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Cultura

«El auditorio de la SGAE fue un error, pero se abrirá sin competir con Fibes»

Entrevista con el presidente de la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), José Luis Acosta.

el 15 mar 2014 / 23:30 h.

José Luis Acosta es el director de la SGAEdesde el pasado verano y se ha propuesto que la institución pase más desapercibida que en el pasado. José Luis Acosta es el director de la SGAEdesde el pasado verano y se ha propuesto que la institución pase más desapercibida que en el pasado.

Empezó a trabajar en el sector audiovisual con 16 años, llevando cafés de meritorio. Ahora, con 52, presume orgulloso de seguir ejerciendo de lo suyo. El productor José Luis Acosta (Úbeda, 1961) fue elegido el pasado verano presidente de laSGAE tras la destitución de Antón Reixa un año después de su nombramiento –que abrió una nueva etapa en la institución tras la escandalosa salida de Teddy Bautista–. De su currículum destaca su labor como guionista en más de diez series de televisión, así como varios trabajos en el cine junto a Elías Querejeta. Se ha propuesto sacar a la SGAE de las portadas de los periódicos y ponerla a funcionar como un reloj.Esta semana ha estado en Sevilla para analizar con los socios andaluces las cuestiones pendientes, entre ellas, el flamante auditorio de la Cartuja.

Llegó a la presidencia de laSGAE el pasado verano. ¿Qué quiere mejorar en la institución? La junta directiva está intentando llevar adelante una presidencia menos personalista, con más consenso y manteniéndose en un terreno menos ruidoso. Tenemos que mejorar los ingresos, porque ahora hay que hacer mucho más para recaudar menos. Y debemos trabajar más la parte internacional y sobre todo en la red, que ha terminado siendo un negocio precario para los creadores y solo está beneficiando a los distribuidores.

Imagino que también querrá darle una vuelta a la dañada imagen pública de la SGAE. La imagen de una institución que se dedica a cobrar unos derechos es difícil de llevar. Nosotros debemos generar buenas noticias, no malas, y salir del terreno de la comunicación del día a día. Hay que conseguir que cale en la sociedad el respeto a los autores y creadores.

¿Están ya superados episodios como esos supervisores de la SGAE colándose en las bodas o en las peluquerías para ver si ponían música? Insisto en que cuando una institución cobra, como Hacienda, tiene mala imagen. Otra cosa son los métodos. Desde que se abrió esta nueva etapa en laSGAE creo que escasamente se han dado esos casos. No es cuestión de colarse en las bodas, sino de que los locales cumplan los convenios y paguen los derechos. Y si una peluquería de 50 metros cuadrados, que es la media de este país, no puede pagar los diez euros al mes que cuesta, el problema no lo tiene la SGAE, sino ese negocio. Pero si ponen música sin pagar, se están beneficiando del trabajo de alguien. En Inglaterra, hay pubs con carteles pregonando que pagan los derechos de autor con orgullo. Eso no resta que haya habido malos hábitos, y cuando se hacen las cosas mal, hay que reconocerlo y hacerlo mejor. Estamos formando a nuestros agentes. No pedimos nada que no sea legítimo, pero no comparto ninguna relación agresiva con los usuarios.

El canon digital también trajo cola. ¿Qué le parece su supresión? Se ha hecho mucha mala literatura y mala prensa de este tema.Decían que el canon había encarecido los aparatos digitales y soportes gravados, pero ahora que ya no está, no sólo no han bajado de precio, sino que han subido. Sólo se han beneficiado las grandes tecnológicas asiáticas que encima no generan empleo ni pagan impuestos aquí. Además, el 20% de lo recaudado iba a ayudas sociales, y eso se ha perdido.

¿Cree que se podrá recuperar? Tenemos vías judiciales abiertas en España yEuropa contra lo que pretende el Gobierno, que todos paguemos los derechos por la vía de los presupuestos generales del Estado en lugar de cobrar a quien hace uso de ellos. Es un sistema inadecuado y estoy seguro de que esa legislación caerá. Veo que hay un punto de sensibilidad para recuperar el canon. Se han dado cuenta de que fue un error enorme quitarlo.

