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El sindicato de la Policía publica un listado con los incumplimientos de los discursos oficiales

Desde la rutilante nueva Jefatura de la Policía Local se coordinaría la seguridad ciudadana, los distritos tendrían sedes conjuntas con la Policía Nacional y los accidentes de tráfico se analizarían por barrios para buscar la forma de evitarlos.

el 15 sep 2009 / 19:12 h.

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Desde la rutilante nueva Jefatura de la Policía Local se coordinaría la seguridad ciudadana, los distritos tendrían sedes conjuntas con la Policía Nacional y los accidentes de tráfico se analizarían por barrios para buscar la forma de evitarlos. Así sería si se hubieran cumplido los últimos seis discursos del Día de la Policía.

Hasta seis comisarías de distrito habrían podido construirse gracias a la agilidad que aportaría el organismo autónomo creado para gestionar las nuevas hornadas de policías, la compra de material y la construcción de edificios policiales.

Ése sería el panorama si se hubieran cumplido las promesas que el alcalde y los sucesivos concejales de la Policía Local han ido desgranando en los discursos oficiales pronunciados cada 23 de noviembre con motivo del patrón del cuerpo, San Clemente.

El Sindicato Profesional del cuerpo, Sppme, ha recopilado en su revista de noviembre estas promesas incumplidas que su secretario general, Manuel Bustelo, valora como la prueba de que "el alcalde no se acuerda de nosotros nada más que en el discurso del Día de la Policía".

Entre las alusiones repetidas año tras año está la reorganización de la plantilla "con una nueva Relación de Puestos de Trabajo -RPT- que llevan prometiendo desde 2002", ahondó Bustelo, o la construcción de la nueva Jefatura de Policía de La Ranilla tras 15 años en las instalaciones provisionales de la Cartuja. Este año, al menos, parece que ambos han recibido un impulso: la RPT está sobre la mesa -se está negociando con los sindicatos- y las máquinas ya han entrado en La Ranilla. Pero del órgano autónomo, similar a la Gerencia de Urbanismo, que permitiría licitar antes este tipo de obras y en general todas las necesidades policiales -como la compra de vehículos y material o las promociones de empleo público para incorporar nuevos agentes-, anunciado en 2006 por el edil Francisco Fernández, nunca más se supo.

No corrió mejor suerte el anuncio de 2002 del entonces concejal José Gallardo de exigir al Gobierno central un cambio legal que permitiera al alcalde coordinar las políticas de seguridad ciudadana, que se repitió los dos años siguientes. En la actualidad, el punto de vista municipal es el opuesto: la Policía Local debe centrarse en el tráfico y las ordenanzas y dejar a la Policía Nacional la lucha contra la delincuencia, que se asumió durante algunos años por la falta de policías nacionales, aunque no dejen de perseguirse los delitos flagrantes.

El discurso de Rafael Alarcón en 2006, admitiendo la falta de medios para luchar contra la botellona, tampoco caló demasiado. Pedía un grupo especializado y más medios antes de la puesta en marcha de la ordenanza, que entró en vigor el año pasado. Hay prevista una unidad similar en la nueva RPT, con 200 agentes, pero sin fecha de creación.

Aunque no todo quedó olvidado. El Sppme admite que una de las propuestas que más aplaudieron los policías, la de contratar un seguro que cubra la responsabilidad civil de los agentes por las consecuencias de actos de servicio, sí se materializó. El seguro prometido en 2003 se hizo al año siguiente y, hasta ahora, se ha ido renovando año tras año.

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