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La Federación suspende el partido del Betis, ya con 15 bajas

El brote de gripe A propagado en el seno del Betis fue motivo suficiente para que el Comité de Competición de la Federación Española decidiera aplazar el choque ante el Villarreal B.

el 29 oct 2009 / 22:36 h.

Aurelio (derecha), delante de Arzu y Damiá al llegar ayer por la tarde a la ciudad deportiva.

La plaga de damnificados, 15 en total, fue el móvil esgrimido por los servicios jurídicos heliopolitanos para solicitar la suspensión, confirmada por la FEF alrededor de las 14:30 a través de un burofax.

El informe redactado por Tomás Calero, jefe de los servicios médicos de la entidad, fue un elemento definitorio para el Comité de Competición, que, en función del artículo 291 del reglamento general de la Federación, sopesó que no había jugadores suficientes del Real Betis para celebrar el duelo.

A los 15 infectados por el virus debían añadirse los tres lesionados, Nacho, Fernando Vega y Mehmet Aurelio. Con 18 miembros de la primera plantilla en el dique seco, sólo había 5 disponibles, a los que debían unirse los tres canteranos que ya habían debutado en Segunda.

En total, 8, tres menos de los necesarios, según el régimen de la Liga: Ricardo, Casto, Melli, Rivas, Iriney, Capi, Odonkor y Juanma. Ahora, y tras aplicar el protocolo de actuación en su primera fase, los afectados deberán cumplir tres días de reposo absoluto en su domicilio, donde deberán obedecer una serie de consejos ofrecidos por los galenos del club en la reunión celebrada el pasado jueves en la Ciudad Deportiva.

Si la evolución es positiva, los jugadores podrán reincorporarse a los entrenamientos el próximo martes, aunque a un ritmo menor. Así, Tomás Calero, máximo responsable en materia médica en la entidad verdiblanca, ha decidido suspender sine die los entrenos de la primera plantilla.

"Aún es muy pronto para saber cuándo podremos volver a la normalidad, pero esperamos que en unos cuatro o cinco días ya podamos estar con todos de vuelta", aseguró ayer a El Correo el propio Calero. Las secuelas, según indicó, no "son graves" para los deportistas de élite.

La decisión de la suspensión originó una sensación de alivio en Heliópolis. Así, el presidente del consejo de administración, José León, señaló que "era de justicia y precaución que se aplazara". "Nosotros ya dijimos que si se jugaba, los rivales y los árbitros iban a poner en riesgo su salud", argumentó.

Y es que la decisión de la Federación supone un plus de confianza para Tapia, que recuperará, a priori, a los afectados para el choque de Carranza.

Precisamente, y aunque no se ha producido una versión oficial sobre el plazo de recuperación, los galenos béticos confían en que el grueso de los enfermos pueda figurar en la convocatoria del próximo domingo ante el Cádiz.

Según Gregorio Soto, delegado de infecciones de Neumosur -asociación que reúne a los expertos en neumología de Andalucía-, los jugadores deberían reaparecer en el próximo compromiso liguero.

"La duración de la patología en su fase más virulenta oscila entre los cinco y los siete días, dependiendo del tipo de paciente y del tipo de afectación del virus", dijo Soto a El Correo.

Así, los afectados están en la primera fase, condicionada por una fiebre alta y un malestar general acentuado. Con todo, el concurso de los afectados en Cádiz, pese a las precauciones en el club, es una garantía.

Ahora los clubes deberán buscar una fecha para la disputa del encuentro. Los días 10 y 11 de noviembre, con concurso copero, son las dos que más satisfacen en Heliópolis. Emana, reclutado con su selección, no podría comparecer en esa etapa del calendario.

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