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Garzón admite “una contradicción” en la negativa de IU a aceptar una investigación sobre el fraude de los cursos

La asamblea de balance de la coalición de izquierdas debate el papel esta formación dentro del Gobierno andaluz. La militancia decide si continúa por la misma senda o si plantea una ruptura.

el 21 dic 2014 / 13:14 h.

Alberto-Garzón El diputado Alberto Garzón, responsable del pilotar el proceso de convergencia de IU con otras fuerzas políticas, ha reconocido que “hay muchas contradicciones en el pacto de Gobierno andaluz” con el PSOE, “pero también muchos elementos positivos”. Hace tres años Garzón se mostró abiertamente contrario a que la coalición de izquierdas, entonces liderada por Diego Valderas, entrase en un gobierno de coalición con los socialistas. Ahora ese pacto chirría más con el discurso contra el bipartidismo que abandera IU a nivel federal, y singularmente con la misión que la coalición de izquierdas ha encargado al propio Garzón: formar un bloque político-social con los partidos emergentes, preferentemente con Podemos, para desbancar del poder al bipartidismo PP-PSOE. IU está celebrando la primera asamblea de balance, a la que asisten unos 600 militantes, además de todo el cuadro directivo. En ella se evalúa el trabajo que ha hecho la coalición de izquierdas dentro de la Junta en los últimos tres años, “si debe continuar por esa senda o modificarse”. Uno de los puntos espinosos que se abordan es la reticencia de IU a aceptar una comisión de investigación del fraude en los cursos de formación (tres veces solicitada por el PP-A en el Parlamento, y vetada por PSOE-A e IU). Garzón ha admitido que ésta “es una de las contradicciones” de IU, y ha subrayado que su “opinión personal” es que IU sí debería admitir una investigación sobre los cursos en el Parlamento “como parte de un pack anticorrupción”, junto con otras medidas, que demuestre ante los ciudadanos que la actitud de la federación de izquierdas es de “tolerancia cero ante la corrupción”. El dictamen de rendición de cuentas que saldrá de esta asamblea, y que presentará el coordinador regional, Antonio Maíllo, a última hora de la tarde, es un compendio de todo el debate entre la militancia y la ejecutiva del partido. Sin embargo, las propuestas de resolución que han presentado las asambleas más críticas –las que piden la ruptura del pacto de Gobierno con el PSOE o  la comisión de investigación por el fraude de los cursos- no se votarán de forma separada, sino como parte del debate general. El sector crítico de IU con la dirección de Maíllo está integrado por las secciones IU por la Base, la CUT-BAI de Juan Manuel Sánchez Gordillo e Izquierda Abierta (que en Madrid está pilotada por Gaspar Llamazares). En conjunto representan en torno al 20% de la organización. El Partido Comunista de Andalucía sigue siendo la pieza troncal de la coalición, el núcleo duro, y el que apuntala la dirección de Maíllo y la continuidad del pacto de Gobierno con el PSOE. El dictamen final ha sido respaldado por el 64% de los 3.046 simpatizantes y militantes que han debatido y votado el documento en sus respectivas asambleas durante las últimas semanas. Los críticos propusieron votar por separado la propuesta de referéndum sobre la ruptura del pacto con el PSOE y la solicitud de una comisión de investigación por el fraude de los cursos. El 69% de los delegados con derecho a voto en la asamblea (171 delegados) han apoyado que el dictamen final se vote conjuntamente, y sólo 61 personas (el 25%) han defendido que se voten por separado las propuestas de resolución más polémicas.

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