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La guardería del Vacie cumple un mes cerrada tras el asalto

Una madre ha abandonado un curso de inserción laboral para cuidar de su hijo.

el 01 oct 2011 / 20:31 h.

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La delegada de Familia y Bienestar, Dolores de Pablos, junto a vecinos de El Vacie en la guardería / j. m. Paisano (atese)

Un mes después del inicio del curso, la guardería del Vacie sigue cerrada mientras se reparan los daños causados por el robo que a principios de agosto dejó al local sin aire acondicionado ni rejas en las ventanas, y con huecos vacíos donde antes estaban la lavadora, la secadora o la batidora. Y las consecuencias se notan: al menos una joven, Sara Escudero, ha abandonado los cursos de formación que seguía para quedarse en casa con su hijo de año y medio. Otras madres han optado por llevarse a sus pequeños a trabajar en la venta ambulante. Y algunos chavales deambulan de nuevo por el poblado a medio vestir, una costumbre que costó mucho erradicar pero contra la que se luchó con la instalación y posterior ampliación de plazas de la guardería pública.

La concejal de Bienestar Social, Dolores de Pablo-Blanco, aseguró públicamente que la reparación se haría con la mayor celeridad, aunque dos meses después del robo, cometido a principios de agosto, aún no ha sido así. El Consistorio tiene ya un presupuesto y ha informado a los responsables de la guardería de que la próxima semana comenzarán a colocar las nuevas ventanas, aunque todavía no hay fecha para reabrir las instalaciones.

Entretanto Sara, vecina del Vacie de 28 años que se estaba formando en Ayuda a Domicilio, ha dejado de ir porque no tiene con quién dejar a su hijo Francisco. Son unos cursos con altas probabilidades de inserción laboral promovidos por Bienestar Social en un intento de que las mujeres del barrio encuentren trabajo cuidando a personas mayores. Las clases estaban ya en la fase de prácticas cuando Sara las dejó aparcadas.

"Cuando reabran la guardería volveré para ver si me dejan seguir con los cursos, pero no lo sé", decía ayer. Estas clases forman parte de los programas de inserción social que se siguen con las familias para tratar de adaptarlas a una vida normalizada y, posteriormente, lograr su realojo.

En este programa es también esencial la guardería, gracias a las que se lograron importantes avances en la salud e higiene de los niños al disciplinar a las madres en el cuidado de sus hijos.

"A mí no me importa que no bañen al niño ni le cambien de ropa [la guardería asea y da de comer a los críos todos los días], yo siempre les digo que no lo hagan porque yo lo baño y le doy de desayunar antes de llevarlo", explica esta madre, acogida en la chabola de su madre hasta que le entreguen el material que necesita para restaurar su chabola, que se deterioró durante las lluvias del pasado invierno.

Entre las chabolas, otras madres van de un sitio a otro con sus hijos en brazos, y explican que las que pueden llevárselos a su lugar de trabajo lo hacen, sobre todo las que ayudan a sus maridos vendiendo en los mercadillos. Para la mayoría, quedarse con los críos sólo es un incordio a la hora de encargarse de las tareas del hogar, sobre todo si tienen que salir a comprar fuera del poblado y no les queda más remedio que llevarlos con ellas, porque vuelven cargadas con la compra.

El personal de la guardería, que acude a diario a las instalaciones porque no puede faltar a su puesto de trabajo, mostró desde el primer momento su disposición a reabrir en cuanto las condiciones fuesen mínimamente aceptables. Sin embargo, es necesario que al menos se instalen los aires acondicionados porque la escuela está instalada en un edificio prefabricado de chapa y situada a pleno sol, con lo que el calor es insoportable en su interior si no hay refrigeración. Durante el robo, todos los aparatos de aire acondicionado fueron arrancados; sólo pudieron llevarse algunos, pero todos acabaron destrozados en el intento.

Desde el principio, vecinos y Ayuntamiento han señalado a gente del barrio como autores del estropicio, por lo que De Pablo-Blanco exigió a los vecinos que se responsabilizaran del cuidado de la guardería. El Consistorio todavía no ha aclarado cuánto costará la reparación, aunque sí ha trasladado a la guardería que la semana que viene comenzará la instalación de nuevas rejas para las ventanas, para las que ya se han tomado las medidas.

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