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Cultura

Falcón sobrevuela Sevilla

El inspector de la Policía Nacional en la capital hispalense que protagoniza las novedades del inglés Robert Wilson da el salto a la pantalla grande con 'La ignorancia de la sangre', que inaugura mañana el Festival de Cine Europeo.

el 06 nov 2014 / 12:00 h.

600_falcon (6) El Festival de Cine Europe de Sevilla se inaugurará mañana con el filme La ignorancia de la sangre, filme de Manuel Gómez Pereira protagonizado por Juan Diego Botto y la sevillana Paz Vega, y que está basada en el thriller homónimo del novelista inglés Robert Wilson. La capital hispalense es el telón de fondo principal de esta trama, como ocurre con las cuatro entregas de la saga protagonizada por el inspector Javier Falcón. Afincado desde finales de los 80 en Portugal, después de recorrer España en bicicleta y de residir un tiempo en Grecia, Wilson (Stanford, 1957), publicista de profesión, se dio a conocer a mediados de los 90 con otra saga, que tenía como personaje central a Bruce Medway. Desde 1995 a 1998, al ritmo frenético de una novela por año, fueron viendo la luz Instruments of Darkness, The Big Killing , Blood Is Dirt y A Darkening Stain, ninguna traducida todavía al castellano. Después de un paréntesis de varios años, regresó de la mano de Falcón con The Blind Man of Seville (El ciego de Sevilla), y ahí cambió su suerte. Esta historia, cuya portada española de RBA mostraba a un nazareno con la túnica salpicada de sangre, giraba en torno al hallazgo de un restaurador de arte, maniatado, amordazado y brutalmente torturado ante su televisor durante la Semana Santa sevillana. En la siguiente entrega, The Silent and the Damned (Condenados al silencio), con un nocturno del Guadalquivir como imagen de cubierta, un matrimonio rico aparece asesinado en su chalé sevillano. Estos dos episodios fueron adaptados a la televisión por Canal + y otras cadenas europeas, con MartonCsokas en el papel estelar. No dejaba de resultar raro ver esa Sevilla «oscura y pija», como la definió algún crítico, donde hasta los delincuentes hablan como en Oxford, pero al parecer el doblaje era aún peor... Sea como fuere, Wilson manifestó que el hecho de que «Sevilla fácilmente pudiera convertirse en la Praga del sur era a un tiempo mi pesadilla y mi inspiración». The Hidden Assassins (Los asesinos ocultos), la tercera entrega de la saga, arrancaba con una explosión terrorista en el centro de la ciudad. Por último, The Ignorance of Blood (La ignorancia de la sangre), que llega ahora a la pantalla grande, conecta a Falcón con la mafia rusa de la Costa del Sol. La delirante portada muestra la cúspide de la Giralda entre llamas, como si hubieran dinamitado su base. Atormentado, divorciado y adicto a la cocaína disuelta en agua, Falcón se mueve en una Sevilla donde –sin llegar a los gazapos de un Dan Brown– no se escatima un solo tópico, lo que tampoco ha impedido su notable éxito. Por ejemplo, Wilson pone en boca de uno de sus personajes una frase como «Son sevillanos, inspector jefe, y como sin duda sabe, pocas veces se toman nada en serio». En el contexto de la Feria de Abril, se dice de otro que «bailaba muy bien sevillanas… no las habituales payasadas de los hombres». Y dando el salto a la Semana Santa, el narrador afirma, para escarnio de capillitas irredentos: «Nunca se había sentido identificado con la locura mariana de la ciudad. Pero dos veces en dos días se había visto sacudido por lo que sólo era un maniquí en una plataforma». Más ironías: cuando en un diálogo se afirma que «las tensiones de la mente crean síntomas en el cuerpo», se agrega. «Quizá más en la maravillosa Sevilla. Supone mucha tensión ser feliz todo el tiempo porque es lo que se espera de ti. No somos inmunes a la vida moderna sólo porque vivamos en la ciudad más bella de España. Nos decimos que tenemos que ser felices… no tenemos excusa». «¿Sabe cuántos asesinatos se cometen en Sevilla al año?», se le pregunta en un momento dado a un personaje femenino. «¿En la ciudad de la alegría?, dijo ella. ¿En esta ciudad de palmas en la calle, cañas y tapas con los amigos? ¿En esta ciudad de guapos y guapísimos? ¿En esta ciudad dorada de la Virgen Santísima?», y aventura una cifra: «Un par de miles». Y cuando le corrigen afirmando que solo son quince, ella apostilla: «Las puñaladas por la espalda son un asesinato metafórico». Hasta se llega al hallazgo de dónde reside «la solución sevillana para la infelicidad: la fiesta», explica Wilson. «Y bailó, vaciando la cabeza y el cuerpo de problemas hasta acabar pisándolos con los pies...» ¿Qué sorpresas reservará la versión cinematográfica de La ignorancia de la sangre? Un misterio para ese inspector Javier Falcón que se desvelará en apenas 24 horas a partir de ya.

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