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El PP pierde el consistorio de Alhaurín por vetar la vuelta de Martín Serón de alcalde

Los 11 concejales del grupo municipal se niegan a retirarle el apoyo al exregidor condenado por un delito de cohecho, como exigía la dirección regional, y se dan de baja del partido en bloque.

el 05 nov 2014 / 13:03 h.

juan-martin-seronEl PP-A renunció ayer a seguir gobernando uno de los ayuntamientos más emblemáticos de Málaga –Alhaurín El Grande (25.000 habitantes)–, donde obtuvo mayoría absoluta en las últimas elecciones. El regreso anunciado para el próximo lunes del exalcalde Juan Martín Serón, condenado a un año de inhabilitación por un delito de cohecho en el caso Troya, ha enfrentado a la dirección regional con el grupo municipal, que apoyaba la vuelta del exregidor. Tras varios días intentando acercar posturas, el PP-A se ha resignado a  dar de baja a los 11 concejales de Alhaurín, incluida la actual alcaldesa y presidenta local de los populares, Antonia Ledesma. El presidente provincial del PP en Málaga, Elías Bendodo, anunció que ahora se creará en Alhaurín una gestora para recomponer al PP local, y explicó la «difícil decisión» de la dirección del partido en estos términos: «La confianza de los ciudadanos está por encima de las cuotas de poder territorial. Los concejales sostienen que Serón ya ha cumplido con la Justicia, pero para el PP y los ciudadanos, a los políticos no les basta con eso, hay que tener una trayectoria ejemplar». En realidad, ha sido el grupo municipal en bloque el que ha solicitado su baja de militancia después de que el presidente del PP-A, Juan Manuel Moreno, sentenciara ayer que, de ningún modo, «Martín Serón será alcalde con los votos del PP». Antes de conocer el plantón de todos sus concejales de Alhaurín, el líder popular había asegurado en el Parlamento andaluz que no descartaba que el grupo municipal presentara una moción de censura contra Martín Serón para evitar que volviera a sentarse en el sillón de mando. Preguntado si cabía la posibilidad de que los ediles se abstuvieran en una hipotética votación sobre el regreso del exalcalde, Moreno zanjó el debate: «Aquí no habrá abstención ni leches». Estas declaraciones, sin embargo, ya eran extemporáneas en ese momento, dado que tanto la alcaldesa en funciones de Alhaurín como el resto de ediles ya habían decidido abandonar el PP y pasar a integrar el grupo mixto en el Ayuntamiento. Martín Serón cumplirá el lunes un año de inhabilitación para cargo público en virtud de una condena por haber exigido 122.000 euros a un promotor a cambio de una licencia de obras. Su anunciado regreso a la Alcaldía ha puesto en un aprieto al líder del PP, que acaba de presentar una batería de propuestas contra la corrupción, incluida la exclusión de los imputados de las próximas listas electorales. Moreno avanzó la semana pasada que su partido vetaría a todo aquel al que se le hubiera abierto juicio oral, es decir, un paso más allá de la imputación. Pero su partido, a nivel estatal, baraja ahora dejar fuera a los imputados. El caso de Martín Serón ha coincidido, además, con la tormenta política que han desatado los recientes casos de corrupción en torno al PP: la Operación Púnica, el caso Bárcenas, la trama Gürtel y las tarjetas opacas en Caja Madrid. Moreno Bonilla, que no tiene escaño en el Parlamento, acudió ayer a la Cámara a registrar una enmienda a la totalidad a los presupuestos andaluces de 2015 en nombre de su grupo. Desde allí acusó a la presidenta Susana Díaz de torpedear su propuesta de pacto contra la corrupción. «Intento hacerle imposible la subsistencia a los  corruptos en la clase política y Díaz lo impide reiteradamente», dijo. Moreno se quejó de las críticas del consejero de Presidencia, Manuel Jiménez Barrios, que el día antes afirmó que «un pacto PP-PSOE contra la corrupción no tiene credibilidad». Sobre esta idea también se pronunció ayer el portavoz de IU en el Parlamento, José Antonio Castro, que «no hay credibilidad para partidos que tienen en su ADN la corrupción política, y no lo digo sólo por el PP, tampoco el PSOE tiene credibilidad para protagonizar eso», dijo.  Preguntado por qué, entonces, cogobiernan con el PSOE-A, Castro añadió: «No nos quedó otro remedio, es lo que nos dieron los andaluces, 12 diputados, y o dejábamos gobernar al PP o se intentaba otro camino». El portavoz socialista Mario Jiménez replicó que, si eso fuera cierto, por coherencia IU no debería estar en el Gobierno con el PSOE.

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