lunes, 18 marzo 2019
22:14
, última actualización
Economía

La banca sube las comisiones al caer el negocio tradicional

Las entidades amarran a quienes tienen nómina al eliminarle las tasas por servicios y ‘sangran' al resto

el 05 feb 2011 / 19:47 h.

30 de septiembre de 2009. Las comisiones (cobradas menos pagadas) del conjunto de las cajas de ahorros españolas, con 3.839,7 millones de euros, equivalían al 78% de su beneficio neto. Un año después -las últimas cifras disponibles-, los 3.649,39 millones de ingresos por comisiones suponían un 113% del resultado neto (hay que  restar gastos y pérdidas), según la patronal CECA. Y en el caso de los bancos, el porcentaje pasó del 51,8% al 70,9%, con 4.649,29 millones al cerrar el tercer trimestre de 2010, como revela la AEB.

Las comisiones pesan cada vez más en los resultados financieros al estrecharse los márgenes de beneficio por el negocio tradicional de las entidades, captar y prestar dinero, la caída de ingresos de las participadas (por ejemplo, vía dividendos las compañías que cotizan en bolsa) y las menores plusvalías por la venta de acciones de éstas y de las propiedades inmobiliarias.

En una de sus primeras comparecencias ante la prensa, el presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato, dijo que la banca española era demasiado "barata" respecto a su homóloga comunitaria. Pero lo cierto y verdad es que todas las entidades han aplicado alzas a las comisiones que adjudican a sus clientes, en especial a los que consideran ocasionales, aquéllos que no están vinculados de por vida, según palabras textuales de una directiva andaluza de una caja de ahorros. Es decir, los usuarios que no tienen domiciliada la nómina, ni contratado un crédito hipotecario con los correspondientes accesorios (seguro de la casa, seguro de vida), un plan de pensiones, un fondo de inversión, etcétera.

Los datos del Banco de España correspondientes al cierre del año pasado así lo constatan, pero, además, a finales del pasado año y principios de enero los clientes recibieron de algunas entidades cartas explicando que, por orden del supervisor y en aras a la transparencia, se les hacía llegar nuevas condiciones de sus contratos que implican, asimismo, subidas adicionales de las comisiones que cobran. Sobre estas últimas habrá que aguardar, sin embargo, a los próximos datos oficiales para calibrar la envergadura de los encarecimientos.

"A quienes poseen aquí la nómina no les cobramos nada de comisión, salvo en las tarjetas en los cajeros automáticos ajenos. En cambio, para el resto de clientes sí las estamos acrecentando y bastante", sostiene otro directivo andaluz de un banco.
Hasta diciembre pasado, cajas y bancos incrementaron las tasas especialmente al otorgar créditos de consumo e hipotecario -ver las informaciones anexas- y por retirar dinero en efectivo de los cajeros ajenos tanto de la propia red -por ejemplo, los adscritos a Servired que no estén en oficinas de la entidad en cuestión- como, especialmente, de redes terceras -la retirada en Servired si nuestra entidad es de Euro 6000-.

Y no se trata de una decisión sólo privada, dado que, según directivos de Cajasur, hasta las autoridades del FROB subieron las comisiones en la antigua caja cordobesa mientras que ésta estuvo bajo su control.

Frente a la suma alegría de antaño al conceder créditos, ahora impera mayor control, lo que hace encarecer los análisis de riesgo y la comisión por la apertura o cancelación anticipada.

Para los clientes sin nómina o sin la pensión de jubilación, se incrementa incluso la cuota anual por el mantenimiento de una cartilla y las tasas por apuntes tan habituales como el cobro del recibo de la luz o del agua o ingresar un cheque.
Mientras, no pocas entidades están eliminando los costes en las operaciones por internet, para así impulsar las transacciones por vía telemática. Y esto repercute en las oficinas. Menos actividad, menos sucursales, menos personal.

Las comisiones más habituales

Mantenimiento. Al analizar las comisiones que las entidades financieras cobran a sus clientes simplemente por la tenencia de una cuenta corriente o de ahorro, el Banco de España excluye las de alta rentabilidad o las específicas para profesionales y aquéllas que ofrecen servicios específicos o prestaciones añadidas para, por ejemplo, los profesionales, al tiempo que escoge la periodicidad semestral (es decir, lo que se paga cada seis meses). En las cuentas corrientes, el valor máximo, de 42 euros, y el mínimo, de 12,5 euros, se mantienen respecto a los contabilizados al cierre de 2009, mientras que el coste medio se incrementa de 21,07 a 22,36 euros, un 6,12% más. Idéntica evolución se percibe en las cuentas de ahorro, donde los importes máximo y mínimo son iguales que en las cuentas corrientes, aunque la media se encarece de 20,43 a 21,73 euros, con alza del 6,36%.

