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"El balance del primer año de Zoido es una broma de mal gusto"

El portavoz del grupo socialista, Juan Espadas, considera que "ha sido un año perdido" y defiende que la situación heredada es la misma que la que viven el resto de los ayuntamientos.

el 18 may 2012 / 22:16 h.

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Juan Espadas, en la avenida de la Constitución.

-Tras casi un año transcurrido, ¿el gobierno del PP ha actuado como se esperaba al principio?
-Ya lo dije en campaña hace un año. Se ha demostrado que el PP ni tenía proyecto de ciudad ni capacidad de gestión. La conclusión es que ha sido un año perdido. Es un gobierno de poca iniciativa en un momento en el que se espera capacidad de liderazgo. No estamos en una situación de bonanza y se necesita a un responsable público que promueva iniciativas. Ante eso vemos a un alcalde sin proyecto, que cree que el Ayuntamiento sólo debe gestionar los servicios básicos con normalidad. Por eso sólo habla de austeridad, que son más bien recortes, y pone como justificación que hacen lo que pueden, con lo que demuestra que no hay nada nuevo. Zoido fue temerario en su modelo de oposición y le primó el ganar las elecciones sin contar con que los ciudadanos iban a medir el cumplimiento de sus compromisos.

-¿Cómo palpa ese malestar?
-Hay un sentir general entre empresarios y agentes sociales de que es un gobierno con poca interlocución. Tenemos un gobierno local que espera sentado a que mejoren las condiciones económicas. Así no vamos a ninguna parte, con un Ayuntamiento que sólo piensa en ajustar cuentas.

-El alcalde justificó su gestión por la herencia recibida. ¿Tan mala fue la situación que dejó el anterior equipo de gobierno?
-La situación que se dejó le ha permitido al PP vivir un año de las rentas. Si no ha habido nada nuevo, ¿de qué está viviendo? Ha inaugurado proyectos que estaban gestionados o a punto de finalizar por el anterior, pero que ha revestido como falsos desbloqueos. Con los túneles se retrasó su apertura para que Zoido pudiera decir que había intervenido en algo aunque fuese para encender las luces. Eso son tomaduras de pelo de las que ya quedan pocas, como el desbloqueo de Fibes, donde han pagado más de lo que el anterior gobierno estaba dispuesto. Este Ayuntamiento tiene una capacidad de negociación corta, como demostró en Ikea o en ese caso de Fibes, cuando antes, en la oposición, defendía que tenía fórmulas mágicas para resolverlos. Al PP la gestión de un ayuntamiento como el de Sevilla le queda grande.

-Pero, ¿no hay nada de la situación heredada que le sorprendiera de forma negativa?
-La situación es la misma que en el resto de consistorios tras cuatro años de crisis. Cuando habla de herencia de endeudamiento, ¿por qué no la compara con la de Valencia o Madrid? Este Ayuntamiento no necesitaba un plan de ajuste como el que se ha acogido, pero ha ido a lo cómodo.

-¿Qué escenario se plantea ahora con el plan de ajuste?
-El Ayuntamiento, que tanto habla de herencia, debería pensar que para herencia la que dejará Zoido con este plan, que tendrá efectos duros en el pago de la deuda a partir del final de mandato. Qué casualidad que es lo mismo que Zoido criticó a Monteseirín. Con este plan de ajuste, tiene el pretexto del imperativo legal. Las decisiones duras que toma son consecuencia de la situación anterior o por imperativo legal porque lo manda Rajoy. Insisto, aquí no se está diciendo la verdad a los ciudadanos y sigue habiendo una operación de márketing, pero sin contenido.

-¿A qué se refiere con ello?
-El balance de Zoido es como una broma de mal gusto. Ahí está su iniciativa de la Marca Sevilla, ¿es el mapping de Navidad u Operación Talento? Mientras, Cartuja 93, que eso sí que es marca Sevilla, nada. Si hacemos un repaso distrito por distrito y con los grandes temas de la ciudad, nos llevamos las manos a la cabeza. El gobierno no ha tomado ni una decisión importante que haya modificado la vida de esta ciudad. Sevilla está estancada. Tanto que ayer Zoido fue incapaz de destacar ningún proyecto relevante.

-Una prioridad de la ciudad es combatir las cifras del paro, ¿responsabiliza a Zoido del último aumento del desempleo?
-Por inacción y omisión, sí. Hay parados imputables directamente al gobierno local, que se ha empecinado en, por ejemplo, no iniciar los talleres de empleo y rechazar varias veces un plan de choque de empleo. El que se autodenominó alcalde del empleo dice ahora que no tiene capacidad para generar empleo. Aquí se han cerrado empresas y el alcalde no ha logrado evitarlo. Esta etapa de crisis era clave para liderar la alianza público-privada y buscar empresas a las que implicar en el modelo de ciudad. Sevilla no es un pueblo y tiene tamaño, capacidad económica y tejido empresarial para hacer un planteamiento más ambicioso.

-¿Cuál sería, a su juicio, ese proyecto que ha caracterizado este primer año de gobierno?
-La derogación del Plan Centro. Es la única medida de calado, eso sí negativa, que ha tomado el gobierno, porque apunta a un cambio radical del modelo de movilidad. También destacaría su incapacidad de hallar acuerdos con otras administraciones. Zoido se ha dedicado a ser agente electoral este año. Como había dos elecciones, pensó en sumar votos para Rajoy y Arenas. Eso le ha llevado a no negociar nada. Un alcalde de Sevilla debe tener como prioridad la búsqueda de acuerdos para sus grandes proyectos y no instalarse en la confrontación.

-Tras el desenlace de las elecciones andaluzas, ¿teme que la confrontación sea inevitable?
-Sería un gran error. Es el momento de la cooperación y lealtad institucional en beneficio de la ciudad. No podemos tener Sevilla parada porque haya administraciones de distinto color.

-Pero hay encontronazos inevitables como plantear una modificación del PGOU.
-No es un encontronazo, sino que el Ayuntamiento no hace sus deberes bien. Si quiere plantear alternativas, que haya un PGOU diferente, pero que explique su modelo de ciudad, no sólo que quiere hacer un parking de la Alameda. Quieren salir del paso con una tramitación de un año para decir que la Junta quiere perjudicar a Sevilla por no darle el visto bueno. Eso es irresponsable.

-Con los recortes anunciados por la Junta, ¿hay posibilidad de seguir con el Metro?
-El Metro no depende sólo de los presupuestos de la Junta, sino de la capacidad de las tres administraciones y con qué socio inversor podemos contar.

-Pero el liderazgo lo debería ejercer la Junta de Andalucía.
-Pero si no hay dinero del Estado o el Ayuntamiento no plantea una disponibilidad económica tampoco hay Metro. Sólo podemos despejar esa incógnita con una hoja de ruta y fijar tanto el trazado como la priorización.

-Y la Ciudad de la Justicia, ¿es un proyecto posible?
-La Junta sabe que tiene que hacer una Ciudad de la Justicia en Sevilla. Cuándo debe ser es la única decisión que queda por determinar cuando haya un acuerdo entre las dos administraciones de dónde hacerlo. Si supiéramos que la decisión del Ayuntamiento es hacerlo en un lugar concreto, toda la presión le correspondería a la Junta. Si Zoido presenta un proyecto, no volverán a oír ninguna crítica mía y trasladaré toda mi presión a la Junta.

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