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Economía

El G-20 escenifica su falta de unidad para afrontar la crisis

Acuerda una consolidación fiscal «ajustada a las circunstancias nacionales»

el 27 jun 2010 / 20:38 h.

El presidente del Gobierno español, ayer, junto a otros líderes mundiales participantes en la cumbre del G-20 celebrada en Canadá.

Pocos han sido los acuerdos alcanzados en el seno del G-20 durante la reunión de este fin de semana en Toronto (Canadá). En los temas clave, como la posibilidad de imponer una tasa a la banca o la más importante, la de cómo afrontar la crisis, se ha dado flexibilidad a los países para que actúen como consideren oportuno.

Los dos modelos, el de Estados Unidos, que había instado al resto de los miembros del G-20 a no retirar aún las medidas de estímulo para evitar una vuelta a la crisis, y la de los países europeos, partidarios de poner el énfasis en la reducción del déficit, a raíz de la crisis presupuestaria griega, se mantuvieron inamovibles.

El único compromiso aparente: el de reducir el déficit a la mitad en 2013, aunque cada cual a su modo, según explicó la canciller alemana, Angela Merkel. De este modo, el G20 acordó una consolidación fiscal "diferenciada y ajustada a las circunstancias nacionales".

En un encuentro marcado por la celebración del Mundial de Fútbol de Sudáfrica -la propia Merkel se retiró en medio de las negociaciones junto al primer ministro inglés, David Cameron, para ver el partido entre Alemania e Inglaterra-, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió la necesidad de "poner deberes" al sistema financiero, abogó por la transparencia y pidió al Fondo Monetario Internacional un informe sobre posibles mecanismos para combatir las especulaciones.

Zapatero intervino en el plenario de la cumbre -ya defendió la actuación de su Gobienro el sábado- y, según informaron fuentes de la delegación española, instó a todos los líderes a no olvidar que el origen de la actual crisis está en el sistema financiero.Los Gobiernos, añadió, han de hacer sus deberes, pero no pueden cerrar la página y tienen también que poner deberes a los mercados. Tras considerar que la transparencia es "el mejor escudo" para luchar contra la crisis, abogó también por una mejor regulación, supervisión y corresponsabilidad. Propuso así que el FMI prepare un informe para la siguiente cumbre del G-20, que se celebrará en Seúl en noviembre, con instrumentos innovadores con lo que hacer frente a los especuladores.

Al margen de estas cuestiones, Zapatero apuntó que algunos países necesitan ajustes, pero que "todos" necesitan impulsar el crecimiento. "Y a esto no se puede renunciar", sentenció.

Según explicó en rueda de prensa la vicepresidenta económica de su Gobierno, Elena Salgado, la consolidación fiscal es necesaria en Europa para estimular la confianza, elemento clave para el crecimiento.

Zapatero citó también otros factores que pueden impulsar ese crecimiento, como la liberalización del comercio mundial, la educación, la innovación y el fomento de la productividad.

fondo de garantía. Por otro lado, Salgado subrayó ayer la utilidad del fondo de garantía de depósitos de las entidades financieras españolas para hacer frente a eventuales crisis, pero abrió la puerta a ampliar la base gravada, limitada ahora a los depósitos. La vicepresidenta económica defendió la apuesta europea por una tasa bancaria que evite que haya que rescatar más bancos con dinero de los contribuyentes y elogió el modelo español, porque el fondo es sufragado por el sector de forma proporcional y está disponible para todas las entidades.

Aunque no hay consenso en el G-20, los países europeos ya han acordado establecer una tasa bancaria si lo ven necesario y Salgado garantizó que España no abandonará el fondo de garantía, aunque sí podría adaptarlo para que no se calcule sólo en base a los depósitos, sino también con otros pasivos, como "emisiones o productos interbancarios".

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