Administración. Bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito (cajas rurales) pueden aplicar tarifas por los apuntes en las cuentas, es decir, por administrar las transacciones y, sobre todo, adeudar los recibos. Por ejemplo, al tramitar los recibos de luz y agua o realizar cualquier tipo de retirada de dinero. Dada la gran cantidad de apuntes que puede llegar a tener una cartilla, las comisiones cargadas en este caso suelen ser de escasa cuantía, siendo cero el mínimo y 0,60 euros el máximo -no hay alteración sobre los valores de 2009, aunque hay un incremento del coste medio, en concreto de un céntimo, hasta 0,36 euros (2,85% más). En la banca telefónica o por internet, además, se suele cobrar los mensajes a móviles (sms) por avisar al cliente de cuándo se tiene un ingreso o cuándo se ha utilizado la tarjeta de crédito, aunque se trata de un servicio contratado.

Descubierto. El descubierto aflora cuando dejamos nuestra cuenta en números rojos, por ejemplo cuando se ha abusado de la tarjeta de crédito. La diferencia entre cero y el saldo negativo se convierte en una especie de préstamo que la entidad nos concede y por el que, además de exigirnos el principal (esto es, el importe debido) nos cobrará un interés. Es, en cierta forma, una facilidad que nos concede a la hora de consumir y de llegar a fin de mes. Normalmente se aplica un porcentaje al importe del descubierto, siendo el mínimo del 1%, el máximo del 4,5% (tasas iguales que un año antes) y la media del 3,94% (+12,08%). Y el importe económico, cero en el mejor de los casos, 18 euros en el peor (19,96% más) y 12,05 euros de media (+13,46%). Eso sí, nunca el interés aplicado puede ser superior a 2,5 veces el precio oficial del dinero (el tipo que fija el BCE).

Reclamación. Las comisiones por reclamación de los descubiertos se aplican cuando la entidad financiera ha incurrido en gastos derivados de los números rojos en nuestra cuenta y no son precisamente nada despreciables. Estamos hablando de 30 euros como mínimo, de 35 como máximo (en ambos casos no hay cambios) y de 31,15 euros de media (con un incremento del 2,94% interanual). El supervisor fija cuatro límites al cobro de este tipo de tasas. Primero, debe responder a una reclamación formal de posiciones deudoras. Segundo, debe tratarse de gastos realmente constatados. Tercero, deben ser gastos que estén debidamente justificados. Y, por último, que su repercusión al cliente esté prevista en el documento contractual. Es potestad de la entidad aceptar la posibilidad de admitir o no el descubierto, así como establecer el importe límite del mismo.

Transferencias. Las tarifas por las transferencias de dinero se homogeneizan tanto en los envíos de dinero dentro de nuestra propia entidad como hacia otras ajenas. El porcentaje mínimo de comisión es el 0,18% de la cuantía transferida, pero con 2 euros de suelo, el máximo es del 0,45%, con 5 euros de suelo, y 0,30% como promedio y con 3,14 euros de suelo. ¿Qué significa el suelo? Que éste siempre se aplicará. Por ejemplo, si enviamos 1.000 euros, el 0,3% son 3 euros, pero la entidad nos cobrará 14 céntimos más. Si el volumen son 1.200 euros, la comisión será de 3,6 euros. Y si transferimos 3 euros, nos seguirán cobrando 3,14 euros. Se trata de comisiones que, en la comparación anual, se rebajan, dado que una nueva legislación impone que los gastos se compartan entre quien ordena la transferencia y quien la recibe, mientras que hasta 2009 todos los asumía el primero.

Créditos. Sólo por estudiar la concesión de un crédito no hipotecario y abrir esta línea de financiación, el banco o caja puede -y suele- imponer una comisión. Para el estudio, la tasa mínima es cero, el valor máximo es del 2,5% (2% en 2009) del importe solicitado con 210,35 euros de suelo (igual en 2009) y, por último, la media nos habla de 90,51 euros de suelo (83,69 euros en 2009) y 0,85% del volumen económico (un año antes, 0,81%). En el caso de la comisión por la apertura de la línea de crédito (ya con un contrato vinculante por ambas partes, cliente y entidad), el porcentaje mínimo es el 1,5% del importe total solicitado y 30 euros de suelo (no hay variación respecto a 2009), el máximo es del 4% y 450,76 euros (4% en 2009 pero con 180,3 euros, es decir, se registró un subidón) y 3,02% y 134,39 euros son el promedio (2,93% y 109,64 euros de suelo al cierre del ejercicio precedente).

