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Cofradías

La Bolsa de Caridad del Gran Poder registra una caída de peticionarios

Son menos las demandas, pero crecen las ayudas en alimentos

el 09 ene 2015 / 12:00 h.

SEVILLA. BESAPIE GRAN PODERSe rompe la tendencia alcista. Son menos los peticionarios que se acercan cada martes a las plantas del Señor a pedir ayuda, pero sus demandas están cada vez más relacionadas con las necesidades más primarias, las alimenticias. La actividad anual registrada por la Bolsa de Caridad del Gran Poder en el pasado 2014 dibuja una radiografía preocupante sobre la situación de precariedad en la que siguen viviendo muchas familias, a pesar de los cacareados mensajes de recuperación económica. Reducir la actividad de la Bolsa a una mera anotación estadística puede inducir a cierta confusión. Es verdad que en el pasado ejercicio el número de casos que llegan a la Bolsa de Caridad ha disminuido de forma sensible respecto a los registrados en 2013. En concreto, en el último año se han tramitado un total de 179 expedientes frente a los 282 casos gestionados en 2013, la cifra más alta de actividad de la Bolsa de Caridad del Gran Poder desde que estallara la crisis. Sin embargo, el diputado de Obras Asistenciales de la corporación de San Lorenzo, Lorenzo Barea Blanco, sostiene que «lejos de existir una mejoría», casi el 90 o el 95% de las peticiones van dirigidas ahora a cubrir necesidades alimenticias, lo que demuestra que para un importante sector de la población su mayor preocupación es la de poder comer todos los días. «Son menos las personas que han acudido a título personal a la Bolsa, pero en contraprestación las familias atendidas se encuentran prácticamente en una situación de exclusión social, han agotado todas las prestaciones o subsidios, están desempleados, adeudan varias mensualidades de renta o hipoteca, en muchos casos el año completo, no tienen posibilidades de seguir afrontando dichas obligaciones y, a veces, incluso tienen cortado los suministros de luz y agua», apunta Barea. «En muchos casos, la única ayuda posible para estas familias es facilitarles el acceso al Economato de la Fundación Benéfico Asistencial Casco Antiguo cubriendo así sus necesidades alimenticias», una ayuda que la hermandad canaliza mediante la expedición de carnés para que los peticionarios puedan acudir al economato. La prioridad en cubrir las necesidades más básicas ha provocado la caída de otro tipo de peticiones como el pago de rentas o hipotecas, un 3% de las atendidas en 2014 frente al 14% de 2013. «Ya no existe el tipo de peticionario que antes venía para que le echáramos una mano porque adeudaba dos o tres mensualidades de renta. Ahora el que menos debe cinco o seis meses y es tan grande la deuda que arrastra que es casi imposibles de solucionar. En ese caso, la Bolsa solamente les puede asesorar ya que nuestro objetivo es procurar medios a los peticionarios para que con su esfuerzo remedien sus necesidades», expone el diputado de Obras Asistenciales. A pesar del descenso de peticionarios, el número de casos gestionados en 2014 sigue estando muy lejos de las cifras registradas antes del comienzo de la crisis, cuando en 2005, por ejemplo, los expedientes tramitados ascendieron a 95. De los 179 expedientes gestionados en 2014, 161 se resolvieron favorablemente, 14 fueron denegados y cuatro sobreseídos. Los recursos económicos empleados por la Bolsa de Caridad del Gran Poder para atender estos expedientes ascendieron a 137.030 euros. El Señor sigue velando por sus pobres.

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