sólo obtuvo algo menos de 200 euros.

Le fue mejor en el cuarto atraco, igualmente pistola en mano, en una sucursal bancaria en pleno centro de Écija. El asalto tuvo lugar pasadas las 10.00 horas y robó cerca de 2.000 euros, prácticamente cinco veces más de lo que había conseguido en los tres anteriores. La misma falta de profesionalidad demostrada en sus atracos quedó patente en cuanto M.A.G. tuvo que declarar ante la policía. Aunque los agentes sospechaban de él, no tenían suficientes pruebas para detenerlo. Así que atrajeron a comisaría al bandido aficionado con otra excusa, y le hicieron creer que debía acudir para atender trámites relacionados con su separación matrimonial. Una vez en el cuartel, le preguntaron por los robos de esa semana y, dicen los agentes, M.A.G. "confesó a la segunda pregunta" ser el autor de los cuatro asaltos. "No aguantó ni la más mínima presión", según la policía.

El dinero robado lo ha devuelto a la policía. No gastó nada. "Eso es un atenuante", citan fuentes policiales, que añaden que el presunto ladrón está en prisión preventiva. Se enfrenta a cuatro presuntos delitos por robo con intimidación y violencia, que le pueden suponer de 12 a 16 años de cárcel, aunque, si se considera que su toxicomanía es un atenuante, puede reducirse a un mínimo de ocho años.

  • 1