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Economía

El sector aeronáutico se ‘engancha’ al A400M para crecer en ventas y empleo

La industria andaluza superó por primera vez los 2.000 millones de facturación y generó 395 puestos netos en 2013, según los datos de la Fundación Hélice.

el 28 may 2014 / 12:29 h.

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AIRBUS AIRBUS 2013 fue el año del A400M. El programa estrella de la familia de aviones militares de Airbus, que se ensambla en Sevilla, acaparó buena parte del protagonismo del sector aeronáutico andaluz el año pasado, en el que se concretaron las primeras dos entregas a las Fuerzas Aéreas Francesas y entró en fase de ramp up, es decir, de incremento de la cadencia de producción. Gracias al tirón de este programa, la industria aeronáutica regional –que integra los negocios militar y civil de Airbus y la industria auxiliar o subcontratista– consiguió un año más, y a pesar de la coyuntura económica, cerrar otro ejercicio con incremento de la facturación y del empleo. Las ventas globales superaron por primera vez la barrera de los 2.000 millones de euros (en concreto, alcanzaron los 2.060,20), con un avance del 10,9 por ciento respecto a 2012, mientras que el empleo creció un 3,5 por ciento, lo que sitúa en 11.685 el número de personas dependientes laboralmente de esta industria. Así pues, el sector generó 395 puestos de trabajo netos, una vez descontados los 379 despidos de las Tier 1, sobre todo de Alestis en aplicación del plan de su viabilidad. Si dejamos al margen ese ajuste laboral, es reseñable apuntar el comportamiento de las pymes aeronáuticas, que fueron capaces de crear 627 empleos frente a los 179 que generó la antigua Airbus Military (hoy integrada en Airbus Defence & Space). Ventas y empleo son las dos variables principales del comportamiento de esta industria en 2013, recogidas en el informe que anualmente elabora la Fundación Hélice y que ayer presentó su director, Arturo de Vicente, junto al consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, José Sánchez Maldonado. Se trata de un sector que está conformado por 115 empresas –la tractora Airbus, en su vertiente civil y militar; tres proveedores principales o Tier 1 (Alestis, Aernnova y Aciturri); 91 firmas subcontratistas, y 19 compañías que producen y prestan servicios pero no forman parte de la cadena de suministro. De ellas, 80 empresas están radicadas en Sevilla (cinco menos que el año pasado) y 22 en Cádiz. Muestra de la importancia de esta industria es que ya representa el 1,49 por ciento del PIB andaluz, aunque si hablamos de su peso en el PIB industrial manufacturero supone el 19 por ciento. Acapara, además, una cuarta parte del negocio que mueve el sector en España y un tercio del empleo. Y sus exportaciones alcanzaron los 1.509 millones, el 73 por ciento de la facturación total, «equivalentes a las exportaciones de aceite de oliva de Andalucía, que fueron de 1.519 millones», apostilló el director de Hélice. La radiografía del sector andaluz arroja un cambio sustancial en 2013. Y es que, tras varios años de crecimiento, la actividad de ingeniería alcanzó un «punto de inflexión» y retrocedió tanto en facturación (-3,1 por ciento) como en empleo, debido a la falta de nuevos programas. «El A400M, A380 y A350 han llegado a un estado de madurez y han pasado a producción, momento en el que la ingeniería pasa a un segundo plano», apuntó De Vicente, que reseñó que habrá que esperar a ver cómo evoluciona en años posteriores. El informe abunda en que «se cierra el ciclo de diseño y es la producción la que toma el relevo del crecimiento» con incrementos del 16 y 13 por ciento en las actividades de montaje final y montaje de grandes conjuntos, respectivamente, como pone de relieve la actual fase productiva del A400M. Si hablamos del peso que sobre el conjunto de la industria tuvieron los distintos programas, los productos propios militares (CN235 y C295) se mantienen en cabeza concentrando el 30 por ciento del total, seguido del A400M –20 por ciento y sin haber entrado aún en cadencia–, del 11 por ciento en el caso del A380; el 5 por ciento del A350 y un 15 por ciento para otros productos Airbus. Así, la venta de productos de Airbus Military representó un 52 por ciento de la facturación del sector en Andalucía, frente al 48 por ciento de productos civiles. En conjunto, el fabricante europeo concentró el 59 por ciento de las ventas de la industria auxiliar regional, que aumentó así en cinco puntos porcentuales la dependencia respecto a 2012. De esta manera, los programas Airbus pasaron a suponer el 84 por ciento de la facturación total del sector en 2013 frente al 73 por ciento del año anterior, subida que se explica por el empuje del A400M. AIRBUS VS PYMES. Pero el análisis va mucho más allá y desglosa la evolución de Airbus, por un lado, y de las pymes auxiliares por otro. Vayamos al detalle. Centrándonos en el comportamiento de Airbus –de la que segrega su negocio militar del civil–, las claves se pueden resumir en las siguientes: el dinamismo de la antigua Airbus Military, que creó 179 empleos (7,4 por ciento más), con lo que suma 2.579, frente a l estancamiento de la rama comercial (que mantiene así sus 494 trabajadores). Además, las ventas de la división militar crecieron un 17,45 por ciento, hasta alcanzar los 1.125,50 millones, frente a la estabilización de la parte civil. De la suma de las dos ramas de Airbus resultó un avance del 14,9 por ciento en el volumen de negocio. Por contra, la facturación correspondiente al sector auxiliar se situó en los 771,3 millones de euros, el 4,7 por ciento más, mientras que el empleo generado aumentó un 2,6 por ciento, hasta las 8.612 personas frente a los 3.073 trabajadores de las tractoras (el 6,2 por ciento más). La Fundación Hélice hizo mención al descenso de la inversión en I+D+I por parte de las pymes, que desembolsaron 37,2 millones, un 34,6 por ciento menos que en 2012, por la finalización del programa Innterconecta. El mensaje de futuro que lanzó tampoco resultó nuevo: «hacen falta, más pronto que tarde, alianzas entre empresas para optar a las nuevas ofertas y trabajar más en la internacionalización de las mismas», ahondó De Vicente. Por su parte, el consejero de Economía, José Sánchez Maldonado, reafirmó la apuesta de la Junta por esta «industria estratégica» y recordó el apoyo prestado por la Junta con infraestructuras, planificación y financiación con incentivos a través de fondos reembolsables por importe de 280 millones desde 2005, que han permitido movilizar una inversión de casi 800 millones.

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