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Isabel Benítez a sus 66 años recorre los caminos de Castilblanco... y más allá

Nacida en Marruecos, donde estaba destinado su padre, Isabel Benítez, pasó buena parte de su vida entre Francia y Suiza. Llegada la hora de la jubilación, decidieron trasladarse definitivamente a Castilblanco de los Arroyos. Tiene 66 años y es corredora de fondo. Descubrió esta práctica a los 36 años. Calentamientos, entrenamientos diarios y un circuito de pruebas a lo largo del año por toda Andalucía para ir superando sus propias marcas y derribar de paso cualquier viejo estereotipo en torno a los años.

el 29 jun 2010 / 17:56 h.

Isabel Benítez en uno de sus entrenamientos por Castilblanco de los Arroyos.
"Estoy acostumbrada a correr, realizo mis entrenamientos y los fines de semana participo en carreras populares", señala sin detener su marcha en el camino de San Benito, uno de los muchos senderos ideales para esta práctica en Castilblanco de los Arroyos. Viene a buen ritmo, sin síntomas de agotamiento, de regreso al pueblo con gorra y gafas oscuras para protegerse del sol, con una pequeña riñonera y su teléfono móvil en la mano izquierda tras haber llegado a las puertas de la misma ermita.


Cuando haya acabado este entrenamiento, habrá realizado más de 25 kilómetros. "Son pocos, este fin de semana haré 51 en Dos Hermanas, y también he corrido varias veces la marcha de la Legión en Ronda, la de los 101", asevera. Es de las pruebas más duras del circuito y supone un día entero de marcha por la serranía de Málaga.

Conserva y transmite una vitalidad digna de toda admiración, a pesar de las dificultades en su camino. Como buena fondista, hace tres años llegó a la meta de la carrera más complicada. La del día a día enfrentando un pulso con la enfermedad. Superó un cáncer que la mantuvo, muy a su pesar, alejada de la afición que hoy por hoy sigue llenando plenamente su quehacer diario. Fueron largos meses de tratamientos, de incertidumbres, en los que supo mantener la mente serena. Como consecuencia de aquellos meses interminables, lleva una rodillera en su pierna derecha, y a punto estuvo de verse obligada a dejar el atletismo. Cosa que nunca estuvo en sus planes. Ni lo está.

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