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Cultura

Juliette Binoche lucha contra la intolerancia en Cannes

el 18 may 2010 / 19:42 h.

Al Festival de Cannes le salió ayer el lado de denuncia en la competición oficial, donde el iraní Abbas Kiarostami y el francés Xavier Beauvois presentaron sendos filmes y se pronunciaron en contra de la intolerancia.

El ya galardonado Kiarostami, al que Cannes premió en 1997 con la Palma de Oro y que ahora trae al festival un filme sobre la crisis de la pareja protagonizado por Juliette Binoche, aprovechó el foro para calificar de "intolerable" la presión que Teherán ejerce sobre el arte en su país.

Beauvois, por su parte, puso en la pantalla de Cannes un tema muy de actualidad, la tolerancia y la intolerancia religiosas a través de un hecho real, el asesinato de siete monjes franceses a manos de integristas argelinos en 1996.

La ocasión para Kiarostami estaba clara, porque Jafar Panahi, cineasta compatriota, que sufre prisión en su país, había sido invitado por el festival para ser parte del jurado que preside el estadounidense Tim Burton. El iraní denunció la "presión permanente" que sufren los creadores en Irán y dijo que "el arte entero está en prisión" en ese país.
"El Gobierno iraní pone palos en las ruedas de los cineastas", acusó el director, quien dijo que Teherán "debe dar una explicación" porque Panahi está en prisión por un filme "que ni siquiera ha hecho".

Por el lado cinematográfico, el director, acompañado de Binoche y del otro protagonista de su filme -el barítono británico William Shimell-, presentó una visión quizás más académica de lo que se suele esperar del cineasta: la de una pareja en crisis en medio de la Toscana (Italia), que da pie para una interpretación intensa y plena de registros para la actriz.

Es un "himno al amor, a la dificultad de amar", señaló Binoche -cartel de promoción de Cannes de este año-, quien confesó que se inspiró en Anna Magnani para afrontar las intensas y largas miradas a cámara a la que le somete Kiarostami en Copie conforme.

El director iraní reconoció que el título -algo así como "copia certificada", que se relaciona con una reflexión que hace sobre el original y la copia a partir del arte- fue un "pretexto" para contar la historia de una pareja de seres humanos en crisis, situada necesariamente en Italia, explicó.

Beauvois, con Des hommes et des dieux, recrea unos hechos que conmocionaron a Francia, y lo hace con unos estupendos actores pero una narración tan lineal como aburrida. El cineasta ya ganó el premio del Jurado en 1995 por No olvides que vas a morir.

Lambert Wilson como el principal de la comunidad pero, sobre todo, Michael Londsdale como el hermano Luc y el veteranísimo Jacques Herlin, de 83 años, como el hermano Amédée, encabezan un ajustado reparto que permite al espectador meterse en una historia en otros aspectos muy irregular.

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