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Cultura

El dolor en estado puro

‘El camino más largo para volver a casa’, una reflexión sobre la pérdida, es la única película española en competición oficial. Se rodó en 16 días de trabajo repartidos en tres tramos en un año. (VÍDEO)

el 12 nov 2014 / 20:44 h.

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De izquierda a derecha, Aritz Cirbián (productor ejecutivo), Martín Samper (productor asociado), Sergi Pérez (director) y Borja Espinosa (actor principal). / José Luis Montero De izquierda a derecha, Aritz Cirbián (productor ejecutivo), Martín Samper (productor asociado), Sergi Pérez (director) y Borja Espinosa (actor principal). / José Luis Montero Por favor, necesito que se diga que el perro no sufrió». La petición la hace Sergi Pérez, director de El camino más largo para volver a casa, la única película española a concurso en la sección oficial del Festival de Cine, y hace mención a Elvis, en la práctica el coprotagonista de la cinta junto al actor Borja Espinosa. Y Elvis, efectivamente, es un perro, aunque éste sea su nombre artístico, porque en realidad se llama Lluc y es de un amigo del propio Sergi Pérez, así que entre que se declara «amante de los animales», que el amigo le iba a dejar de hablar si le pasaba algo al animal y, sobre todo, que contó con la supervisión permanente de un veterinario, queda dicho que en la parte cánida todo es ficción para que no haya malos entendidos. Por si acaso. Tan animalista introducción es necesaria porque lo que le pasa al perro en la película no tiene especial gracia, pero el director lo considera como una «ejemplificación del dolor muy importante». Pérez citó entre sus influencias a Haneke y, sobre todo, a Lars von Trier, de hecho este último era el termómetro en cuanto a dureza y atrevimiento. «Me preguntaba si Von Trier se atrevería a tal cosa, concluía que sí y me decía que si lo hace él, yo también». Borja Espinosa cargando con Elvis, el otro gran protagonista. / El Correo Borja Espinosa cargando con Elvis, el otro gran protagonista. / El Correo ¿Y de qué va una película con estos elementos? Pues básicamente del dolor asociado a la pérdida y además en estado puro, sin edulcorantes ni elementos que distraigan. «Es una tesis sobre el duelo, la muerte, la pérdida», una reflexión que se pretende «absolutamente animal» y alejada de un tono folletinesco. «Quería hacer algo muy visceral, muy emocional», apostilla. El argumento es minimalista. Joel (Borja Espinosa) se encuentra en casa en mal estado al perro de su mujer, lo que le obliga a salir y entrar en contacto con el exterior. Encima, se deja las llaves dentro, con lo que inicia una peregrinación de 24 horas con el animal a cuestas. Con todo ello sale una cinta que es el resultado de «un proceso muy madurado y pensado» en el que al director lo que más le preocupaba era el tono. «Imagino que David Fincher sabe el tono desde el primer minuto, pero yo no y, como es mi primera película, no quería que saliera fría». Si curiosa es la historia, mucho más lo es su proceso de construcción, porque se hizo en sólo 16 días de rodaje repartidos en tres tramos a lo largo de un año: septiembre de 2012, mayo de 2013 y septiembre de 2013. La película tiene sólo 100 cortes exactos (y no fue una cifra buscada) y se montó en un par de días. El dinero llegó con muchos regateos y vía crowdfunding, con Aritz Samper como productor ejecutivo y Martín Samper de productor asociado. Ambos coincidieron en que llamaron a muchas puertas que no se abrieron, pero están muy orgullosos de una cinta que podría estrenarse en la primera mitad de 2015 y que confían en que circule bien por festivales. Lo de rodar a saltos se lo tomaron con filosofía, aprovechándolo para ver el tono que iba adquiriendo la película. De hecho, a Sergi Pérez no le gustó el final de la segunda temporada «y lo tiramos con todo el dolor, porque tirar un minuto de rodaje es una locura con este presupuesto». A partir de ahí la atmósfera se tornó más oscura, algo a lo que llevó el trabajo de un Borja Espinosa que, en base a la confianza que tiene con el director, se dejó llevar para meterse en «un pozo oscuro». «Lo que me dio más respeto es que nunca había estado tan expuesto, el otro día dije que salía en el 99% de los planos y Sergi me dijo que no, que salgo en el cien por cien...».

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