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Deportes

Figueras y Jorge Molina declaran hoy ante el juez por el presunto amaño de partidos

El delantero, en principio, acude como capitan del plantel verdiblanco, puesto que no está entre los acusados.

el 12 mar 2015 / 15:28 h.

figueras El Betis intenta por todos los medios que la complicada y variopinta actualidad extradeportiva que ronda Heliópolis semana tras semana no repercuta en el rendimiento ni el ánimo de sus futbolistas, pero lo tiene difícil. La última prueba es que dos de los jugadores más titulares para Pepe Mel se van a perder dos entrenamientos y afrontarán un incómodo viaje en medio de la semana del partido contra Las Palmas. Son Jordi Figueras y Jorge Molina, que desde la tarde del jueves están en Pamplona porque han sido citados para declarar este viernes en el Juzgado de Instrucción número 2 de Pamplona por el supuesto intento de amaño del Betis-Valladolid y el Osasuna-Betis de la pasada temporada. Los dos profesionales viajaron el jueves, así que faltaron a la sesión vespertina organizada por Mel en el estadio y faltarán a la que está prevista el viernes por la mañana en la ciudad deportiva. Como Jordi ha sido directamente acusado de tramar ese amaño, lo que llama la atención es la presencia de Molina, que no está acusado. En principio, acude en representación de la plantilla al ser el único de los capitanes que ya formaba parte del plantel en los susodichos encuentros. Jordi y Antonio Amaya fueron acusados ante la LFP por Ángel Vizcay, exgerente del club navarro. Según su declaración, los dos centrales pactaron cobrar por derrotar al Valladolid y dejarse ganar en la última jornada de Liga frente a Osasuna. El pacto, siempre según el exdirectivo rojillo, se produjo en un hotel de Valencia y los futbolistas pidieron un millón de euros, aunque al final todo quedó en 400.000 por vencer al Valladolid y 250.000 por caer en El Sadar. No son los primeros en declarar por este asunto. La semana pasada ya estuvieron en manos del juez Fermín Otamendi los dirigentes de Osasuna cuando presuntamente ocurrieron los hechos y algunos incluso ingresaron en prisión. El miércoles declaró ante la Policía el histórico capitán rojillo Patxi Puñal, que se retiró tras aquel Osasuna-Betis. Yayer lo hizo el actual gerente de la entidad, Ángel Ardanaz. Osasuna, por cierto, suspendió ayer mismo una asamblea general extraordinaria convocada que iba a celebrarse por la tarde. Quería explicar la auditoría de la LFP, pero el juez decretó el secreto de sumario.

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