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Grave accidente en la obra de la línea 1

El socavón de seis metros de ancho, seis de largo y ocho de profundidad que se produjo ayer en la entrada de la calle Almirante Lobo a consecuencia de las obras de la línea 1 del Metro en la Puerta de Jerez...

el 15 sep 2009 / 18:58 h.

El socavón de seis metros de ancho, seis de largo y ocho de profundidad que se produjo ayer en la entrada de la calle Almirante Lobo a consecuencia de las obras de la línea 1 del Metro en la Puerta de Jerez genera grandes dosis de incertidumbre entre los ciudadanos, muy sensibilizados ante este tipo de accidentes, sobre todo si se registran a menos de un mes de que se ponga en marcha, por fin, este medio de transporte. El desasosiego es lógico. El socavón, que hundió bajo tierra el quiosco ubicado en la zona, se produjo ayer de sopetón, sin que nadie anticipara o atisbara el peligro de derrumbe y en un punto del centro histórico de la ciudad por el que pasan a diario miles de ciudadanos. De hecho, sólo la fortuna permite que hoy no estemos valorando una desgracia con víctimas mortales. La rapidez de reflejos del quiosquero, que notó el movimiento y puso de inmediato a salvo a su mujer a su hija de seis años, hizo que se salvaran de la catástrofe. Se trató, por tanto, de una reedición del accidente de la viga del Metro que se desplomó en medio de la SE-30. Como en aquella ocasión, ahora toca actuar con la rigurosidad requerida en tres líneas de trabajo bien definidas: 1) la investigación de lo ocurrido y sus posibles afecciones en la zona; 2) la delimitación de las responsabilidades que se deriven y 3) el análisis de cómo afectará esta desgracia en el calendario de apertura de la línea 1 del Metro. Como bien ha sostenido la Junta desde que se iniciara la obra, la seguridad constituye el factor prioritario de este proyecto, y eso implica elevar aún más todas las cautelas necesarias para evitar sorpresas tan desagradables como la que se vivió ayer en Sevilla. Esta es la razón por la que el consejero de Obras Públicas, Luis García Garrido, informó ayer por la tarde de que la apertura de la línea 1 quedará ahora a expensas de lo que dicte la concesionaria de la obra tras el análisis del accidente. En vista de lo sucedido ayer, es lo más sensato que se puede hacer. Las prisas y la impaciencia están de más.

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