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Economía

El patrimonio de ocho familias andaluzas se reduce en 3.100 millones en un año

En un año fatídico para el mercado español, el de 2008, las ocho principales fortunas andaluzas en bolsa han visto reducir su patrimonio en 3.100 millones, más del doble de los 1.425 millones que ahora suman.

el 15 sep 2009 / 20:48 h.

En un año fatídico para el mercado español, el de 2008, las ocho principales fortunas andaluzas en bolsa han visto reducir su patrimonio en 3.100 millones, más del doble de los 1.425 millones que ahora suman. El descalabro de Portillo, las retiradas de Osuna y la suspensión de pagos de Martinsa-Fadesa, claves.

Si en 2007 el granadino Nicolás Osuna y el malagueño Antonio Martín Criado gozaron del sueño bursátil, en 2008 han sufrido una auténtica pesadilla, junto con otras seis grandes fortunas andaluzas. Un año para olvidar.

El primero de ellos, dueño de la inmobiliaria que lleva su apellido y considerado como uno de los andaluces más ricos, quizás el que más, ha tenido que hacer caja ante la difícil coyuntura que atraviesa el ladrillo y el gran endeudamiento que soportan las empresas vinculadas a este negocio. ¿Cómo? Vendiendo buena parte de sus acciones, y con minusvalías (pérdidas, pues las compró más caras que las vendió), en la eléctrica Iberdrola y en los bancos españoles Popular y Sabadell.

Fuentes del mercado apuntan a que Osuna habría reducido a la mitad su presencia en Iberdrola, que hasta mediados del año pasado se elevaba al 1,237% del capital, y sería una de las razones por las que habría dejado su puesto en el consejo de administración de la compañía. Y desde el Sabadell, por su parte, precisan que ya no está en su accionariado, mientras que en el Popular se ha ido desprendiendo de títulos, hasta el 2,769% (3,905% en junio). Este periódico intentó ponerse en contacto con el empresario, que no ha querido pronunciarse al respecto.

De esta forma, el patrimonio en bolsa de Nicolás Osuna, dueño también de la cadena hotelera Center y que es el mayor olivarero de España, se habría reducido de 1.206,8 millones a 410,87 millones, si contamos con que conserva al menos un 0,62% en Iberdrola y sin tener en cuenta otras participaciones de la cartera de valores (acciones y renta fija) a corto y largo plazo de Noga, su grupo empresarial.

Antonio Martín Criado es vicepresidente de Martinsa-Fadesa, la inmobiliaria que protagonizó, en julio pasado, la mayor suspensión de pagos de la historia de España. El malagueño, uno de los artífices del frustrado intento del empresariado andaluz para comprar un banco mediano y propietario de Grupo Antequera, con sociedades agrícolas, alimentarias e inmobiliarias, posee el 15,112% de aquella compañía, que al estrenarse 2008 valía 238,14 millones, frente a los 102,8 millones del 14 de julio, la última jornada en que cotizó. Como la firma está suspendida en bolsa y sometida a concurso de acreedores, tal cifra se encuentra en stand by. Habrá que esperar a su regreso al parqué para ver cómo se comportan los títulos.

Lo de Luis Portillo es caso aparte. A finales de 2007 era el principal accionista de Colonial, con el 40,448%, y actualmente sólo tiene el 4,224%, un porcentaje que, si se vendiera en el mercado, tendría un precio de 11,79 millones de euros. La riqueza bursátil del empresario sevillano el día 28 de diciembre de 2007, último día de cotización del año, era de 1.327 millones, evaporados por el embargo de la mayoría de sus acciones en esa inmobiliaria por parte de la banca acreedora de Portillo.

Del desplome bursátil tampoco se ha librado la multinacional andaluza de ingeniería aplicada y servicios medioambientales y energéticos Abengoa. En el fatídico año de la crisis, su cotización se ha derrumbado un 51,19%, de manera que el valor de la participación de la familia sevillana Benjumea, del 55,992%, ha pasado de 1.183,23 a 597,73 millones. Ni la compra por parte de su presidente, Felipe Benjumea, de acciones de la compañía en julio pasado, ni la inauguraciones de macroplantas solares ni el anuncio de que ponía a la venta su filial de tecnologías de la información, Telvent, han logrado compensar tamaña caída.

Ya en el sector agroalimentario, los Hernández Barrera, fundadores de la arrocera Herba, con sede en San Juan de Aznalfarache, suman el 15,005% de Ebro Puleva, que preside uno de sus miembros, Antonio Hernández Callejas. Su valor, 226,25 millones de euros, frente a los 289,51 de un año antes. Pueden darse con un canto en los dientes. Sólo pierden el 21,85%.

Volviendo al ladrillo, la familia Pumar, que controla el 20,3% de Inmobiliaria del Sur (Insur), ha visto cómo su fortuna bursátil bajaba a 75 millones, mientras que arracó 2008 con 142,6 millones. En esta compañía, muy vinculada a Sevilla, también figuran los Jiménez-Planas (5,09% del capital, que pasa de 37,6 a 18,6 millones) y Juan Fernández Carbonell (2,489%, de 18,3 a 9,1 millones).

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