Cultura

¿El enemigo está entre nosotros?

La Biblioteca Infanta Elena acogió un homenaje a los dibujantes de Charlie Hebdo y las otras víctimas de los atentados de París, y en defensa de la libertad de expresión.

el 15 ene 2015 / 00:20 h.

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Momento del acto en la biblioteca Infanta Elena. / José Luis Montero Momento del acto en la biblioteca Infanta Elena. / José Luis Montero La biblioteca Infanta Elena acogió este miércoles un acto de revindicación de la libertad de expresión y de homenaje a las víctimas de los atentados de París, organizado por el Consulado General de Francia y el Institut Français en Sevilla, y en el que participaron periodistas y dibujantes sevillanos. Abrió el acto la cónsul de Francia en Sevilla, Véronique-Marie Juricic, quien recordó los nombres de todos los fallecidos bajo el fuego de los terroristas y agradeció «a todos los que se han solidarizado para expresar el horror de estos crímenes y su amistad con Francia». Asimismo, manifestó la determinación de su país de «cerrar filas para proclamar nuestros valores» y «no dejarse amedrentar por la barbarie». Tras unas palabras de la delegada de Cultura, Mar Sánchez Estrella, en nombre del alcalde Juan Ignacio Zoido, y de José Bejarano, de la Asociación de la Prensa de Sevilla, tomaron la palabra los lápices: Paco Cerrejón, director del Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla, recordó la necesidad de enfrentarse a la violencia «desde el humor, y en concreto desde uno de los mejores humores, el de la viñeta», subrayó antes de comentar algunos trabajos de la revista Orgullo ysatisfacción dedicados a los compañeros de Charlie Hebdo. Por su parte, uno de los miembros de la redacción de Orgullo y satisfacción, Guillermo, recordó que esta revista «existe gracias a la censura, en concreto de una viñeta sobre la familia real, que son nuestros mejores clientes y proveedores», y agregó: «En este oficio, desde que te maten para abajo, te puede ocurrir de todo. Pero no estamos dispuestos a permitir que el lector no se fíe de nosotros, que crea que los dibujos que le das son lo que te dejan hacer, no lo que quieres decir». De sus compañeros deCharlie Hebdo, dijo que eran «amigos, y la mayoría somos humoristas gracias a ellos». Alejandro Luque, miembro del colectivo MSur (www.msur.es), se refirió a las columnas de Zineb ElRhazoui, una de las supervivientes de la redacción de Charlie Hebdo, ha venido publicando en dicho medio, con una idea muy clara de fondo: «Charlie eran gamberros, irritantes, irreverentes, no faltaba más. Pero se equivoca quien sigue pensando que iban contra los musulmanes, Todo lo contrario, iban a favor de ellos. Lo que piden para el islam son exactamente los mismos derechos y libertades que queremos para nosotros, y que negamos en aras de una mal entendida tolerancia multicultural». Finalmente, leyó unas recientes declaraciones de ElRhazoui donde la periodista recordaba que antes de la masacre «nos habían amenazado de muerte mil veces. Todo el mundo lo sabía, pero nos odiaban y nos abucheaban igual. Han hecho falta una docena de cadáveres para que por fin se entienda Charlie». Por su parte, el también periodista Juan Luis Pavón, colaborador de El Correo de Andalucía, coincidió con el citado Bejarano en señalar que la amenaza a la libertad de expresión no solo viene de la mano de encapuchados armados con kalashnikov. Las presiones, tanto económicas como políticas, a las que se ven a diario sometidos periódicos, radios y televisiones suponen un freno permanente a dichas libertades, cuando no una descarada censura. «Europa debería pensar en reivindicar más el derecho a la educación y la libertad de información, que son más importantes que construir AVEs en Arabia Saudí». «No olvidemos que la libertad de expresión no es ninguna abstracción», concluyó Alejandro Luque. «Se defiende usándola, leyendo y escribiendo en libertad. Cada día hay muchas ocasiones para luchar por ella».

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