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Economía

Empresarios chinos envasan aceite en Oleícola Coripeña

De Coripe a las estanterías de China. La cooperativa olivarera coloca el nombre del pueblo en ese país, envasa también para etiquetas de varios importadores locales y ya piensa en Brasil.

el 16 oct 2011 / 20:00 h.

La cooperativa sevillana Oleícola Coripeña ha convertido en una relación comercial estable las exportaciones de aceite de oliva que iniciara hace dos años de manera incipiente hacia China, uno de los mercados exteriores con más futuro para el oro verde. En concreto, a través de alianzas con varios empresarios de ese país, está ya envasando para éstos vírgenes y vírgenes extra, y tanto con marcas chinas como con la propia, la que da precisamente nombre a su localidad, Coripe.

Esta última etiqueta, además, acaba de recibir, tras dos años de trámites, el registro definitivo en el gigante asiático. "Y es para nosotros un orgullo estar en las estanterías de grandes superficies comerciales de China", comenta José Reina, contable de la firma olivarera. Se trata del primer país al que exportan aceite envasado y con marca, puesto que aunque de antes hay ventas a Italia, son sólo a granel.

"Envasar y comercializar también con marca propia genera un valor añadido para los socios de la cooperativa y es necesario buscarlo porque, aunque ahora todo nuestro aceite tiene salida, no sabemos qué ocurrirá cuando dentro de unos años aumente la producción mundial con las nuevas plantaciones tanto aquí como en otros países", comenta Reina. El producto, agrega, "está barato, de ahí que sólo exportar nos permite obtener mejores precios".

El envasado para marcas chinas se realiza en varios formatos, y tanto en vidrio como en PET y lata. Las etiquetas las fabrican en una empresa también sevillana. "Nosotros nos hemos encargado de traducirlas del chino para cerciorarnos que las leyendas cumplen la legislación en cuanto a la acidez, la caducidad, etcétera", señala el directivo.

Reina relata que para entablar negocios con los empresarios de China, los responsables de la cooperativa coripeña se han tenido que adaptar a la cultura del país asiático. "Simples detalles que en España carecen de importancia, para ellos, en cambio, cobran una gran trascendencia, y son los que inclinan la balanza hacia un lado u otro. De hecho, venían rebotados de otras cooperativas. No sólo hay que tener un buen aceite, que lo tenemos, también seducir a los clientes, saber vender", precisa el contable.

No esconde su "ilusión" e insiste, además, en la necesidad de que los olivareros se labren los mercados exteriores, "porque en unos años serán nuestra tabla de salvación". "Nosotros hasta nos estamos adaptando al rojo, el color que tanto les gusta a los chinos, incluso en las etiquetas del aceite", bromea.

Reina confía en una relación comercial "duradera" con los empresarios del gigante asiático e incluso anuncia que se planteará a los socios la posibilidad de abordar otro próspero mercado, el de Brasil, cuya economía, como la de China, sigue creciendo, frente al letargo de Europa. No quiere lanzar las campanas al vuelo pero revela también visitas a la firma de empresarios indios.

Oleícola Coripeña aglutina la producción de aceite de oliva de 800 socios olivareros, que suman entre 500 y 800 toneladas anuales -depende de la campaña, condicionada por la climatología y el carácter vecero del cultivo-. El volumen medio de facturación está en 1,5 millones de euros. Sus aceites, procedentes de Coripe y el vecino pueblo gaditano de Puerto Serrano, son de las variedades lechín y zorzaleña.
Además de oro verde, comercializa aceitunas de mesa y tiene una tienda virtual en su web.

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