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El Sevilla pasa a octavos como primero de grupo y ya reza para evitar a los 'cocos'

el 09 dic 2009 / 21:47 h.

Los sevillistas celebran el primer gol.

El Sevilla espera ya rival en octavos de final de la Liga de Campeones tras vencer por un solitario gol al Rangers que le permite despedir la fase de grupos como líder, por delante del Stuttgart, segundo tras golear al Unirea. El primer puesto refleja la superioridad del equipo de Manolo Jiménez en un grupo asequible, pero no oculta un hecho evidente: debe mejorar, y mucho, si quiere superar la próxima eliminatoria. Es tal el potencial de la gran mayoría de los posibles adversarios que estarán en el sorteo que todo lo que no sea dar el mejor nivel obligará a tener que encomendarse.

Y es que este Sevilla sigue desconcertando. Tan capaz de avasallar como de recibir goles absurdos, dominó de principio a fin a un Rangers que estuvo a punto de privarle de la victoria en los compases finales del encuentro. Con sólo dos ataques tambaleó al equipo de Jiménez, incapaz de hacer bueno su dominio con goles, que es lo que a la postre da y quita. Por mucho que quiso y lo intentó, sólo marcó uno. Tuvo ocasiones para hacer más, sobre todo porque el conjunto escocés está a otro nivel y tardó más de ochenta minutos en firmar su primer disparo. Pero volvió a carecer de esa pólvora de antaño, pese a que se le puso todo a favor para darse una alegría muy pronto.

De hecho, tan sólo siete minutos tardó el Sevilla en hacer lo que no hizo en los tres últimos partidos: adelantarse en el marcador y, de este modo, jugar al fútbol sin la urgencia de tener que neutralizar goles del rival. Whitaker, con un infantil penalti sobre Fernando Navarro tras perder la pelota en el área, le abrió el camino. A los siete minutos de partido, Kanouté, frío como un témpano, batió al portero desde los once metros. Apenas un par de minutos antes, un defensor había evitado in extremis que el lionés marcase, tras una brillante acción personal. Justo después de ésta, el colegiado se tragó un claro penalti por manos de un zaguero.

SORPRESAS. Curiosamente, Kanouté fue uno de los once titulares. Jiménez había comentado antes del encuentro que si hubiera podido, le habría reservado. Pudo hacerlo, porque tenía a Negredo y Koné, pero le dio la titularidad. Su acompañante fue Renato. El técnico optó por jugar con un solo punta para situar al brasileño por delante del tándem Zokora-Romaric, que jugó casi a placer pese al ímpetu del Rangers. Por mucho que corrieron, los escoceses nunca tuvieron la pelota y, sobre todo, no crearon peligro. Ni un solo remate en toda la primera parte. Con eso se dice todo.

Pese a ello, la primera parte del Sevilla no fue brillante. Exceptuando un disparo de Renato que casi se come el portero, sólo Romaric, chutando siempre desde lejos y mal, logró asustar algo al equipo de Walter Smith. Jugaba con intensidad el Sevilla, pero también con exceso de revoluciones, sin sacar provecho a Jesús Navas y Diego Capel. Faltó temple para tocar la pelota con calidad en la frontal del área y sacar centros desde los costados. Había demasiadas ganas de sentenciar el encuentro, algo que, ante un rival que nunca inquietó, terminó creando ansiedad.

Tras el descanso, Jiménez quitó a Kanouté, el mejor, y sacó a Negredo. La tuvo el madrileño en el minuto 72, tras recibir un centro raso al primer palo de Jesús Navas. Tampoco marcó esta vez. Luego, entró Duscher, por Romaric. Zokora, que lo juega todo, siguió en el campo. Ni descanso para él, ni partido completo para que Romaric se ruede.

ACOSO AL RANGERS. Fue tal la incapacidad del conjunto escocés para crear peligro que nada hacía pensar que al Sevilla se le pudiera escapar la victoria. Duscher, con un remate desde la frontal que sacó el portero; Cala, de cabeza, en un saque de esquina; y Zokora, que mandó el balón al poste tras una incursión en campo rival sin que nadie le frenase, tuvieron el 2-0, pero no acierto.

En estas, apareció Novo para firmar una de las dos jugadas de mérito del Rangers. Su disparo, tras recibir un buen pase dentro del área, salió desviado por poco. Los escoceses se crecieron, el Sevilla se descompuso por regalar la pelota más de la cuenta y McCullogh pudo incluso batir a Palop con un buen disparo. Sólo fueron sustos. El Sevilla terminó ganando, que no gustando.

 

Ficha técnica:

1 - Sevilla FC: Palop; Konko, Cala, Dragutinovic, Fernando Navarro; Jesús Navas (Koné, m.81), Zokora, Romaric (Duscher, m.74), Diego Capel; Renato y Kanouté (Negredo, m.60).

0 - Rangers FC: McGregor; Whittaker, Weir, Bougherra, Papac; Thomson, McCulloch; Beasley (Lafferty, m.46), Davis, Smith (Fleck, m.85); y Miller (Nacho Novo, m.46).

Gol: 1-0, M.07: Kanouté, de penalti.

Árbitro: Bertrand Layec (Francia). Amonestó a los visitantes Papac (m.34), Lafferty (m.74) y Boughherra (m.84).

Incidencias: Partido de la sexta y última jornada en el Grupo G de la Liga de Campeones. Estadio Ramón Sánchez Pizjuán. Cerca de cuarenta mil espectadores, de ellos unos 2.500 seguidores del Rangers.

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