miércoles, 24 abril 2019
18:37
, última actualización
Local

El Consistorio aguanta la caída de ingresos con remanentes antiguos

La deuda municipal aumenta pero todavía logra esquivar el límite legal permitido

el 25 oct 2009 / 21:10 h.

TAGS:

La caída más fuerte se ha dado en impuestos relacionados con la construcción.

Los presupuestos de 2010 serán para el Ayuntamiento los más díficiles de los últimos años. Si en el ejercicio pasado los ingresos tributarios vinculados a la construcción empezaron a caer, en este año se han desplomado por encima del 20%, un dato al que hay que añadir el descenso de las transferencias del Estado en más de 50 millones de euros. El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, y la delegada de Hacienda, Nieves Hernández, han advertido públicamente del impacto que pueden tener estas cuentas sobre los servicios municipales. Pese a esto, en Hacienda trabajan con margen, el que ha quedado tras el reajuste presupuestario de estos años.

Esto ha permitido un saldo positivo que se atribuye desde el Gobierno local a la estrategia de ahorro del ejercicio pasado y a una de las medidas con más incidencias en todas las delegaciones: el uso de los remanentes de tesorería. Se han rescatado partidas con varios años de antigüedad no empleadas y se han reestructurado para darles salida. En estos momentos, el Ayuntamiento cuenta con 77,4 millones de euros incluidos en el capítulo de inversiones procedentes de años anteriores, que permiten equilibrar las cuentas.

Con este punto de partida, los presupuestos tendrán como base un nivel de endeudamiento a 20 puntos del límite legal. En 2007, el nivel de endeudamiento se fijó en el 108% de los ingresos corrientes, a sólo dos puntos por debajo de la cifra fijada por la Ley de Estabilidad Presupuestaria a partir de la cual es obligatorio realizar un plan de saneamiento supervisado por la Junta de Andalucía. La renegociación de todos los créditos municipales en un macrocrédito con condiciones ventajosas permitió reducir el nivel al 88% en 2008 con una deuda de 414 millones de euros.

Este año, tras la liquidación presupuestaria, la cifra se ha quedado en el 90%, en torno a los 420 millones de euros, 600 por cada habitante de la ciudad. Esta cifra se sitúa por debajo de otras grandes capitales españolas, como Madrid o Málaga, ambas ya sumidas en un plan de saneamiento y recorte de gastos. Un hecho que el Gobierno local destaca como muy positivo y que la oposición vincula al maquillaje generado por la renegociación de los créditos: hay que pagar el mismo dinero, pero están ya comprometidos más años.

Pero hay otro elemento al que hay que ajustarse para cumplir estrictamente la ley de estabilidad: el saldo tras la liquidación de las cuentas del ejercicio anterior debe ser necesariamente positivo, los ingresos deben ser siempre superiores a los gastos comprometidos. En los últimos años, el Ayuntamiento se ha mantenido casi en el límite. La liquidación del presupuesto de 2007 dejó un balance positivo de sólo 54.000 euros, que permitieron esquivar la Ley de Estabilidad. En 2008, el margen ha sido más amplio y se ha quedado en 375.000 euros. Pero para este año la situación puede estar incluso más ajustada dado el descenso de los ingresos, aunque los datos no se conocerán hasta mediados del próximo ejercicio, cuando se cierra la liquidación.

Tussam y Lipasam recibirán más de 160 millones. Las empresas municipales de transporte y limpieza, Tussam y Lipasam, siguen siendo el gran lastre presupuestario para el Ayuntamiento. El Gobierno local ya ha advertido de que los problemas económicos de Tussam pueden derivar en un aumento de las transferencias con respecto a los 63 millones de euros que recibió la empresa en 2009 para evitar su quiebra. Todo ello, a la espera de que se elabore un plan de estabilidad presupuestaria que defina el dinero que debe recibir anualmente la empresa pública. En el caso de Lipasam, las cuentas están ya definidas. Este año la empresa de limpieza debe recibir 100 millones de euros, según el plan de estabilidad aprobado en 2007. Éste dependía de una operación de renegociación de créditos congelada por la Consejería de Hacienda. De momento, según fuentes consultadas, este bloqueo no obligará a realizar una revisión del plan de estabilidad.

El personal se lleva casi el 38%. Una de las iniciativas puestas sobre la mesa en estos meses para recortar gastos ante los próximos presupuestos fue rebajar el dinero destinado a personal, que suma -si se computan la Corporación, los organismos autónomos y las empresas municipales excepto Emasesa- 502 millones de euros sobre un presupuesto total de 1.312 millones. Recursos Humanos planteó introducir recortes que podían ascender a unos 20 millones de euros, limitando el dinero destinado a productividad -más de 14 millones de euros al año- y el coste del plan laboral que preveía la creación de 189 plazas -valorado en más de 15 millones de euros-. El reajuste finalmente se quedará en limitar el impacto de este acuerdo pactado por Emilio Carrillo. Está previsto crear 60 plazas en lo que queda de año, pero aunque esto se haga el gasto será mínimo en estos presupuestos, ya que apenas quedan dos meses de sueldos.

  • 1