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Economía

"La confrontación política no es útil. Hay que anteponer al ciudadano y su empleo"

Antonio Tajani es vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Industria y Emprendimiento

el 06 abr 2014 / 23:00 h.

De gira por España para explicar las claves del «renacimiento» de la industria comunitaria y tras participar en el foro Hablemos de Europa que organiza El Correo de Andalucía, Antonio Tajani anima a las empresas y los emprendedores a aprovechar los recursos que vendrán, al tiempo que insta a las administraciones a facilitar la economía y no entorpecerla con rencillas políticas porque –dice– ante todo está el ciudadano y, hoy por hoy, éste necesita y pide empleo. 15644852 Se estima en 36.000 los millones de euros que llegarán para reindustrializar España. ¿Cuáles cree que deberían ser los criterios para repartir estos fondos entre las regiones? Ésta no es una cuestión de la Comisión Europea. Era importante para nosotros desarrollar una política industrial y la decisión fue: pondremos 150.000 millones. Después serán las regiones, las autonomías en España, quienes decidan su dirección porque, es evidente, la política industrial andaluza no puede ser la misma que la de Véneto o de Sajonia. Será a nivel regional, por tanto, donde se decida cómo utilizar los fondos para hacer siempre, y que quede claro, política industrial. Las regiones tienen que elaborar una estrategia basada en sus potencialidades industriales para sacar provecho de esta inversión. En el reparto, ¿primará, por ejemplo, una elevada tasa de paro? No lo creo... La nueva política de cohesión europea tiende más al fomento de las inversiones a través de la especialización inteligente de las regiones. Son ayudas a empresas, sectores, al desarrollo de proyectos piloto... Por primera vez, y esto es importante, junto con esos fondos de reindustrialización se pueden usar a favor de la inversión los fondos regionales y los de investigación e innovación. Todo conjuntamente y con el mismo objetivo.  Son 100.000 millones en fondos regionales y 77.000 para innovación en el marco Horizonte 2020. Desde la Junta de Andalucía se reclama que la aportación autonómica para completar los fondos europeos no compute para contabilizar el déficit público. ¿Eso sería posible? Teóricamente, sí. Para mí, el Pacto de Estabilidad no es un ordenador. Se puede interpretar, hay factores atenuantes. Creo que esta propuesta de la Junta se puede compartir pero no sé si se puede hacer... Es importante hablarlo en Bruselas y ver si se puede hacer, cómo y cuánto. Estoy de acuerdo, aunque no resulta fácil. Es curiosa esta estrategia de reindustrialización cuando nuestros gobernantes se empeñaron en los últimos años en impulsar la sociedad de la información, del conocimiento, de las nuevas tecnologías, una economía volcada en los servicios… ¿Nos equivocamos en Europa, en España, en Andalucía, al dejar un poco de lado a la industria? Claro que sí. Después de muchos sacrificios que hemos hecho todos en Europa, es importante trabajar en favor del crecimiento, pero no se puede hacer sólo con una política industrial. Una empresa europea no puede competir con una empresa de China, de Rusia o de Estados Unidos en cantidad. Sí en calidad. Podemos hacerlo trabajando bien en algunos sectores particulares. Pienso en tecnologías, en espacio, en agroalimentación, en turismo… Eso sí, es necesario un cambio donde, entre otros factores, se aplique la investigación. Durante mucho tiempo, la investigación en Europa se ha hecho muy bien, pero sus resultados no fueron utilizados por la industria. Ahora es importante organizar la boda entre industria e investigación. Que un joven que trabaja investigando en la universidad vaya a una empresa y aplique el resultado de su investigación. Así haremos una política industrial en Europa más moderna y de más alto nivel. Dice el presidente de la patronal CEA que una de cada tres muertes de empresas andaluzas durante esta crisis económica es responsabilidad de las administraciones por su tardanza en pagar y por la excesiva burocracia. Con independencia de que efectivamente sea una, o dos, o media, ¿comparte esa reflexión? No es un problema sólo de Andalucía, es europeo. El retraso en los pagos es, junto con las dificultades para acceder a financiación, uno de los más importantes problemas de las empresas. Por eso aprobamos la directiva comunitaria contra la morosidad que obliga a pagar facturas en 30 días, o en 60 en casos determinados. Sí, es la verdad. Se mueren porque las administraciones públicas no pagan. Y en el sur de Europa el problema es aún mayor. En Italia es un desastre, en España esta situación es mejor. ¿Exceso de regulación o exceso de funcionarios? Las dos cosas: una burocracia muy lenta y muchas reglas. Y hay también muchas administraciones arrogantes. No pagan a las empresas y sí otras cosas... Un error. Se mata a la empresa y se mata el trabajo. Y por ello gusta tanto nuestra propuesta, dentro de la estrategia de reindustrialización, de que se reduzca la carga burocrática para que sea posible crear una empresa en menos de tres días y 100 euros. Esto envía un mensaje: el retraso mata a los empresarios y mata el espíritu empresarial. La procedencia política de quienes gobiernan en España y en Andalucía son distintas, en Madrid el PP, aquí el PSOE, y eso conduce a una confrontación permanente que bloquea incluso importantes proyectos económicos. ¿Qué mensaje trasladaría a ambos gobiernos? Las guerras políticas no son útiles. En todos los países existen enfrentamientos entre administraciones. Izquierdas, derechas, coaliciones... Pero hay que anteponer los derechos de los ciudadanos. Y hoy el trabajo (empleo) es lo más importante. Reindustrializar España en un contexto de constante incremento de precios energéticos. ¿Sabía que hay grandes empresas industriales en Sevilla que han advertido de que tendrán que cerrar si no deja de encarecerse la electricidad? Nos falta, sí, una estrategia energética europea, un mercado único de la energía que contribuya a resolver este problema. El desempleo juvenil en Andalucía supera ampliamente el sesenta por ciento. Imagínese que soy joven y quiero emprender. Teniendo en cuenta el dinero que se avecina, ¿cómo me animaría? Estos días (miércoles, jueves y viernes pasados) estamos en Andalucía y Extremadura con mil empresarios europeos para trabajar juntos y hacer negocios juntos. Eso es un mensaje de confianza en los emprendedores andaluces. La historia de la compañía sevillana Abengoa es un ejemplo claro de todo lo que desde la Comisión Europea fomentamos con nuestras políticas de industria y pymes: espíritu de emprendimiento, creación y crecimiento de empreas, innovación, focalización en nichos tecnológicos e internacionalización.

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