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La crisis del PSOE desestabiliza al Gobierno

Los resultados de las elecciones autonómicas y generales celebradas en marzo no frenaron la batalla interna que se fraguaba en el PSOE de Sevilla y que ha vuelto a estallar este año con tanta virulencia que ha desestabilizado el Consistorio, sin que hasta ahora el alcalde haya conseguido retomar las riendas.

el 15 sep 2009 / 20:33 h.

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Los resultados de las elecciones autonómicas y generales celebradas en marzo no frenaron la batalla interna que se fraguaba en el PSOE de Sevilla y que ha vuelto a estallar este año con tanta virulencia que ha desestabilizado el Consistorio, sin que hasta ahora el alcalde haya conseguido retomar las riendas. IU tampoco se quedó atrás y a la vuelta del verano vio como su número dos, Francisco Manuel Silva, dimitía acosado por una batería de denuncias públicas.

El congreso del PSOE celebrado en el mes de julio fue el punto de inflexión. El alcalde lideró una campaña para derrocar a José Antonio Viera y lanzó como abanderado a Demetrio Pérez. Pero su iniciativa acabó de quebrar un grupo municipal ya de por sí fracturado y artificial -fue fruto de un consenso forzado por la dirección regional-.

Y emergió entonces -en el mes de junio- la figura de Emilio Carrillo. El edil, hasta entonces mano derecha de Monteseirín, escenificó bruscamente su malestar con el regidor y con compañeros de Gobierno como Francisco Fernández, y anunció su apoyo a Viera. Su decisión le dejó en una situación delicada y puso las mimbres de la segunda crisis del Gobierno -al comienzo el mandato dimitió Viera-.

Carrillo dejó el cargo de portavoz municipal, que ocupó Maribel Montaño, y poco después también el de delegado de Urbanismo, que asumió Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. Enmedio, Viera se impuso en el congreso con cerca del 90% de los votos, ya que Demetrio Pérez no pudo ni presentarse al no recabar los avales necesarios.

Tras la dimisión de Carrillo, el alcalde se vio inmerso en una crisis de la que aún no ha salido. Impulsó una reestructuración de Gobierno que provocó una revuelta del sector afín a José Antonio Viera y se abrió la batalla por la gestión del grupo socialista que quedó aplazada hasta la resolución de las asambleas, que no han despejado más incógnitas de las que han generado.

IU se sumó este panorama en el mes de septiembre, justo cuando el PSOE había apaciguado en falso sus aguas. El número dos y edil de Deportes se vio obligado a dimitir. La explicación oficial: no soportaba más la campaña de "acoso" contra él. De fondo, las denuncias estaban empezando a hacer mella en el electorado de la federación de izquierdas y nadie podía obviar que se habían cometido errores.

El PP ha sido más que un mero espectador. Sus denuncias provocaron la crisis de IU, y su campaña en los barrios ha sembrado dudas en el PSOE. La batalla interna no da votos. Y Zoido fue ya el más votado en 2007.

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