Hipotecas. Al igual que ocurre con el crédito al consumo, el hipotecario también se suma a las fuertes subidas en sus comisiones. Para el estudio de esta línea de financiación, el mínimo es cero, el porcentaje máximo alcanza el 2,5% con 210,35 euros de suelo (medio punto más que en 2009, mientras que el suelo es igual) y el promedio se sitúa en 0,74% y 107,24 euros (0,62% y 98,29 euros por encima de los valores de un año antes). La comisión de apertura se lleva como mínimo un 1% y 300 euros de suelo (igual que en 2009), un 4% y 901,52 euros como máximo (idénticos a los registros de 2009) y como promedio resultan 2,71% y 622,35 euros (2,68% y 585,58 euros en el ejercicio precedente). La banca, por lo demás, analiza ahora cuidadosamente cualquier tipo de línea de financiación. Hay más rigor que antes y la financiación, pues, se encarece.

Subrogación y cancelación. La subrogación aparece cuando el comprador se hace cargo, frente a un tercero, de las obligaciones que el vendedor tenía contraídas sobre el bien objeto de la venta. Existe también subrogación si una entidad sustituye a otra como prestataria, por ejemplo cuando buscamos rebajar el interés de nuestra actual hipoteca acudiendo a otro banco o caja. Lo mínimo, 60,10 euros con independencia del importe de la hipoteca, 4% y 700 euros de suelo como máximo (4% también en 2009 pero con 601,01 euros de suelo) y 1,74% como promedio y 415,39 euros (1,55% y 396,42 euros en 2009). En cuanto a la cancelación anticipada en hipotecas de interés fijo, 1% de mínimo, 5% de máximo y 4,02% de promedio (este último varía respecto al 3,81% de 2009). Si es variable, los porcentajes legales son 1% o 0,5% (depende de cuándo se rubricó la hipoteca).

Tarjetas de débito. No son pocas las comisiones que nos cobran por las habituales tarjetas. Por lo pronto, la cuota anual mínima para las tarjetas de débito es de 4,51 euros, la máxima, de 25 euros, y el promedio, de 17,30 (este último es el único que ha variado frente a los 16,66 euros de 2009). Por sacar dinero en cajeros de la entidad no se aplica comisión. Si, en cambio, es de la propia red (por ejemplo, Servired o 4B), el mínimo es cero, el máximo es el 2% con suelo de 1,5 euros y el promedio, 1,08% y 0,79 euros, con tres céntimos de alza en este último caso respecto a 2009. Donde radica un fuerte aumento es en los cajeros de redes terceras, con mínimo del 2% y 1,65 euros de suelo (0,25% y un euro en 2009), un máximo del 4,5% del importe y suelo de 4,5 euros (4,5% y 3,5 euros en 2009) y media de 3,88% y 2,93 euros (3,72% y 2,67% un año antes).

Tarjetas de crédito. A diferencia de las tarjetas de débito, donde sacar dinero del cajero se carga directamente contra la cuenta, en las de crédito el importe se puede aplazar. Para éstas, la cuota anual mínima se sitúa en 13,52 euros, la máxima, en 47, y el promedio, en 34,39 (sube desde los 33,3 euros de 2009). En cajeros propios de la entidad, se cobra un mínimo del 2% o 1,2 euros de suelo (no cambian), un máximo del 5% y 4,5 euros (5% y 3,01 euros un año antes) y un promedio de 3,20% y 2,64 euros (3% y 2,39 euros en 2009). En cajeros de la misma red, el mínimo es del 2% y suelo de 1,2 euros (igual), el máximo 5% y 6 euros (4% y 3 euros en 2009) y la media de 4,23% y 3,44 euros (4,09% y 3,09 euros). Y en redes ajenas, mínimo del 4% y 2,4 euros (3% y 2,4 euros en 2009), máximo del 5% y 6 euros (5% y 4 euros un año antes) y media de 4,57% y 3,82 euros (4,39% y 3,23 euros en 2009).

  • 1