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Cultura

El Congreso de Flamenco mira al futuro y abre el debate

Una concurrida representación del universo jondo intercambia opiniones en Santa Clara.

el 10 nov 2011 / 20:17 h.

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán (c), junto al guitarrista Manolo Sanlúcar (i), el pintor Andrés Vázquez de Sola (2i), el presidente del Consejo Asesor del Instituto Andaluz del Flamenco, Antonio Fernández Díaz "Fosforito"(2d) y la bailaora Matilde Coral (d).

El Convento de Santa Clara acoge desde ayer y hasta mañana el apretado programa de conferencias y mesas redondas que configuran el I Congreso Internacional de Flamenco, una cita que fue inaugurada por el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, y del que se espera que salga un libro blanco “que diseñe las estrategias para convertir este arte en motor de desarrollo”, según dijo.

La convocatoria, que tiene lugar un año después de la declaración de la Unesco de Patrimonio de la Humanidad para el flamenco, pretende en palabras de Juan Manuel Suárez-Japón, rector de la UNIA, “no reunir a santones para que impartan doctrina a un público pasivo, sino ser un espacio abierto para el debate”.

Todos los sectores del complejo universo jondo están representados en la cita. Uno esencial, el de los artistas, contaba ayer con la presencia de nombres como Fosforito, Manolo Sanlúcar, Rosario Toledo o Juan Carlos Romero, entre otros muchos. Para éste último, “el flamenco está creciendo por encima de su capacidad organizativa, de modo que se ha convertido en un gigante torpón. Falta una industria que lo sostenga y lo ponga al día”.

“Espero que hablemos con razón y entendimiento, y que no antepongamos los intereses del estómago a la luz del corazón”, señalaba José Luis Ortiz Nuevo, creador de la Bienal de Sevilla, mientras que su sucesor Domingo González desea que se hallen soluciones a “cosas que pueden mejorar y que no sólo tienen que ver con el dinero, aunque ayudarán a que el dinero llegue mejor”.

Entre los gestores, Fernando González-Caballos, del Festival de Morón, espera que el congreso, “sea más que una pose y un gesto de cara a la galería. Querría sobre todo que se lleve a efecto el compromiso de Griñán de que el flamenco forme parte de la educación obligatoria de Andalucía”.

El escritor Félix Grande, uno de los mayores divulgadores de este arte, quiso “parafrasear a un amigo argentino que solía decir muy solemne: en mi casa se hace lo que yo obedezco. Pues eso, vengo a obedecer, a renovar la amistad con mucha gente, y también confío en que nuestras opiniones descosidas acaben sacando el libro blanco que todos deseamos”.

También hay lugar para las reivindicaciones y las disidencias, como la del productor Ricardo Pachón: “Espero que en este congreso se defina qué es flamenco, y prospere el recurso contra el artículo 68 del Estatuto, donde el Gobierno andaluz se arroga la competencia exclusiva sobre el flamenco sin definirlo”, apostilla.

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