Usted representa la nueva etapa en la SGAE que se abrió tras la salida de Bautista por el escándalo de la Operación Saga. Hace seis años que se inició la investigación y tres que vimos a la Guardia Civil tomando su sede. El caso parece paralizado. ¿En qué situación está? ¿Estudian retirarse como acusación particular? Ahí está el juez Ruz, que es quien debe decidir qué hacer. Estamos a la espera y ojalá acabe de una vez, porque es una losa de la que no es responsable el equipo actual. Esperamos que haya un juicio, que se dictamine y se decida. Ahora veremos si esa espectacularidad en el ejercicio de la ley se corresponde con la sentencia. Y no vamos a retirarnos de la acusación porque defendemos los el dinero de los socios.

¿Qué pasaría si finalmente no hubiera reproche legal para Teddy Bautista y su equipo? Veremos. La Justicia debe trabajar. Tienen la documentación. El juez sigue pidiendo más.

De aquella etapa, las cuentas de la SGAE quedaron muy tocadas, con una deuda de unos cien millones. ¿Cómo están ahora las finanzas? Tenemos graves problemas. La red de teatros Arteria es una losa patrimonial enorme que nos va a lastrar durante los próximos años. Estamos hablando de la compra de una red de edificios en plena burbuja inmobiliaria. Eso nos está hipotecando, cuando además la misión de la SGAE no es gestionar teatros.

El mayor de esa red es el Auditorio Al-Andalus de Sevilla, en la Cartuja. Ya está terminado y han manifestado que quieren abrirlo próximamente. ¿Cuál es el plan? Ese teatro fue un gran error de aquella época. Está terminado y estamos haciendo gestiones para que pueda ponerse en marcha. Hemos gastado mucho dinero para tenerlo listo y ya solo falta una licencia para que pueda entrar en uso. Además estamos viendo, aunque aún no está cerrado, la posibilidad no tan lejana de abrirlo por fin, pero queremos que sea un complemento más a la oferta de Sevilla, sin ser competencia que dañe a los espacios escénicos que ya funcionan. Esperamos dar una buena noticia pronto.

¿Pero quién lo gestionará y cómo harán para no competir con recintos similares como Fibes? Nosotros no estamos para gestionar teatros. Se alquilará o se venderá o las dos cosas a la vez mediante contrato. Hay posibilidades de gestión privada. Estamos en la fase de buscarle novios. Y sobre no competir con Fibes, hay maneras. Cada teatro tiene un perfil muy determinado. También dependerá del gestor que entre. Hablamos de programar mucho más que musicales.

¿Tan caro era aprovechar los Premios Max para inaugurarlo? La Fundación SGAE tenía interés en que se celebraran aquí, pero se hicieron cuentas y son tiempos de austeridad. Serán enMadrid.

¿Cree que bajará el IVA cultural? Hubo un cierto rumor que Hacienda enfrió. El IVA bajará cuando electoralmente le interese al Gobierno, pero eso es un error. El Estado ha perdido dinero con la subida. No quiero pensar que haya algo más que una medida económica... Usan la cultura como arma política.

Como guionista ha trabajado mucho en televisión. ¿Cómo ve la explosión de series que vivimos? No sé si hay más series, pero sí que son mejores. Quizá haría falta más diversidad y riqueza, porque siempre son los mismos los que hacen las mismas series.

Usted ha trabajado en muchas. Una de ellas fue la discutida Ana y los siete. ¿Cómo ve aquel trabajo con el paso del tiempo? Llevo desde los 16 años en este oficio. Empecé llevando cafés y ahora, con 52 años, mi éxito está en que sigo trabajando en lo mío. Creo que hay que ser muy honesto con el trabajo de cada uno. Si me encargan una serie, doy lo mejor de mí. Eso hice con esa serie, y ahí ha estado, varios años con 6,5 millones de espectadores y un 38% de share. Hay que hacer siempre tu trabajo lo mejor que se pueda.

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