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El proyecto Planiturío implanta recursos turísticos sostenibles en la Dehesa de Abajo

En este rincón es posible ver todavía a los escasos linces ibéricos del área metropolitana.

el 09 jul 2010 / 17:47 h.

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Dos caballos pastan en los alrededores de la laguna situada en la Dehesa de Abajo.

¿Pueden observarse linces ibéricos en estado salvaje en el área metropolitana? Cualquiera respondería que no, porque éste es uno de los secretos mejor guardados de la Dehesa de Abajo, una reserva natural situada en La Puebla del Río, a apenas 30 kilómetros de la capital hispalense. Si todavía no se lo cree, siga leyendo.

Este paraje está viviendo su propio esplendor estival, un resurgir proveniente de las pasadas lluvias invernales que han propiciado la llegada masiva de aves en busca de este paraíso a las puertas mismas del Parque Nacional de Doñana. Pero no sólo eso, un completo plan está haciendo que viva una segunda juventud. Los mayores beneficiados serán -además de su casi centenar de especies de pájaros y demás fauna del lugar, incluidos el águila imperial y el lince ibérico que encontrarán mayor protección en su hábitat- los visitantes, que a partir de ahora dispondrán de más recursos para disfrutar del recinto.


El proyecto es complejo y no estará listo hasta pasado el verano. Está incluido en el Plan de Dinamización Turística del Río Guadalquivir (Planiturío), que tiene abiertos otros frentes, como sendos pantalanes en Coria del Río y La Puebla y la propuesta divulgativa Isla de Pájaros (en Isla Mayor). Ha sido puesto en marcha por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte y la Diputación de Sevilla.

Ya hay mucho adelantado. Como la reforma y el remozado completo del edificio principal, fechado en 1960, o la colocación de una valla de madera a ambos lados de la carretera de entrada, tras su reparación y en torno a la cual se han plantado 50 algarrobos. También se tiene ya el material informático preciso y se han construido varios miradores y un área de descanso para el visitante con mesas y bancos de madera, junto a una naciente arboleda de encinas con cepas que en algún caso superan los 200 años.

El centro de visitantes presenta un aula de interpretación de la flora y fauna, un salón de proyecciones apto para jornadas de formación o convecciones, y un espacio de recepción, además de restaurante y sala de descanso. La relevancia del lugar hace que, como indica el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de La Puebla del Río, Francisco Carvajal (PSOE), ya existan instituciones que ven en la Dehesa de Abajo un espacio propicio "para la formación medioambiental, dirigida sobre todo a niños". En esta idea ya ha presentado su interés el programa de conservación del águila imperial (SEO/BirdLife), además del Proyecto Life para la supervivencia del lince ibérico. Cabe recordar que son la rapaz y el felino más amenazados de Europa. También está interesada la Universidad de Sevilla a través de su Facultad de Biología.

Para su visita, existen senderos habilitados que permiten su recorrido en parte, unos caminos que se revalorizarán con su señalización mediante letreros con la fauna y flora del lugar, una delimitación diáfana que disuada de incursiones en áreas en las que no es deseable el acceso, y su adecuación para acoger rutas de cicloturismo, ecuestres y paseos en coches de caballo, todo ello acompañado por guías turísticos. El objetivo de las instituciones implicadas en el proyecto, incluida el área de Medio Ambiente y Turismo del Ayuntamiento de La Puebla del Río, es el desarrollo de un espacio para el ocio pero sostenible y respetuoso con el entorno. Se trata de algo así como ver sin dejarse ver, sin molestar a esa fauna que es única en la Europa sureña.

Sin ir más lejos, en la elaboración de este reportaje se vivió una situación espectacular. Dos linces ibéricos, descendientes de la felino Coral, que los dio a luz el año pasado y que en este mismo ha tenido otras tres crías, daban caza a un conejo y huían con su presa camino arriba de la dehesa. Como apuntó uno de los guardas del lugar: "Hay compañeros que están aquí toda la vida y no consiguen ver nunca esto; ha sido muy especial".

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