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La negociación acaba en tablas

Los dos sectores de Sevilla se reparten por igual puestos de dirección con el factor desequilibrante de Griñán.

el 05 feb 2012 / 20:48 h.

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José Antonio Viera y Susana Díaz, en una imagen de archivo.
"Hemos podido perder en el Congreso, pero hemos ganado en las negociaciones". La reflexión del entorno de Susana Díaz refleja que la votación del pasado sábado sólo representa una fase más del tenso pulso que se libra en el PSOE de Sevilla. La siguiente fase llegó por la noche: en las conversaciones para configurar la Ejecutiva y el Comité federal. Ahí, el sector afín a la secretaria de Organización de los socialistas andaluces recuperó parte del terreno perdido horas antes. Si el entorno de José Antonio Viera, y su nueva alianza que aglutina distintos sectores de la provincia, tenía amarrada la designación de un cargo en la Ejecutiva Federal -que recayó en el alcalde de La Rinconada, Javier Fernández-; la dirección regional logró compensarlo con la inclusión de la alcaldesa de Lebrija y presidenta de la Mancomunidad del Bajo Guadalquivir, María José Fernández, también como vocal. Lo mismo ocurrió en el comité provincial: si Viera logró que entraran Alfonso Rodríguez Gómez de Celis y Carmen Tovar; el equilibrio se alcanzó con Carmelo Gómez y con la propia Susana Díaz.

"Uno a uno, dos a dos, empate", resumían dirigentes que se habían posicionado a favor de Alfredo Pérez Rubalcaba con una moderada satisfacción. En la otra parte, las cuentas eran distintas: "En la Ejecutiva son dos a uno", apuntaban en alusión a la presencia del presidente de la Junta, José Antonio Griñán, como presidente del PSOE y, por tanto, factor desequilibrante del equilibrio entre los dos sectores de Sevilla en los órganos de dirección. A este elemento se añade otro, destacado desde la dirección regional: todos los secretarios provinciales han entrado como miembros del comité federal y sólo uno se quedó fuera pese a su respaldo a Rubalcaba: José Antonio Viera. Sólo hay un matiz, Viera seguirá siéndolo como parte de la representación del PSOE regional que se renueva en unos meses. Hasta entonces, y si antes no media una decisión judicial, sigue formando parte de este órgano. Y queda un último elemento, Carmen Hermosín -afín a uno de los sectores que apoyó a Viera- seguirá siendo presidenta del Comité de ética y garantías.

Este pulso por los órganos de dirección del partido refleja que la fractura está aún muy lejos de repararse y que lo ocurrido ha llevado al partido a una situación límite que parece ya un punto de no retorno. Desde uno y otro sector se hacían ayer llamamientos a zanjar lo ocurrido en el congreso y "empezar a trabajar" por las elecciones; y desde el entorno de Fernando Rodríguez Villalobos se incidía en que "en ningún momento se ha producido ni se producirá una operación para echar a José Antonio Viera de secretario provincial".

Pero la ruptura sigue evidenciándose en todos los escenarios. El mismo sábado, tras las votaciones, Viera convocó al medio centenar de delegados de Sevilla a una reunión para valorar el resultado. Sólo acudieron los que habían respaldado públicamente a Alfredo Pérez Rubalcaba. El resto no respondió a la llamada puesto que "el único que podía convocar a los delegados era el cabeza de la delegación, esto es José Antonio Griñán".

Y el escenario dónde puede volver a estallar el conflicto se empieza a articular hoy mismo. Viera y su entorno empezarán a diseñar la candidatura al Parlamento andaluz por Sevilla. Tanto este sector, como el afín a Susana Díaz comparten un objetivo: que José Antonio Griñán sea el candidato por la provincia. Pero a partir de ahí son muchas las discrepancias. Y mientras en la dirección provincial consideran que el congreso ha ratificado las manos libres de la ejecutiva para elaborar la lista, en el sector afín a la dirección regional siguen subrayando que la última palabra es de la ejecutiva andaluza. Y nombres como el de la propia Susana Díaz pueden acabar siendo otro eje de la disputa entre los dos bloques.

De fondo, dos elementos que marcan todo este tenso conflicto. Por un lado, la situación de José Antonio Viera en la instrucción del caso de los ERE que puede dar un vuelco en cualquier momento, cuando la juez Mercedes Alaya lo decida. Por otro, el futuro del PSOE de Sevilla ante el próximo congreso provincial de primavera. El sector afín a Viera y la alianza conformada a su alrededor se sienten reforzados y mayoritarios tras el congreso. Desde el núcleo afín a Susana Díaz, la lectura es distinta: "Si éramos mayoría antes, lo seguimos siendo ahora". Pero antes llegan unas elecciones que marcarán el futuro del PSOE.

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