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La plantilla de la base de Morón protesta ante el consulado de Estados Unidos

Demandan que el uso de la base como cuartel permanente para las fuerzas estadounidenses de intervenciones en Africa implique la readmisión de los 240 trabajadores despedidos desde 2010.

el 13 feb 2015 / 08:59 h.

Los trabajadores de la base aérea decidirán el jueves si vuelven a las protestas, como ya hicieran en 2010. / Javier Díaz Los trabajadores de la base aérea decidirán el jueves si vuelven a las protestas, como ya hicieran en 2010. / Javier Díaz La plantilla de Vinnell-Brown & Root Spain (VBR), la sociedad que gestiona los servicios civiles de la base aérea de Morón de la Frontera para las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en Europa, celebra este viernes a las 19,00 horas una concentración ante el Consulado de Estados Unidos en Sevilla, en la Plaza Nueva, en demanda de que el uso de la base como cuartel permanente para las fuerzas estadounidenses de intervenciones en Africa implique la readmisión de los 240 trabajadores despedidos desde 2010. José Armando Rodríguez (UGT), presidente del comité de empresa de VBR, y Manuel Ponce, secretario general de MCA-UGT de Sevilla, han protagonizado este jueves una rueda de prensa para anunciar esta movilización a la que seguirá una concentración el día 20 de febrero ante la Subdelegación del Gobierno central, en la Plaza de España. Sobre la mesa, unas demandas ya conocidas incluso por el ministro de Defensa, Pedro Morenés, pues la plantilla reclama que la transformación de la base en sede permanente de las fuerzas militares estadounidenses incluya la readmisión de los 240 trabajadores despedidos desde 2010 y la "equiparación" de las condiciones de la plantilla con las de los trabajadores de Rota (Cádiz) y del resto de bases estadounidenses en Europa. "Resulta intolerable que mientras nuestro territorio se llena de militares americanos, nuestros trabajadores se van al paro", ha manifestado Manuel Ponce, mientras José Armando Rodríguez ha recordado que "reclamamos la readmisión de los trabajadores despedidos en los tres ERE y la equiparación con los trabajadores de la Base Naval de Rota". EL CONFLICTO DE LA BASE Como muestran las hemerotecas, la empresa gestora de los servicios civiles de estas instalaciones militares ya promovió a finales de 2010 un primer expediente de regulación de empleo (ERE) "por causas organizativas", para extinguir 286 de los 594 puestos de empleo sujetos entonces a tales servicios. Durante la negociación, la compañía y el comité de empresa acordaron reducir a 150 el número de despidos, pero la destrucción de puestos de trabajo quedó después rebajada a 119 personas al ser descubierto que 31 de los trabajadores incluidos en el ERE habían causado ya baja en la empresa. Ya en 2013, un año en el que Estados Unidos decidió ampliar su presencia militar en la base de Morón de la Frontera con el despliegue de 500 infantes de marina y ocho aeronaves, la empresa promovió un nuevo ERE. En esta ocasión no medió acuerdo alguno y en septiembre, 'VBR' consumó el despido de otros 66 trabajadores, toda vez que pocos meses después, Estados Unidos ampliaba aún más su presencia militar en Morón para sumar 850 infantes de marina y 17 aeronaves en estas instalaciones. EL TERCER ERE Los trabajadores de la base, en ese sentido, avisaban de una estrategia predeterminada para reducir la plantilla española de las instalaciones castrenses y sustituir así a los empleados españoles por personal estadounidenses o directamente marines. Ya entonces, los representantes de la plantilla manifestaban su temor ante la posibilidad de que VBR promoviese un tercer ERE, como así fue con 55 nuevos despidos, para que los despidos colectivos se acercasen al número de puestos de empleo que la empresa pretendía extinguir a través del primer expediente de regulación de empleo, es decir 286.    

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