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La mujer asesinada en Marchena rechazó 5 veces una casa de acogida

El asesino, tío y expareja de la víctima, tenía una orden de alejamiento y llevó a la hija de ambos a una vecina tras el crimen.

el 28 dic 2011 / 21:27 h.

Los vecinos de Marchena se concentraron ayer en el Consistorio para condenar el asesinato.

Hasta en cinco ocasiones rechazó ir a una casa de acogida la joven I.D.R., de 28 años, asesinada por su expareja –y tío– la noche del martes en su casa en presencia de la hija de ambos (de 3 años) y de su actual novio, que también resultó herido. La suya es una vida marcada por los malos tratos y el miedo desde 2004. También de un riesgo minimizado por ella misma que le llevó a retirar la primera denuncia que puso contra el que resultó ser su verdugo y a no querer alejarse de él para que su hija no perdiera a su padre. Lo hacía desde el sentimiento de haber pasado su infancia tutelada por la Junta, que retiró la custodia de ella a su madre durante unos años. Ayer, la mujer se lamentaba a gritos: “Con lo que me ha costado recuperarla, ahora se la llevan”.

El asesino, que hoy pasará a disposición judicial, demostró sangre fría cuando, tras asestar varias puñaladas mortales a su víctima con un cuchillo de cocina, salió ensangrentado con su hija en brazos y llamó al timbre de la vecina. “Antonia, ten a la niña que he matado a Inma”. Eran poco más de las nueve de la noche y la vecina en cuestión no daba crédito, pero alertó al 112. En ese tiempo, F.F.G., de 35 años, aún avisó a otra persona de su crimen, esta vez a un hermano, que fue quien entró en la casa con los efectivos sanitarios y la Guardia Civil y encontró a la mujer muerta, a su actual pareja –con la que no convivía pero que en ese momento estaba con ella– herida con un corte en el cuello y al agresor, que les abrió la puerta (no estaba forzada) con las manos manchadas de sangre y no se resistió.

La familia es muy conocida en Marchena, que ha decretado tres días de luto oficial y ayer celebró una concentración ante el Ayuntamiento, hasta el punto de que la madre del agresor fue designada para encarnar al rey Melchor en la Cabalgata de este año, aunque es probable que decline salir. Pero la víctima, era también ya conocida por los dispositivos de emergencias para mujeres maltratadas de la Junta. Pasó por ellos en 2004 –por la agresión de una pareja anterior–, 2005, 2006, 2009 y 2011. Según explicó ayer la consejera de Igualdad, Micaela Navarro, en cada ocasión se le ofreció ir a una casa de acogida para protegerla y “la rechazó en todo momento”. De hecho, hasta 2006 no presentó denuncia contra F.F.G, con quien además de una relación sentimental de cinco o seis años que acabó hace dos, tenía un vínculo familiar –es hermano de su madre aunque solo por vía paterna–. Esa primera denuncia la acabó retirando. Cuando volvió en 2009, con la relación ya rota, de nuevo lo denunció pero volvió a rechazar una casa de acogida aunque sí se le tramitó la ayuda económica que presta la Junta para la inserción laboral de víctimas de la violencia de género.

No fue su última llamada de socorro. En junio de 2011 volvió a denunciar a su expareja y el juez dictó una orden de alejamiento por la que F.F.G. no podía acercarse a ella a menos de 200 metros, además de imponerle una pena de 40 días de trabajo para la comunidad. Pero el riesgo era alto y se le volvió a ofrecer una casa de acogida, que de nuevo rechazó “porque no quería retirar a su hija de su padre”, una niña que ahora ha quedado al cuidado de su abuela.

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