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Deportes

La Primera espera a un gran delantero

El Real Betis anticipó a los béticos la fiesta que les espera a partir de mañana en otro Real, el de la Feria, con cuatro goles como cuatro soles a un Numancia cuya resistencia tuvo poco de numantina. El líder está esprintando de lo lindo a base de hacer lo que tan bien se le dio desde el principio: marcar goles. Y si se trata de goles, Rubén Castro lleva la voz cantante.

el 30 abr 2011 / 22:09 h.

Rubén Castro dedica el 1-0 a su amigo Miguel, el mismo de la cresta.
Rubén Castro Martín cumplirá 30 años el 27 de junio y lleva más de una década viviendo del fútbol y marcando goles, porque allá donde jugó siempre mantuvo unas relaciones excelentes con las porterías rivales. En Las Palmas, en Albacete, en La Coruña, en Tarragona, en Huesca, en Vallecas... Sin embargo, nunca permaneció dos temporadas consecutivas en un mismo equipo. Misterios de la vida y el fútbol que nadie es capaz de descifrar. La culpa seguramente fue del macrocontrato que firmó con el Deportivo de Lendoiro tras su súbita irrupción en el equipo de su corazón, la UD Las Palmas. No triunfó en Riazor y de ahí su peregrinaje por todos los puntos cardinales de la península, siempre con cesiones que no iban a ninguna parte... hasta que llegó a Heliópolis.

El Betis fichó a Rubén Castro por apenas un millón y medio de euros después de que el delantero canario hiciese dos campañas idénticas en el Rayo y antes en el Huesca, con catorce goles en cada una de esas Ligas. ¿Y qué hacía Rubén en el Huesca? Pues muy buena pregunta, por supuesto con todos los respetos para el club oscense. ¿Y qué hacía antes en el Nástic? ¿Y en el Albacete? Lo dicho: los misterios del fútbol. Llegó sin embargo a La Palmera y hoy, ocho meses después de que arrancase la competición, ha batido por mucho su marca de los dos últimos cursos y ha empatado su récord personal, las 22 dianas que hizo con Las Palmas en la 2003-04.

Rubén Castro lleva una vida entera viviendo del fútbol y marcando goles pero tuvo que esperar a llegar al Betis, un club que no hace mucho devoraba grandes jugadores y los estropeaba hasta hacerlos irreconocibles, y a casi cumplir los 30 años para lograr el primer hat trick de su extensa carrera profesional. En el Betis, de hecho, sólo había marcado de uno en uno hasta ayer. A partir de ahora, además del ascenso, Rubén peleará por el pichichi. Y luego, a triunfar en Primera de una maldita vez...

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