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La empresa de la base de Morón rechaza el ERTE

El comité propone bajas incentivadas y congelación salarial.

el 04 sep 2014 / 16:11 h.

Los trabajadores de la base aérea decidirán el jueves si vuelven a las protestas, como ya hicieran en 2010. / Javier Díaz Los trabajadores de la base aérea decidirán el jueves si vuelven a las protestas, como ya hicieran en 2010. / Javier Díaz La directiva de 'Vinnell-Brown & Root Spain' (VBR), la sociedad  que gestiona los servicios civiles de la base aérea de Morón de la  Frontera (Sevilla) para las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en  Europa, ha rechazado la propuesta del comité de empresa para  sustituir por un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE)  el nuevo despido colectivo promovido por la compañía para deshacerse  de otros 55 trabajadores. En esta penúltima reunión del periodo de  consultas del despido colectivo, no obstante, el comité de empresa ha  propuesto un plan de "reestructuración" de la plantilla. José Armando Rodríguez (UGT), presidente del comité de empresa de  VBR, ha explicado a Europa Press que en este nueva reunión del  periodo de consultas del nuevo expediente de regulación de empleo  (ERE) promovido por VBR, la empresa "ha rechazado" sustituir por un  ERTE el mencionado despido colectivo. En concreto, el comité proponía  esta medida transitoria hasta que los gobiernos de Estados Unidos y  España, así como la nueva empresa adjudicataria de la gestión de los  servicios civiles de la base, determinen definitivamente tanto el  contingente militar estable que acogerán las instalaciones, como el  número de trabajadores necesario para atenderlas. Dado el caso, el comité de empresa ha propuesto un plan de  "reestructuración" de la plantilla con una congelación de salarios  hasta 2019, bajas voluntarias para cualquiera de los trabajadores  mayores de 55 años con indemnizaciones de 45 días de sueldo por año  de servicio y un tope de 42 mensualidades, pero por contra la  "absorción" de los trabajadores despedidos en el ERE de 2013 que  quisieran regresar a la plantilla en lugar de cobrar  indemnizaciones. Dicho aspecto significaría, en ese sentido, la suspensión del  litigio judicial promovido en torno a los 66 despidos del ERE de  2013, declarado no ajustado a derecho por el Tribunal Superior de  Justicia de Andalucía (TSJA), que reconoce así para los afectados  indemnizaciones de 45 días de sueldo por año de servicio y un tope de  42 mensualidades. La empresa, de cualquier modo, debe responder a esta última  propuesta en la reunión que ambas partes celebrarán el próximo lunes,  la última del periodo de consultas. En paralelo, los trabajadores de  la base, acompañados de los alcaldes de Morón de la Frontera, Arahal  y El Coronil, han celebrado a primera hora de este jueves una  protesta a las puertas del recinto militar, esta tarde protagonizan  una "donación colectiva de sangre" en Alcalá de Guadaíra y a primera  hora de este viernes celebrarán una nueva concentración a las puertas  del aeródromo militar. EL CONFLICTO DE LA BASE    Como muestran las hemerotecas, la empresa gestora de los servicios  civiles de estas instalaciones militares ya promovió a finales de  2010 un primer expediente de regulación de empleo "por causas  organizativas", para extinguir 286 de los 594 puestos de empleo  sujetos entonces a tales servicios. Durante la negociación, la  compañía y el comité de empresa acordaron reducir a 150 el número de  despidos, pero la destrucción de puestos de trabajo quedó después  rebajada a 119 personas al ser descubierto que 31 de los trabajadores  incluidos en el ERE habían causado ya baja en la empresa, extremo que  por cierto investiga el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla. Ya en 2013, un año en el que Estados Unidos decidió ampliar su  presencia militar en la base de Morón de la Frontera con el  despliegue de 500 infantes de marina y ocho aeronaves, la empresa  promovió un nuevo ERE. En esta ocasión no medió acuerdo alguno y en  septiembre, 'VBR' consumó el despido de otros 66 trabajadores, toda  vez que pocos meses después, Estados Unidos ampliaba aún más su  presencia militar en Morón para sumar 850 infantes de marina y 17  aeronaves en estas instalaciones. EL TERCER ERE  Los trabajadores de la base, en ese sentido, avisaban de una  estrategia predeterminada para reducir la plantilla española de las  instalaciones castrenses y sustituir así a los empleados españoles  por personal estadounidenses o directamente marines. Ya entonces, los  representantes de la plantilla manifestaban su temor ante la  posibilidad de que VBR promoviese un tercer ERE para que, en  conjunto, los despidos colectivos se acercasen al número de puestos  de empleo que la empresa pretendía extinguir a través del primer  expediente de regulación de empleo, es decir 286. De cualquier manera, después de que el Tribunal Superior de  Justicia de Andalucía declarase "no ajustado a derecho" el ERE de  2013 al atisbar incluso aspectos como un "incremento de tareas en  determinados departamentos", los 66 trabajadores despidos a través de  este procedimiento recurrieron ante el Tribunal Supremo a la búsqueda  de la nulidad de los despidos, si bien la plantilla afronta ahora un  nuevo conflicto con este tercer expediente de regulación de empleo  anunciado por VBR.

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