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Deportes

El Betis está muy cerca de perder a dos estandartes

Rubén Castro y Amaya están cada vez más lejos y apuntan al Getafe y al Rayo Vallecano, respectivamente.

el 30 may 2014 / 00:17 h.

Amaya y Rubén Castro, en un entrenamiento de hace dos temporadas / Kiko Hurtado Amaya y Rubén Castro, en un entrenamiento de hace dos temporadas / Kiko Hurtado La prioridad del secretario técnico del Betis, Alexis Trujillo, es discernir qué jugadores de la actual plantilla son válidos para el proyecto del ascenso a Primera División, tanto por aptitudes futbolísticas como por compromiso. A esa tarea dedica el canario la mayor parte de su tiempo. El problema es que hay hombres que por supuesto entran en los planes de Alexis porque entrarían en los de cualquier responsable deportivo que se precie, pero por hache o por be no se vestirán de verdiblanco la próxima temporada. El caso de Juanfran es bien conocido, aunque no por ello menos llamativo después de sus apasionadas declaraciones de amor a los colores cuando fichó el pasado verano, pero hay más. Y más importantes. Los peores temores de muchos béticos están a punto de cumplirse con dos elementos fundamentales en el exitoso Betis de los últimos años, obviamente sin contar el más reciente: Rubén Castro y Antonio Amaya. La continuidad de dos de los pilares del conjunto verdiblanco está ahora mismo más lejana que próxima, por no decir que es inviable. El delantero canario, con ofertas para seguir jugando en Primera División, no acepta bajo ningún concepto la rebaja salarial que él mismo firmó cuando renovó su contrato como verdiblanco, a pesar de que Alexis sigue haciendo todo lo posible por convencerlo. Y el central, que estaría dispuesto a seguir en Heliópolis a pesar de la pérdida de categoría, no ha recibido la oferta que esperaba por parte del club para renovar su relación laboral y está a punto de aceptar una de las propuestas que maneja para mantenerse en la máxima categoría. El destino de Rubén Castro, si la negociación no se tuerce demasiado en los próximos días, no será el Málaga sino el Getafe, que precisamente peleó por la permanencia hasta el tramo final de la campaña ya concluida. El club de la periferia de Madrid, cuyo interés por el atacante es público y notorio desde febrero, está dispuesto a mantenerle la ficha que tiene en el Betis, próxima al millón de euros anuales, y además le ofrece un par de años de contrato, que no es pecata minuta para un profesional que en menos de un mes, el 27 de junio, cumplirá 33 años. La propuesta de la entidad que preside Ángel Torres permite a Rubén librarse de los dos grandes inconvenientes que implicaba su continuidad en el Betis: volver a jugar en Segunda y perder casi la mitad de su sueldo. Para paliar ese enorme obstáculo, Alexis pensaba persuadir a su paisano con una ampliación de contrato y primas por objetivos. En principio, el secretario técnico no se saldrá con la suya y el Betis, salvo sorpresa, perderá a uno de los mejores goleadores de su historia. Curiosamente, Rubén y Amaya pueden vivir muy cerca el uno del otro, ya que el central acabará regresando a casa para volver a jugar en el Rayo Vallecano, según adelantó Canal Sur. El zaguero madrileño, procedente del San Sebastián de los Reyes, recaló en Vallecas en 2002 y allí se quedó hasta 2009. Entre otras cosas contribuyó al ascenso a Segunda en 2008, pero no quedó ahí su ayuda, ya que dos años más tarde, entonces cedido por el Wigan Athletic, retornó al conjunto franjirrojo y lo subió a Primera. Fue el mismo año que ascendió el Betis, que lo fichó ese verano por algo más de un millón de euros. El caso es que Amaya, cuyo contrato con el Betis expira el 30 de junio, estaba más que dispuesto a jugar en Segunda, pero necesitaba una propuesta de renovación acorde con su sacrificio que no le ha llegado. Cansado de aguardar, ahora está a punto de certificar su regreso al conjunto que le dio un nombre en el fútbol profesional español, hace más de una década.

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