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El Sevilla hace 51 años que no recibía tantos goles en el arranque liguero

Lleva ocho en contra en los cuatro primeros partidos de Liga, una cifra que no recibía desde 1962. El año pasado sumaba ocho puntos y había recibido dos goles. Ahora suma dos puntos y ha encajado ocho tantos.

el 15 sep 2013 / 23:32 h.

FC Barcelona - Sevilla FC. / EFE FC Barcelona - Sevilla FC. / EFE Los ocho goles que lleva encajados el Sevilla FC en las cuatro primeras jornadas de Liga (en los que ya se ha enfrentado a dos de los grandes favoritos, Barcelona y Atlético de Madrid) son su peor registro en un arranque liguero desde hace más de medio siglo años. Concretamente, fue en la temporada 1962/63 cuando el equipo de Nervión también encajó ocho goles en los cuatro primeros partidos, aunque entonces había marcado nueve, sumaba dos victorias y dos derrotas y era el séptimo en la tabla clasificatoria. En la actual, el Sevilla de Unai Emery acumula dos empates y dos derrotas y aún no ha logrado sumar tres puntos de una tacada. Para encontrar un peor bagaje de goles en contra en el arranque habría que acudir a la temporada 1960/61, en la que el Sevilla encajó nueve goles y marcó siete, aunque entonces ocupaba la quinta plaza gracias a dos triunfos, un empate y una derrota. Dos años antes, en la 1958/59, el Sevilla firmó el peor arranque liguero de su historia, con un empate y tres derrotas en los cuatro primeros partidos, 6 goles a favor y 12 en contra, 4 de ellos encajados ante el Betis en el estreno liguero del Ramón Sánchez Pizjuán. Esa campaña, tras la 4ª jornada, el Sevilla ocupaba el puesto 15 de 16. Para encontrar un arranque liguero del Sevilla peor que el actual, sin conocer la victoria en los primeros cuatro partidos, hay que remontarse a la temporada 1981/82, en la que los nervionenses eran penúltimos con un punto, fruto de un empate y tres derrotas, con dos goles a favor y siete en contra. Sin embargo, lograron remontar el vuelo tras la destitución de Miguel Muñoz y de la mano de Manolo Cardo acabaron octavos, logrando una plaza para la Copa de la UEFA. La pasada campaña el Sevilla de Míchel a estas alturas sumaba ocho puntos en la cuarta jornada (tras ganar en casa a Getafe y Madrid, y empatar fuera con Rayo y Granada) había marcado cuatro goles y encajado dos. Ahora ha marcado cinco, encajado ocho y suma dos puntos. Unos números radicalmente opuestos a las buenas sensaciones que transmitió el equipo en el Camp Nou, donde el arbitraje de Muñiz Fernández le perjudicó claramente al no dar por válido un gol a Cala y conceder el 2-3 de Alexis superados los tres minutos preceptivos de descuento. Sin embargo, durante esta temporada el Sevilla ya se ha enfrentado a dos de los mejores equipos de España –Barcelona y Atlético de Madrid– y la próxima semana visitará al Valencia, otro conjunto que está llamado a pelear por las primeras plazas. Para esta campaña, la dirección deportiva ha querido fortalecer la defensa para intentar frenar el número de goles recibidos, aunque el entrenador como los jugadores saben que la responsabilidad del sistema defensivo no recae únicamente en los hombres de atrás. La mala suerte también ha jugado un factor importante ya que tres centrales están lesionados y se están perdiendo el principio del campeonato: Fazio, Pareja y Carriço, estos dos últimos fichados este verano y que llegaban con el objetivo de reforzar la zaga de Nervión y descender el porcentaje de goles recibidos.

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