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Guerra abierta al mosquito

Las labores de fumigación contra la plaga comienzan en Isla Mayor.

el 23 jun 2010 / 19:25 h.

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Por tierra y aire. La batalla al mosquito comenzó ayer con las primeras labores de fumigación en Isla Mayor, coincidiendo además con el inicio de la Feria y Fiestas del Arroz y Cangrejo de la localidad. El plan de emergencia, que se cerró a principios de semana por la Consejería de Gobernación, la Diputación de Sevilla, la Mancomunidad del Bajo Guadalquivir y los cuatro municipios afectados por la plaga de insectos -La Puebla del Río, Los Palacios y Villafranca, Utrera y la ya mencionada de Isla Mayor-, se emprendió al amanecer, que "es el momento con mayor concentración de mosquitos", según precisó el alcalde, Ángel García Espuny (IU).

Si el año pasado el plan ante la plaga de mosquitos fue fumigar desde el aire la zona de arrozales, en esta ocasión se ha añadido un trabajo por tierra. Para ello se ha contado con un camión cisterna y varios operarios, que se encargaron de rociar con el producto insecticida las zonas urba- nas con más riesgo de proliferación de mosquitos, como parques, jardines, zonas verdes y canales de riego y desagüe. "Aunque es un trabajo muy laborioso, también resulta a la larga más efectivo", indicó el regidor isleño, que añadió que la efectividad del sistema se comprobará con el comienzo de la Feria y, si no resulta, se volverá a fumigar esta misma semana.

El plan de emergencia, que se ha iniciado con una inversión de 36.000 euros, se ha centrado exclusivamente en el término de Isla Mayor, puesto que el resto de pueblos que resultaron afectados en el verano de 2009 se encuentran, por el momento, fuera de peligro. Por tanto, la situación no es tan grave como el año pasado, cuanla UE suprimió el uso de una serie de pesticidas que eran las únicas armas que tenían los arroceros para combatir la llegada de unos visitantes tan molestos. Eso hizo que la situación fuera insostenible no solo en Isla Mayor, sino en la pedanía de Pinzón (Utrera), Los Palacios y La Puebla del Río.

Al final, se ideó, como este año, un plan de emergencia que consistió en fumigar con un producto compatible con el uso humano y los medios acuáticos. El mismo que se roció ayer en Isla Mayor para blindar su casco urbano. En esa línea, García Espuny insistió en que la situación no era de extrema gravedad como el verano pasado, pero "podría haber sido incluso peor si se hubiese esperado más tiempo" para iniciar las labores de fumigación, dado que la previsión apunta a que las temperaturas subirán en los próximos días y eso desencadenaría en la presencia masiva de mosquitos.

Convenio. Pero, pese a esta pronta actuación, todos los implicados son conscientes que sólo son parches para hacer frente a una problemática que surge cada año. Por ello, han ideado una solución más a largo plazo mediante la firma de un convenio de colaboración cuya vigencia durará hasta el año 2014 y que servirá para idear un protocolo de acción ante la plaga de mosquitos que cada año ataca a las poblaciones cercanas a las marismas del río Guadalquivir.

Este convenio, que se firmará tras el verano, permitirá actuar de forma preventiva, como recomiendan los expertos. Y es que la fórmula idónea para evitar la aparición masiva de estos insectos es actuar directamente sobre las larvas, en una fecha más temprana. En todo caso, eso no choca con el hecho de que haya equipos preparados para actuar en casos puntuales donde haya un repunte.

García Espuny, aunque mostró su satisfacción por el convenio firmado con la Junta de Andalucía y la Diputación de Sevilla, sí que defiende desde hace un tiempo la puesta en marcha de un modelo similar al que opera desde hace años en la provincia de Huelva. Allí se constituyó un Servicio de Control de Mosquitos que, según sus palabras, contó el año pasado con un presupuesto de dos millones de euros para fumigar toda la zona de la marisma onubense.

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