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El crimen perfecto de los farolillos

Sevilla recoge 40 euros por cada euro invertido en la ciudad artificial que se levanta en Los Remedios.

el 23 abr 2012 / 11:17 h.

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La portada del recinto de la Feria de Abril, que ya está preparado para acoger desde la medianoche de hoy su 165 edición.

Si la Semana Santa es un negocio redondo para Sevilla (además de un acontecimiento religioso, cultural e incluso familiar para muchos ciudadanos), no les cuento lo que supone la Feria de Abril. Es el crimen perfecto en el mundo empresarial: la capital hispalense recauda 40 euros por cada euro invertido en la ciudad artificial de 450.000 metros cuadrados que se levanta junto a Los Remedios. Ni Grissom con todo su equipo de CSI hallaría una mancha (económica) en esta fiesta sin parangón. Es cierto que en Sevilla la celebración de la Feria no se discute pese a tantas penurias financieras –el año que no se festeje es que probablemente se haya cumplido la profecía maya sobre el fin del mundo–, pero es que tiene una explicación lógica: su altísima rentabilidad. Nadie en su sano juicio boicotearía el motor económico que salvará las cuentas de muchos comercios de la ciudad por más austeridad extrema que recete Alemania.

Los números hablan incluso en la llamada Feria de la austeridad (las cifras son muy parecidas a las de 2011). La primera de Zoido como alcalde. La principal novedad con respecto al pasado año es la suspensión de las recepciones en la caseta municipal. Una decisión más simbólica que efectiva porque el ahorro apenas alcanzará los 59.000 euros, o lo que es lo mismo, 29.500 cafés en la medida del consejero castellanomanchego. Una medida simbólica pero necesaria teniendo en cuenta que las distintas administraciones (estatal, regional y municipal) no dejan de reclamar continuos sacrificios a la ciudadanía. Pero como decía los números cantan.

Pese a la enorme crisis, la Delegación de Economía y Fiestas Mayores confía en que esta Feria mueva alrededor de 600 millones de euros (130 millones ingresos directos y más de 400 inducidos a través de los sectores de la restauración, hostelería y el sector textil), tan sólo 75 millones menos que en 2011 cuando coincidió con el puente del 1 de mayo. O lo que es lo mismo unos 85 millones al día si contamos como día de inicio hoy lunes (aunque todos sabemos que hace muchos años que la fiesta se adelantó al sábado de preferia). Datos nada desdeñables. No hay muchos negocios que sean capaces de generar en una semana estos ingresos con una inversión entre pública y privada que apenas alcanza los 30 millones de euros. Las comparaciones son odiosas aunque en este caso resultarán reveladoras. La polémica torre Pelli, el rascacielos más alto de Sevilla y también de Andalucía, tendrá un coste (aproximado) de 300 millones y la indemnización por su paralización se calcula en unos 200 millones. Más. La pasada y lluviosa Semana Santa dejó unas ganancias de 190 millones, 80 menos de los previstos. Más. La eliminación de la partida para la ley de Dependencia en los Presupuestos para 2012 que tantos quebraderos de cabeza le ha traído al Gobierno de Rajoy asciende a 283 millones. Más. La cláusula de rescisión del mejor jugador del mundo, Leo Messi, no supera los 250 millones. Más. El presupuesto del próximo campeón de Liga, el Real Madrid, es de casi 500 millones. Más. Lady Gaga, la cantante femenina que más ganó en 2011 según la revista Forbes, logró unos dividendos de 70 millones. Y la última. Una frivolidad. Con 600 millones el rey (o cualquier otra persona que tuviera el gusto) podría hacer más de 16.216 viajes a Botsuana a cazar elefantes.

Y todo ello a pesar del cataclismo económico. Los hoteleros ya han advertido de que a estas alturas las reservas son “menores” que hace un año. También lanzan la voz de alarma los modistos y vendedores de trajes de flamenca, el vestido oficial en un Real que pisan al día casi medio millón de personas. Hay establecimientos que cifran la caída de las ventas en un 60%. Pero pese a todo esta Feria seguirá siendo un negocio redondo para la mayoría. Además sin contar la diversión, que también es importante. Es más, yo diría que el secreto de este business.

Volviendo al baúl de los recuerdos, hoy resulta muy curioso ver cómo comenzó todo. Estos días tan propicios para el recuerdo con el 20 aniversario de la Expo 92 nuestro compañero Javier Compás contaba en un reportaje de la revista Tapas y Viajes, que publica este periódico, el origen de la Feria de Sevilla. Suena a batallita de los abuelos, pero tiene su gracia. Allá por 1846, el entonces alcalde de esta ciudad, el conde de Montelirios, ante el declive de la agricultura, el primero y más sólido de los sectores de riqueza de estas tierras, presentó una propuesta de José María Ibarra y Narciso Bonaplata para la creación de una feria ganadera y agrícola con el objetivo de revitalizar una industria en sus horas más bajas. Su evolución ya se conoce: un éxito. ¡Qué casualidad! Todo comenzó en un apuro económico. Pero en aquella época el médico no recetó recortes: ante los malos tiempos, inversión.

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